El PSC apuesta por avanzar en el traspaso de Rodalies a Cataluña antes de que termine el año

Los socialistas catalanes se unen a ERC y Junts para que el Debate de Política General agilice un cambio de manos de la gestión de los trenes de Cercanías

Viajeros de Renfe en la estación de Sants.
Viajeros de Renfe en la estación de Sants.Gianluca Battista

Los trenes de Rodalies se cuelan en el Debate de Política General que se celebra esta semana en el Parlament. El PSC ha registrado una propuesta de resolución que pretende un acuerdo entre el Ministerio de Transportes y el departamento de Vicepresidencia y Territorio de la Generalitat para avanzar en el traspaso del servicio de Cercanías en Cataluña. La propuesta, que deberá votarse el viernes en el pleno, supone el acercamiento de los socialistas catalanes a una reivindicación crónica de Esquerra y Junts. Fuentes conocedoras de las conversaciones entre el Govern y el PSC admiten de que se trata de “un buen punto de partida para alcanzar un acuerdo”.

El servicio de Rodalies es un hervidero de malestar ciudadano por culpa de las frecuentes incidencias y retrasos que sufren los trenes. El desbarajuste ferroviario ha sido, de manera recurrente, una arma arrojadiza contra el Gobierno y los sucesivos consejeros de Territorio de la Generalitat han convertido en un lema el reclamo del traspaso total. Hasta ahora, sin éxito.

La propuesta presentada por el PSC fija incluso una fecha tope para que se concreten cambios de gestión: “antes de terminar el año 2022″, reza el texto. El documento no es tan exhaustivo como otro que han acordado presentar Junts y ERC y que versa sobre el mismo asunto, pero hay coincidencias sobre el fondo. Los socialistas hacen referencia al traspaso de “los recursos económicos necesarios para la adecuada gestión de los servicios ferroviarios” y aluden, también, a la titularidad de aquellas infraestructuras “que puedan ser segregadas de la red ferroviaria de interés general dentro de Cataluña”. También se estipula acordar con Renfe “la adquisición y la mejora de los trenes y los talleres” mientras no entre en escena otro operador.

Desbloquear el traspaso económico conlleva que la Generalitat pase a controlar directamente los fondos destinados a la gestión de Renfe por parte de Rodalies. Implica tener la capacidad de administrar directamente el dinero de lo que se conoce como “déficit tarifario”, el diferencial que abona la administración a Renfe para compensar los costes que no quedan cubiertos con la venta de billetes. Se calcula que esa cantidad ronda los 300 millones de euros anuales.

Además, la propuesta del PSC abre una puerta que hasta ahora permanecía blindada: el traspaso de la infraestructura. Jordi Terrades, diputado socialista en el Parlament, señala que sería viable para aquellos tramos de vía que “puedan ser segregados” de la red del Estado. Esto es, líneas que discurren íntegramente por suelo catalán y por las que no circulan convoyes de mercancías, Alta Velocidad ni trenes Avant.

La propuesta de Junts y ERC es más expansiva y alude a que el traspaso incluya, además del dinero para mantener el servicio, “estaciones, trenes, talleres, las vías, las catenarias, los centros reguladores de circulación y el personal”.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

La demanda se produce en un momento en que el Ministerio de Transportes está comandado por la catalana Raquel Sánchez, exalcaldesa de Gavà, y, según apuntan fuentes socialistas, existe en el Gobierno buena predisposición para buscar remedio a un servicio que transporta 320.000 usuarios diarios.

Desde que en 2010 el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y el Govern tripartito presidido por José Montilla formalizaron transferir las cercanías ferroviarias a la Generalitat, los sucesivos responsables de la consejería de Territorio han criticado que aquel traspaso fue “incompleto” y que, además, nunca se cumplieron todos los puntos que fijaba el trato. La Generalitat es competente en horarios, frecuencia de paso, tarifas e información a los usuarios, pero dice tener las manos atadas para garantizar un buen servicio. De manera repetida, el Govern ha puesto en comparación el servicio que presta Renfe con el de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC), para destacar las virtudes del que gestiona directamente y relatar las carencias de Rodalies.

Durante sus intervenciones en el debate parlamentario de este martes, Pere Aragonès y el líder de los socialistas catalanes, Salvador Illa, chocaron por Rodalies. Aragonès le reprochó a Illa que los “máximos responsables” de la gestión ferroviaria son del PSC, en alusión a la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, y acusó al Gobierno de las incidencias recurrentes y de infrafinanciar este servicio. “En estos momentos uno de los ámbitos más inoperantes del país es la gestión de Rodalies”, atizó Aragonès.


Puedes seguir a EL PAÍS Catalunya en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS