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ELECCIONES EN FRANCIA

Chirac y Le Pen agotan sus últimos cartuchos electorales

El ultraderechista se declara "indiferente" ante las masivas manifestaciones contra él

Los dos candidatos al Elíseo, el neogaullista Jacques Chirac y el ultraderechista Jean-Marie Le Pen, dan hoy sus últimos mítines de campaña, tras la enorme movilización del Primero de Mayo contra la extrema derecha en Francia.

Las impresionantes manifestaciones que movilizaron a más de 1,3 millones de personas en decenas de ciudades francesas, de las cuales unas 400.000 marcharon en París, han dejado "totalmente indiferente" a Le Pen.

El presidente del ultraderechista Frente Nacional (FN), al que sólo le interesa el veredicto de las urnas el próximo domingo, logró congregar en la capital francesa a 10.000 de sus fieles, según la policía, pero diez veces más según los organizadores. Ante esa congregación junto a la estatua de Juan de Arco, Le Pen invirtió más de una hora de arenga para dibujar un panorama de "corrupción generalizada" en Francia, pedir el voto de la izquierda y atacar a Chirac.

Por su parte, el presidente-candidato vivirá hoy en Villepinte, a las afueras de París) el último baño de masas de su campaña electoral, después ofrecerá una entrevista televisada y mañana protagonizará un "encuentro-diálogo" en Chalons-en-Champagne (noreste).

La responsabilidad de Chirac

"Chirac es muy consciente de su responsabilidad histórica", ha subrayado hoy el ex primer ministro neogaullista Alain Juppé. Según Juppé, el "combate" contra la ultraderecha "no terminará el 5 de mayo", pues "no basta con asegurar la victoria de Jacques Chirac, hay que ir más allá y darle los medios para gobernar con mayoría".

"Si caemos de nuevo en una cohabitación será una nueva victoria para Le Pen", ha advertido Juppé, quien ha lanzado un llamamiento al presidente de la centrista UDF, Francois Bayrou, a que se sume a la Unión por la Mayoría Presidencial (UMP), partido impulsado por Chirac tras la primera vuelta de las Presidenciales el pasado 21.

Juppé, que se ha alegrado del "buen signo de vitalidad" que la sociedad francesa demostró ayer en las calles, ha salido al paso de las críticas por la ausencia de la derecha en esas manifestaciones contra Le Pen, pues "lo eficaz es ir a votar". Sin embargo, esta ausencia e incluso la condena de los conservadores a las marchas de protesta es "incomprensible" para el primer secretario del Partido Socialista (PS), Francois Hollande.

Hollande, quien encabezará el cartel socialista en las elecciones legislativas del próximo junio, ha lamentado que la derecha se haya comportado "como si no fuese su combate", como si fuera más importante "preparar sus pequeños arreglos para las Legislativas y sus pequeños cálculos para la composición del Gobierno". "Si gana Chirac", algo que se da por seguro, "ese Ejecutivo se formará el próximo lunes o martes, ha indicado Juppé, sin dar pistas.

Los hombres de Len Pen

En el caso improbable de que sea elegido, Le Pen ha avanzado hoy los nombres de sus primeros ministrables. Se trata de su "mano derecha", Bruno Gollnisch, pero no descarta lanzar el anzuelo al ex primer ministro, el neogaullista Edouard Balladur, al centrista Bayrou o al liberal Alain Madelin.

Hábil en el arte de sembrar cizaña, Le Pen ha esbozado recientemente la teoría del "complot maquiavélico" de Chirac, quien habría hecho "chanchullos" para eliminar al primer ministro saliente, el socialista Lionel Jospin, en la primera vuelta por el supuesto temor de que este último le ganase en la segunda.

Le Pen quemará esta tarde en Marsella (sureste) uno de sus últimos cartuchos electorales, en su único mitin de campaña en la segunda vuelta de las presidenciales.

Más de 1.500 agentes del orden han tomado las calles de esa ciudad mediterránea para tratar de evitar posibles incidentes, ya que los adversarios de Le Pen han convocado paralelamente una manifestación que marchará hacia el viejo puerto, dando la espalda simbólicamente a los ultras reunidos en el palacio de los deportes.

A la cabeza de ese cortejo irán, entre otros, el ecologista Noel Mamere, quien consideró hoy que si Le Pen tiene un resultado inferior al 25% se podrá hablar de "éxito" democrático.

En Marsella estará también el centrista Bayrou, quien se reunirá con destacados periodistas y caras conocidas de la cultura, el arte y el espectáculo, como el filosofo Bernard Henri Lévy y el cantante Patrick Bruel.

También está invitado el futbolista Zinedine Zidane, quien aún no ha confirmado su presencia, aunque ya se manifestó públicamente en contra de Le Pen y ha intervenido en un vídeo, que se distribuirá de forma gratuita en 20 ciudades en las que el FN ha subido.

Además de Zidane, aparecen en esa cinta, entre otros, el actor Gerard Depardieu, el cantante Pascal Obispo, el grupo Noir Desir o el futbolista Robert Pires.