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Seis presos mueren decapitados durante un motín en una cárcel de Guatemala

Uno de los reclusos asesinados cumplía condena por el asesinato de un obispo en 1998

El sargento del Ejército guatemalteco, José Obdulio Villanueva, acusado del asesinato del obispo Juan Gerardi, fue decapitado hoy durante un motín en una prisión preventiva de la capital, en el que han muerto otros cinco reclusos y 30 han resultado heridos.

Dos de los reos han sido decapitados, dos más resultaron muertos a balazos, a otro lo quemaron vivo y el último ha muerto por los golpes recibidos en el cráneo. Además, otros treinta reclusos han resultado heridos de bala y arma blanca, según confirmaron portavoces de los cuerpos de socorro. Finalmente, la Policía Nacional Civil (PNC) ha conseguido controlar el motín.

La muerte de Villanueva fue confirmada por sus abogados defensores, José Roberto Echeverría e Irvin Aguilar, y por fiscales del Ministerio Público. Entre los reclusos heridos figuran dos ex agentes del desaparecido Departamento de Operaciones Antinarcóticas de la Policía Nacional Civil (PNC), procesados por robo de droga.

Villanueva, junto al coronel Byron Lima Estrada, y el capitán Byron Lima Oliva, fueron condenados en junio de 2001 a 30 años de prisión por la ejecución extrajudicial de Gerardi, ocurrida el 26 de abril de 1998. El sacerdote Mario Orantes fue sentenciado a 20 años de prisión por su complicidad en el crimen.

En agosto de 2002, una corte anuló la sentencia al admitir una apelación presentada por la defensa de Villanueva, quien alegó vicios de forma en el proceso judicial.

Pandilleros amotinados

Los reos amotinados, en su mayoría jóvenes de pandillas callejeras, se atrincheraron en el sector uno de esa prisión, y en actitud desafiante mostraron a los agentes de la Policía que trataban de poner orden en el lugar, las cabezas de los reos decapitados, señalaron testigos.

En el Centro de Detención Preventiva para Varones se encuentra recluidos unos 600 reos, los cuales están a la espera de que los tribunales de justicia dicten sentencia o los exculpen por los delitos de que se les acusa.