_
_
_
_

Fideos chinos tuneados

Una bolsa de fideos chinos puede ser una buena base sobre la que improvisar una sopa sabrosa con algún aderezo, hortalizas y un poco de pollo. Un placer –ya no tan– culpable, listo para la cena en minutos.

Tunear y cenar, todo es empezar
Tunear y cenar, todo es empezarSTOMAKO

No todo en la vida van a ser ensaladas sanísimas o caviar y esferificaciones: todos tenemos vicios y secretos ocultos, y cuando se trata de llenar la tripa aún más. Uno de nuestros vicios inconfesables son los fideos instantáneos. No diremos que nos gustan más que los que te puedas comer en un mercado en la calle en el sudeste asiático, pero si no te pilla muy a mano, siempre puedes improvisar en casa.

Ojo que no hablamos de ponernos en plan profesional y hacer el recetón del día. Nos referimos a hacerle un tuning a la comida de batalla por excelencia de asia. El típico día vaguete que quieres comer bien sin salir de casa y saltarte las normas, porque recordemos, que aquí hay que ser valiente, ya que nos vamos a saltar las instrucciones del fabricante de fideos.

Recuerdo que mi madre cuando era pequeño siempre cambiaba la receta del puré de patatas instantáneo y le añadía mantequilla y nuez moscada. Yo pensaba, “¿qué hace? ¿no ha leído las instrucciones?”. Pues eso se hereda y te das cuenta de que por muchos purés que venda esa gente, hacen la receta muy sosa, muy homogénea, y si le das una vuelta, te queda más resultona.

¿En que se basa todo esto? Tener conocimientos mínimos (pero minimísimos, que nadie se asuste) de comida asiática y una nevera con una retaguardia para situaciones como ésta. Nos referimos a salsas y potingues que nos alegrarán muchos platos, como la salsa de soja, la salsa de ostras y la pasta de miso, que aguanta una eternidad en la nevera.

Un pasillo como éste se convierte en el paraíso de cualquier fanático de los fideos. Siempre conviene tener un par de paquetes por la despensa que nos salven la vida. Aparte de los tres ingredientes raros, el resto de los que usamos son de los de toda la vida. Como siempre en este tipo de recetas de tuneo, la improvisación y lo que hay en la nevera serán los que marquen el ritmo.

Dificultad: Tienes que abrir la bolsa de los fideos sin que se te caigan.

Ingredientes

Para 2 personas

  • 2 paquetes de noodles instantáneos de monorración
  • 1 cebolleta (con el tallo que usaremos para decorar al final y dejar el gusto fresco de la cebolla)
  • ½ calabacín
  • 1 lima
  • Hojas de albahaca
  • Salsa de soja
  • Salsa de ostras
  • 6 champiñones
  • 2 huevos
  • 1 pechuga de pollo
  • Aceite de oliva suave o girasol
  • 2 dientes de ajo

Instrucciones

1.
Cocer los huevos 7 minutos en agua hirviendo, sacar y ponerlos en agua con hielo para cortar la cocción.
2.
En una cazuela pequeña sofreír dos dientes de ajo cortados en brunoise y la cebolleta cortada en juliana (reservar el tallo). Cortar unos trozos de calabacín y sofreir en la cazuela.
3.
Añadir los champiñones cortados en cuartos, la pechuga de pollo cortada en trozos, dos cucharadas de soja y otras dos de salsa de ostras.
4.
Poner albahaca al gusto y las bolsitas que vienen en el paquete (normalmente son verduras secas, especias y la salsa deshidratada). Verter el agua que indiquen las instrucciones, cuando hierva añadir los fideos y cocer hasta que casi estén. Apagar el fuego, tapar y reposar un minuto.
5.
Poner el huevo cocido partido por la mitad, decorar con el tallo de la cebolleta cortado y exprimir un buen chorro de lima.

¿Has intentado hacer esta receta u otras de El Comidista, y no te han salido bien? Quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_