La lucha de Elche por el regreso de su Dama, hallada hace 125 años

La ciudad lleva años reclamando una cesión del busto íbero pero se encuentran con la negativa de los técnicos del Ministerio de Cultura por proteger la pieza

La Dama de Elche durante el último día de su estancia en la ciudad alicantina, en 2006.
La Dama de Elche durante el último día de su estancia en la ciudad alicantina, en 2006.joaquín de haro

El hallazgo de la Dama de Elche ha cumplido 125 años. El gobierno ilicitano se marcó esta fecha como horizonte para que el busto se pudiese exponer en la ciudad, al menos, de manera temporal. Pero no ha habido manera.

La pieza, una obra escultórica esculpida en piedra caliza procedente de la cantera ilicitana de El Ferriol, es la más relevante del arte íbero porque ayudó a configurar la cultura ibérica en la zona mediterránea. Fue hallada en 1897 por el ilicitano Manuel Campello mientras realizaba labores agrícolas en el yacimiento de La Alcudia, antiguo asentamiento de la ciudad íbera de Ilici. Un espacio donde en la actualidad la Universidad de Alicante continúa con las labores de excavación. Estaba situada en una especie de escondrijo que mostraba que había sido trasladada para protegerla de algún peligro. Son muchos los estudios que se han hecho alrededor de la escultura que determinan que podría tratarse de una especie de urna funeraria por la cavidad posterior donde se detectaron restos de fósforo y calcio procedentes de dientes y huesos humanos. El rostro, posiblemente, representa a la mujer que un escultor trató de plasmar de una manera idealizada. La pieza todavía mantiene minimos restos de su policromía ya que originariamente fue adornada con tonos rojos, azules, amarillos y láminas de oro. También podría tratarse de la representación de una sacerdotisa, una diosa o una aristócrata ataviada para una ocasión especial.

Una vez encontrada y difundido el hallazgo, el hispanista francés Pierre Paris se desplazó hasta España y adquirió el busto por 5.200 pesetas para trasladarlo hasta el Museo de Louvre de la capital francesa donde estuvo expuesto hasta 1941 en una sala dedicada al arte ibérico. Ese mismo año, el gobierno francés aceptó la propuesta de España de intercambiar a la Dama de Elche por el retrato de Marina de Austria de Velázquez, un Greco a elegir y una parte de la tienda de campaña de Francisco I cuando fue capturado en la batalla de Pavia en 1525. En un primer momento, la Dama se expuso en el Museo del Prado, pero ya en 1971, pasó a formar parte de los fondos del Museo Arqueológico Nacional (MAN).

El busto volvió a Elche por primera vez en 1965 durante apenas 15 días. Pero no fue hasta 1997 cuando el gobierno municipal retomó las gestiones para lograr el traslado de la pieza a la ciudad. Se hizo durante la celebración del bimilenario de Elche bajo el ejecutivo socialista del exalcalde Diego Maciá. Fue precisamente el alcalde Maciá quien logró lo que parecía imposible, que la Dama volviese de manera temporal a la ciudad. Lo hizo en 2006 y fue Carmen Calvo al frente del Ministerio de Cultura quien, a través de un subterfugio de la Ley de Patrimonio, facilitó el traslado de la pieza con la oposición rotunda de los técnicos de su área y del Museo Arqueológico Nacional. Y es que los expertos consideran que los cambios de espacio ponen en peligro este tipo de obras. También se han opuesto al traslado algunos políticos que aluden al desmantelamiento de los grandes museos del patrimonio nacional. Aun así, Calvo se enfrentó a sus técnicos y corrió el riesgo para la celebración de todos los ilicitanos e ilicitanas que pudieron visitar a su Dama en el Museo Arqueológico y de Historia de Elche (MAHE). Fueron más de 380.000 personas, la mayoría de fuera de la Comunidad Valenciana, las que pasaron por la Torre del Homenaje donde la Dama ocupó un lugar privilegiado con seguridad, temperatura constante entre 23 y 24 grados y cámaras de vigilancia las 24 horas.

Si entonces se pudo, el actual gobierno municipal no comprende por qué en 2006, con menos avances técnicos, la pieza pudo trasladarse a la ciudad y ahora se encuentran con la negativa, no solo de los técnicos, sino también del Ministro de Cultura, Miquel Iceta. Este se ampara en la decisión de los técnicos que aseguran que la pieza se encuentra en un “delicado estado de conservación” y que cualquier traslado podría acarrear a la escultura “daños irreparables”. El actual alcalde, Carlos González, no tira la toalla. Lo ha dicho en repetidas ocasiones. “Si no ha podido ser por el 125 aniversario, lo será por el 126″, insistía esta semana. Y es que, el ejecutivo municipal, con una configuración similar a la anterior legislatura con la suma de PSOE y Compromís, lleva cerca de ocho años trabajando para convertirse en el gobierno que, de nuevo, logre devolver a la Dama a su ciudad. Las gestiones comenzaron a mediados del pasado mandato.

González comenzó las negociaciones con el ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, del gobierno popular de Mariano Rajoy. La reclamación creció en 2018 con el vídeo viral de un visitante al museo en Madrid, que grabó una hormiga paseándose por el interior de la urna, supuestamente, hermética donde se protege a la Dama. Este hecho supuso un revuelo que la dirección del MAN zanjó asegurando que el insecto había accedido a través del mecanismo que tiene la urna para mantener la humedad.

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Tras Rajoy, llegó el gobierno de Pedro Sánchez y Elche planteó el traslado a Màxim Huerta, que apenas duró en el cargo de Ministro de Cultura. La petición se retomó con su sustituto, el recientemente fallecido, José Guirao. El gestor cultural se trasladó hasta Elche para visitar algunos espacios museísticos de la ciudad y para supeditar la vuelta del busto a una gran exposición de arte íbero que contextualizase la pieza. Tampoco fueron fructíferas. Las negociaciones se retomaron con el siguiente ninistro de Cultura en ese momento, el filósofo del trabajo, José Manuel Rodríguez Uribes, que llegó a recibir al alcalde de Elche. Tras la reunión, Carlos González salió esperanzado porque, aunque Rodríguez Uribes también lo dejaba en manos de los técnicos, parecía más proclive a la cesión. Pero, de repente, hubo que volver a empezar. El cambio de carteras llevó a Miquel Iceta a hacerse cargo del Ministerio de Cultura. El alcalde no perdió la oportunidad y planteó la cesión al político catalán en un acto en el que coincidieron y, según comunicó el ayuntamiento, Iceta parecía estar por la labor de facilitar el traslado si los técnicos daban el visto bueno. Pero no fue así, ni ahora ni en ningún momento de las negociaciones. De hecho, llevó a la dimisión a la directora general de Bellas Artes, María Dolores Jiménez-Blanco, que se mostró contraria a la cesión. Pero también su sustituto, Isaac Sastre de Diego.

Miquel Iceta ha jugado a la ambigüedad en sus primeras declaraciones al respecto debatiéndose entre lo político y lo técnico hasta que, finalmente, ha asegurado que la Dama no vendrá a Elche, al menos bajo su mandato. Lo hace apoyándose en un informe de 2006, cuando el busto se trasladó a la ciudad, en el que ya se explicaba el delicado estado de la pieza. Ahora, el MAN ha constituido una mesa de trabajo para actualizar los estudios sobre esta escultura y otras como la Dama de Baza. Aun así, la posición de los expertos y del actual ministro es clara, el busto no se traslada. En este sentido, Carmen Calvo, en su visita a Elche esta semana en una gala organizada por la Real Orden de la Dama en la que se reconocía su labor, se mostraba de nuevo a favor de un traslado de seis meses, el máximo que permite la Ley de Patrimonio. Calvo señaló que, en estas ocasiones, hay que tener valentía política y contradecir a los técnicos, como hizo ella en su día. El alcalde también ha pedido valentía a Iceta e insiste en que, por su parte, no va a cejar en su empeño de lograr la cesión. Es más, este 4 de agosto, la corporación municipal firmó la llamada Declaración Institucional de La Alcudia que reclama la vuelta definitiva de la escultura a Elche.

Una cesión que ahora se encuentra en punto muerto y con difícil salida, mientras las condiciones técnicas y políticas sean las mismas. Carlos González considera que exponer a la Dama en Elche supondría un revulsivo turístico que atraería a la ciudad a cerca de un millón de visitantes. También se van a licitar las obras para rehabilitar las salas en las que se expondría el busto para tener todo listo por si, de repente, se produce el visto bueno.

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