El último capricho de los famosos: autobuses y caravanas (de lujo, claro)

De descomunales proporciones y equipadas con todos los detalles, así son las mansiones sobre ruedas de Leonardo DiCaprio o Justin Bieber. Las de Jennifer Lopez y Dolly Parton se pueden alquilar

El autobús de Dolly Parton, 'Suite 1986', aparcado en Dollywood (Tennessee) en marzo de 2022.
El autobús de Dolly Parton, 'Suite 1986', aparcado en Dollywood (Tennessee) en marzo de 2022.The Washington Post (Getty Images)

Las caravanas han sido consideradas durante mucho tiempo un medio con el que viajar un tanto modesto. Una elección que aúna transporte y alojamiento y que puede permitir disfrutar de unas vacaciones a precios más reducidos, asumiendo que las comodidades que ofrecen poco o nada tienen que ver con las de un hotel de cinco estrellas. Sin embargo, esta concepción ha cambiado mucho en los últimos años y la opción de recorrer el mundo con la casa a cuestas está ganando cada vez más adeptos, también entre las grandes estrellas de Hollywood y de la industria musical. Algunos las usan para hacer turismo, otros para trasladarse entre ciudades mientras están de promoción o como camerino durante sus rodajes o giras, pero lo que todas las caravanas de los famosos tienen en común son sus enormes dimensiones, sus comodidades propias de un resort de lujo y sus precios millonarios.

A principios del mes de julio se daban a conocer todos los detalles de la lujosa mansión sobre ruedas de Dolly Parton, ahora aparcada. En este caso, más que de una caravana, se trata de un autobús. Bautizado como Suite 1986, mide alrededor de 14 metros y con él ha recorrido más de 500.000 kilómetros y visitado más de 60 ciudades de Estados Unidos. Alberga todo tipo de lujos y pertenencias personales de la estrella de la música country —como un expositor para sus pelucas, una amplia cama con sábanas de terciopelo rosa o un tocador de inspiración parisina— y está disponible para alquilar desde 10.000 dólares (unos 9.700 euros), con una estancia mínima de dos noches. El Dollybus es una atracción más dentro de uno de los complejos hoteleros que se engloban bajo la etiqueta de Dollywood, el universo creado a imagen y semejanza de la artista, que también incluye un parque temático inspirado en los Disney’s Hollywood Studios de Florida, numerosos hoteles y spas y un parque acuático.

Otra de las famosas que tampoco ha querido prescindir de tener su propio hogar sobre la carretera es Jennifer Lopez. La diva del Bronx posee una caravana de 115 metros cuadrados, unas dimensiones que poco tienen que envidiar a las de una casa. Está valorada en dos millones de dólares y, como la de Parton, también está disponible para alquilar cuando la cantante no la está usando por un precio de entre 400 y 850 dólares la noche. Recibe el nombre de Baby Girl y, a juzgar por las imágenes publicadas, no le falta detalle. Cuenta con dos amplias plantas y entre sus lujosas comodidades destaca un enorme sofá de cuero, muebles fabricados con materiales como el granito o el mármol y todo tipo de tecnologías de imagen y audio, que incluye desde televisores de gran tamaño hasta instalaciones de audio de última generación. Un exclusivo diseño obra de Anderson Mobile Estates, empresa estadounidense especializada en este tipo de vehículos de alto nivel, completamente personalizables al gusto del cliente.

Esta compañía construyó también la caravana de Will Smith. Bautizada como The Heat (el calor, en inglés), el actor la adquirió en el año 2000 para utilizarla durante los rodajes de sus películas. Mide 16,7 metros de longitud, tiene dos plantas y su valor alcanza los 2,5 millones de dólares. Entre sus lujos destaca una sala de proyección con pantalla de 100 pulgadas y capacidad para una treintena de personas, un generoso salón, un baño con sauna, materiales de primera calidad como el granito o el cuero y dispositivos tecnológicos por doquier.

La caravana de Leonardo DiCaprio no tiene nada que envidiar a las anteriores: son 16 metros de largo con cuatro módulos capaces de extenderse para ampliar todavía más el espacio cuando se desee. Incluye, por supuesto, todas las comodidades necesarias para disfrutar de la estancia con excéntricos detalles como dos chimeneas y una amplia ducha de vidrio reciclado valorada en más de 40.000 euros.

Excentricidades tampoco le faltan a la casa rodante de Justin Bieber. El cantante canadiense adquirió en 2020 un autobús convertido en una lujosa mansión por 2,5 millones de dólares que lo acompaña durante sus giras y que él mismo se encargó de enseñar en la edición estadounidense de la revista GQ. Equipada al detalle, ofrece maravillas como calefacción por suelo radiante, techos con luces led, ducha de vapor y sauna de infrarrojos.

Otros famosos, tras años recorriendo las carreteras con la casa a cuestas, han decidido prescindir de las suyas. Ese es el caso de Tom Hanks. El legendario actor subastó su casa móvil el año pasado: el lujoso hogar sobre ruedas que lo acompañó durante el rodaje de películas como Forrest Gump o Apolo 13 fue vendido por casi 200.000 euros, una cifra que resulta casi insignificante si se compara con las que alcanzan las de sus compañeros de profesión.

Entre tanto lujo sobre ruedas, sorprende también la caravana de Chris Hemsworth por sus dimensiones más modestas. Se trata de un modelo de la compañía australiana Lotus Trooper preparado para atravesar todo tipo de terrenos, que, a pesar de su tamaño más reducido, incorpora en su interior comodidades como sofás de cuero italiano o una cocina de diseño. Con esta caravana, el actor que pone rostro Thor en el universo Marvel ha disfrutado de escapadas junto a su familia, como él mismo ha mostrado en sus redes sociales.

Ya sea para disfrutar de viajes por carretera o como un lugar donde descansar entre conciertos o rodajes, está claro que la posibilidad de disponer de las comodidades de un hogar en cualquier lugar es algo a lo que las grandes estrellas de la música y el cine no se han podido resistir. Excentricidades rodantes que reinventan el concepto del caravaning popularizado en los años sesenta gracias al movimiento hippie y adquieren estéticas que parecen más aptas para salir en una película de Transformers que para rodar por carretera.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS