
Piadinas de Emilia-Romaña
Este pan típico de la región italiana de Emilia-Romaña está emparentado con las tortas planas de todo el mundo. Para hacerlo solo necesitas harina de trigo, agua, sal y manteca de cerdo o aceite de oliva.

Este pan típico de la región italiana de Emilia-Romaña está emparentado con las tortas planas de todo el mundo. Para hacerlo solo necesitas harina de trigo, agua, sal y manteca de cerdo o aceite de oliva.

Esta sopa tiene el máximo sabor con ingredientes muy comunes como pasta o arroz, verduras, hortalizas y legumbres. Todo ello acompañado con un buen chute del famoso pesto genovés.

Este es el dulce con el que celebran en Francia el día de Reyes. Se solía acompañar con mermelada, pero hoy es habitual encontrarlo relleno de preparaciones como la crema de almendra 'frangipane'.

Dados de carne adobada con una mezcla de hierbas y especias, cocinados hasta quedar dorados por fuera pero tiernos por dentro: la versión casera de este clásico de bar merece el -poco- esfuerzo.

Una salsa con el toque del ajo, un punto picante, un montón de hierbas aromáticas y especias y aceite, cuya versión casera se convertirá en la reina de parrilladas y barbacoas.

Una crece sobre tierra, la otra debajo; una es de verano, la otra de invierno -aunque podemos encontrarla cocida todo el año-, y ambas se alían para convertirse en una sopa refrescante y llena de sabor.

Un clásico de la gastronomía madrileña a base de judías, sofrito y tocino que podemos adaptar a lo que tengamos en nuestras neveras y despensas, y cómo incluirlo en un menú para todo el día.

Un aperitivo o picoteo clásico que con solo dos ingredientes; un chorizo rico y un vino a su altura consigue un sabor estratosférico. Hazte con una buena hogaza porque vas a querer untar pan hasta la manga.

¿Qué es la manteca de cacao? ¿Y el método holandés? ¿Es igual un chocolate de cobertura para postres que uno para comer? En el artículo de hoy resolvemos todas tus dudas culinarias chocolateras.

Un clásico siciliano que encantará a los entusiastas del café con hielo y que puede preparar cualquier criatura que sepa hacer café y que tenga congelador: no tiene más misterio.

Utilizamos queso Arzúa-Ulloa, tomate y lo que se nos ocurra porque nosotros los valemos y porque hay vida más allá -y más acá- de los quesos italianos, y deberíamos conocerla.

El bacalao es uno de los protagonistas indiscutibles de la cocina de Semana Santa. Si en lugar de comértelo en un potaje prefieres untarlo en buen pan, puedes prepararlo en forma de brandada.

Estas frutas de sartén se elaboran con una masa prácticamente igual que la de la pasta al huevo italiana, con la salvedad de la grasa añadida. Tras freírlas se bañan en un almíbar de agua, azúcar y miel.

Tuneamos un flan de huevo casero con uno de los productos estrella del otoño: las castañas. En esta receta utilizamos una crema o puré sin endulzar para darle ese característico sabor a este casi jetapostre.

Este untable dulce y ácido elaborado con huevos, limón, azúcar y mantequilla no puede faltar en las reuniones de té británicas. En esta receta te enseñamos a hacerlo en microondas y en placa sin necesidad de tener el B2.

El plato recoge los jugos marisqueros de ambos bichos, las gambas y las almejas, por lo que es preceptivo preparar un buen pan para no dejar ni una gota de salsa en la fuente. Avisados estáis.

Nos salimos un poco de las recetas tradicionales con bonito fresco con una elaboración que se prepara en un pispás y sin esfuerzo ninguno: justo lo que todos queremos cuando llega el verano.

Creada por un chef italiano afincado en EEUU, esta receta se popularizó tanto que el 'New York Times' la calificó como “el plato del que más se habla en Manhattan”. ¿En qué consiste? En espaguetis con verduras de temporada.

El suflé de queso es una de las elaboraciones clásicas que dan más respeto por la fama de difíciles que tienen, pero con estas sabias instrucciones verás que tampoco es para tanto.

Si quieres que algún plato te recuerde a la cocina marroquí, usa 'ras el hanut'. Esta mezcla de especias, cuyo nombre significa "lo mejor de la tienda", nos sirve para alegrar unos contramuslos de pollo con dátiles y boniato.