
Pasta con verduras asadas
Llenar el horno de verduras una vez a la semana es una estupenda manera de poder utilizarlas después, rápidamente y sin demasiado esfuerzo, en todo tipo de platos fríos y calientes.

Llenar el horno de verduras una vez a la semana es una estupenda manera de poder utilizarlas después, rápidamente y sin demasiado esfuerzo, en todo tipo de platos fríos y calientes.

Una versión que prescinde de la clásica anchoa, y se viene arriba con ingredientes aptos para ovolacteovegetarianos como el queso, el aguacate o los huevos de codorniz, añadidos a la suculencia de los encurtidos.

Una versión con manzana del clásico dulce de membrillo muy poco conocida fuera de las regiones productoras de esta fruta, que espesa gracias a la pectina y podemos tomar con frutos secos o queso.

Una versión más sencilla y con menos ritual de la escudella navideña, que resulta igual de reconfortante y podemos adaptar a las diferentes verduras y legumbres que tengamos en casa.

Preparar un pollo asado relleno nunca fue tan fácil: este tiene pocos ingredientes muy bien combinados y una elaboración sencilla. Sigue los pasos de la receta y logra un resultado estupendo.

Ricas, fáciles de preparar y versátiles: las cocas en su versión salada admiten casi todo tipo de rellenos. Aprende a hacer la masa e inspírate con estas tres opciones.

Un asado sencillísimo en el que las verduras se impregnan en la grasita de la carne y quedan blanditas por encima y crujientes por debajo. El lecho del cordero admite casi tantas variaciones como verduras existen.

Las ensaladas son nuestras grandes aliadas cuando aprieta el calor porque son frescas, sencillas y completas. Si sólo se te ocurre hacerlas de tomate y lechuga, estas 10 ideas te ayudarán a salir de la rutina.

El panecillo más tierno y agradable de la panadería española es, además, muy sencillo de hacer en casa. Prepárate a disfrutarlo recién hecho aunque no seas un experto en masas.

Con centeno no solo puedes hacer pan: también es ideal para elaborar en casa unas crepes con un sabor diferente al clásico. El relleno lo eliges tú, ya sea dulce o salado.

Este plato clásico del oriente andaluz y Murcia consiste en un sofrito de cebolla, ajo, pimiento y tomate con patatas, alguna proteína y, cómo no, los andrajos: jirones de masa de harina de trigo duro, agua y sal.

Una receta muy sencilla que se puede preparar con anticipación e incluso congelar, apta incluso para los cocineros más principiantes -y sin fogones- que juega con la técnica del trampantojo.

El 'pollastre rostit amb prunes i pinyons' es uno de los platos clásicos en las casas de Cataluña cuando llega la Navidad. Y no, este asado no se prepara en el horno: se hace en una cazuela.

Un gazpacho clásico, sin nada flotando en su superficie, está para volverse turuleta. Así que imagínate si le añades lechuga, melón, huevo cocido, cebolleta, aceitunas y algún pescado en conserva, como en esta receta.

Si cuando encendemos el horno para cocinar cualquier cosa añadimos unas cabezas de ajos, conseguiremos una versión suave y confitada de los mismos. Los podemos usar en platos como esta sabrosa crema.

En esta época del año, un plato calentito, reconfortante y sabroso sienta de maravilla. Puedes escoger las setas que quieras, incluso usar carne de vacuno. Lo único innegociable es mojar pan en la salsa.

Si te gustan los postres con manzana, este sencillo dulce en el que se abriga la fruta con hojaldre o con una masa quebrada te volverá turuleta.

Estos huevos escalfados son un plato versátil que siempre va a estar rico, se prepara en un pispás y se adapta a tus verduras favoritas de cualquier temporada. Viene con truco huevero de regalo.

Este aperitivo a base de harina de garbanzo cocida en agua y posteriormente frita es una sabrosa herencia de la cocina de posguerra, perfecta para disfrutar con una copa de buen vino.

Cortar el calabacín en tiras largas que recuerdan a la pasta italiana nos permite preparar platos ligeros y sabrosos con un simple salteado. El de hoy lo acompañamos con un pesto rojo de anacardos.