
Ensalada de lentejas, perejil y feta
ensalada-de-lentejas-perejil-y-feta

ensalada-de-lentejas-perejil-y-feta

Ensalada de arroz con mejillones en escabeche.

Pan naan con paté de anacardos y ensalada crujiente.

Le damos una vuelta a receta más socorrida del verano -con permiso del gazpacho- añadiendo un toque picante y herbal a la mayonesa, que también se viene arriba con el aceite de las conservas de pescado

El albaricoque es una de las frutas que menos utilizamos para cocinar, y nos lo estamos perdiendo. Porque a mordiscos está muy rico, pero acompañado de tomate, feta y un aliño fresco directamente es la bomba.

Ensalada de alcachofas con anchoas y huevo.

Un giro al clásico cocido de legumbres para convertirlo en un plato más fresco: dejamos a un lado la patata y el bacalao para dar protagonismo a otros ingredientes

Ensalada de mango y gambas.

Ensalada de aguacate, quinua y habas.

Caramelizamos ligeramente unos tomates para amplificar su sabor y los acompañamos con una sencilla vinagreta de hierbas y pepino, consiguiendo un resultado bastante más espectacular de lo que aparenta.

Ensalada de tomate y pan.

como-conseguir-30000-euros-con-una-ensalada-de-patata

Un gazpacho clásico, sin nada flotando en su superficie, está para volverse turuleta. Así que imagínate si le añades lechuga, melón, huevo cocido, cebolleta, aceitunas y algún pescado en conserva, como en esta receta.

receta-ensalada-de-espinacas-garbanzos-crujientes-y-yogur
Ensalada de remolacha, naranja y queso stilton.

Esta pasta corta que se parece al arroz se conoce también como piñones, 'puntalette' o 'kritharaki' en la cocina griega. Aquí la cocinamos al punto acompañada de legumbres y hortalizas frescas.

La lechuga ha sido ninguneada y relegada a sosas ensaladas mixtas durante años, pero lo cierto es que esta verdura tiene muchos posibles usos en la cocina. Te enseñamos cómo aprovecharla para hacer una crema.

De la unión de frutas y hortalizas de temporada solo puede salir un entrante tan rico y frescachón como el de la receta de hoy. Y si además van acompañadas de mozzarella o burrata, mejor que mejor.

Un plato sencillo y fresco a base de pepino y pulpo que podemos preparar con este cefalópodo crudo, cocido e incluso en lata. Un aliño alegre a base de vinagre, algas y sésamo lo hace aún más sabroso.

Ensalada de remolacha con nuez y comino.