Si tienes 10.000 dólares, puedes dormir en el autobús de Dolly Parton

Se llama Suite 1986 y mide alrededor 14 metros. La estrella del country ha recorrido más de 500.000 kilómetros y visitado más de 60 ciudades de Estados Unidos en él, en el que hay sábanas de terciopelo rosa y un expositor de pelucas

La cantante y actriz Dolly Parton, en los premios de la Asociación de Música Country, en Nashville (Estados Unidos), en 2002.
La cantante y actriz Dolly Parton, en los premios de la Asociación de Música Country, en Nashville (Estados Unidos), en 2002.Associated Press

A Dolly Parton (Sevierville, Tennessee, 76 años) no le gusta volar, prefiere la carretera. Por esta razón necesitaba que el autobús en el que pasa la mayor parte del tiempo durante sus largas giras por Estados Unidos fuese un hogar lejos de su hogar. La estrella de la música country, que revitalizó el género con voz femenina con canciones himno como Jolene, prefiere quedarse allí que en hoteles, porque así tiene todas sus pertenencias, que incluyen un coqueto expositor para sus pelucas, cerca: “Tengo casas por todo Estados Unidos, pero mi lugar favorito es el autobús. Soy un alma libre de corazón”, ha expresado la artista.

Su autobús se llama Suite 1986 y mide alrededor 14 metros. Dentro de él Dolly Parton ha recorrido más de 500.000 kilómetros y visitado más de 60 ciudades de los Estados Unidos. Ahora está disponible como una atracción más dentro de uno de los resorts pertenecientes a la cantante que se engloban bajo la comercial etiqueta de Dollywood, el universo creado a imagen, semejanza y gusto sureño de la artista que también incluye un parque temático inspirado en los Disney’s Hollywood Studios de Florida, numerosos resorts y spas y un parque acuático. El autobús se alquila desde 10.000 dólares y la estancia mínima es de dos noches.

Suite 1986 también es un espacio de inspiración para Dolly Parton: sobre sus ruedas la artista terminó su album de 2008 Backwoods Barbie y también el musical 9 to 5, pero también libros, programas de televisión o películas. En cuanto a la estética del autobús, solo podría definirse como dollyniana. Aquellos fans de la cantante que deseen desembolsar el coste de dos noches no se sentirán decepcionados: a la vitrina de pelucas ya mencionada hay que añadirle una amplia cama con sábanas de terciopelo rosa o un tocador de inspiración parisina, además de una decoración cargada de telares con tonos de joyas, guitarras brillantes, tacones y murales pintados a mano. Al margen de las excentricidades, el autobús está lleno de comodidades: una nevera tamaño XXL, un lounge para relajarse, un enorme vestidor o una bañera.

“He decidido retirarlo porque ya no estaba yendo tanto de gira y simplemente estaba aparcado. Pensé que podría darle un buen uso”, ha declarado recientemente Parton a Knox News. Parte de los beneficios de las pernoctaciones irán a parar a The Dollywood Foundation, la fundación que, desde los noventa, se encarga de abastecer de libros a más de un millón de niños de pocos recursos en Estados Unidos.

Esta fundación es tan solo una de las múltiples labores filantrópicas que lleva a cabo la artista, bautizada como el hada madrina de Estados Unidos, quien donó un millón de dólares durante la pandemia a una de las investigaciones en curso para hallar una vacuna. Desde mediados de los ochenta, Parton ha participado en campañas contra el VIH, por la construcción de hospitales oncológicos, para la lucha contra los incendios forestales o la preservación de una especie de águila amenazada. Dolly es mucha Dolly.

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