Aragonès exhibe en Nueva York su plan contra el cambio climático pese al bloqueo de las renovables en Cataluña

Sin apenas avances en eólica ni fotovoltaica, el ‘president’ anuncia la creación de una energética pública

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, se ha reunido en Nueva York con la ganadora del Premio Internacional Ramon Llull de Catalanística y presidenta del jurado del Premi Internacional Catalunya, Mary Ann Newman, así como con el catedrático de Sociología Richard Sennett.
El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, se ha reunido en Nueva York con la ganadora del Premio Internacional Ramon Llull de Catalanística y presidenta del jurado del Premi Internacional Catalunya, Mary Ann Newman, así como con el catedrático de Sociología Richard Sennett.GENERALITAT (Europa Press)

El president de la Generalitat encabeza esta semana una expedición del Govern que se ha desplazado a Estados Unidos. Entre los actos de su agenda figura una aparición en la Climate Week, un evento que se celebra en Nueva York y que pasa por ser una cita de referencia mundial en asuntos de sostenibilidad y cambio climático. Pere Aragonès aprovechó el evento para anunciar la creación de una compañía energética pública a partir de octubre, y presentó la idea como un instrumento eficaz para poner “todo el patrimonio inmobiliario de la Generalitat al servicio de la lucha contra el cambio climático”, a la vez que apuntó que también servirá para “mejorar la eficiencia energética del conjunto de los servicios públicos”. Proveerá electricidad a la administración y a comunidades energéticas locales, pero no a particulares.

Aragonès voló 6.000 kilómetros con el empeño de mostrar un perfil concienciado y dando muestras de querer diluir la división que sacude al Govern. Considera una “prioridad absoluta” que en vísperas del debate de política general en el Parlament los partidos se enfoquen ahora en cubrir las necesidades inmediatas de la ciudadanía. “Estamos plenamente comprometidos en retos globales como la emergencia climática y la transformación verde, que es urgente e improrrogable”, afirmó el jefe del Ejecutivo autonómico. Sin embargo, la hoja de ruta energética trazada por la Generalitat pone en tela de juicio el discurso del president. Cataluña figura entre las comunidades españolas que más retraso acumulan en el despliegue de renovables: Hace cuatro años que no se instala ni un molino de viento y la implantación de la fotovoltaica avanza a trancas y barrancas. La parálisis de las renovables mantiene a la nuclear como el principal motor de producción eléctrica, un 52% del total demandado, muy por delante de fuentes de generación limpias.

Este lunes, el Diari Oficial de la Generalitat (DOGC) publicó una resolución del Departamento de Acción Climática que da luz verde a un parque de placas solares en Ulldecona (Tarragona). Es una instalación de apenas 4 megavatios (MW), pero el expediente ha tardado dos años en tener autorización. Según los objetivos fijados en 2017 por la ley catalana de transición energética y por el Pacto Nacional de Transición Energética, en 2030 tiene que haber 6000 MW de fotovoltaica en Cataluña. En ocho años, haría falta multiplicar casi por veinte la capacidad actual. También existe el compromiso de alcanzar los 4000 MW de energía eólica. Ahora, de la fuerza del viento solo se aprovechan 1271 megavatios. Hay cuatro parques en construcción que, si no hay percances, a finales de año podrían conectarse a la red y aportar otros 102 MW.

David Cid, diputado de Catalunya en Comú, criticó la puesta en escena del Govern con este viaje transoceánico y acusó a Aragonès de gestualidad medioambiental porque, en la práctica, “apuesta por el gas”, en referencia a que el presiedent se ha posicionado reiteradamente a favor de recuperar el gaseoducto MidCat. La Generalitat replica que la energética pública anunciada será “una herramienta clave” para acelerar la transición energética en Cataluña, “con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 55% en 2030 y llegar a la neutralidad de emisiones de carbono en 2050″.

Teresa Jordà, consejera de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural también forma parte de la delegación del Govern que ha viajado a Estados Unidos. “La acción climática es una de las principales prioridades del Govern”, declaró Jordà, en la misma línea que el jefe del Ejecutivo. Sin embargo, la consejería que comanda se caracteriza por mantener una actividad discreta en lo que concierne a las renovables. El molino más nuevo que opera en suelo catalán se instaló el año 2018 en Pujalt, un pueblo de la comarca del Anoia (Barcelona). Aporta 2,3 MW. Para buscar otro antecedente eólico hace falta remontarse hasta enero de 2013: tres molinos, 9 MW en total, activados en Tarrés, comarca de las Garrigues (Lleida).

Los reactores nucleares aportaron el año pasado casi siete veces más electricidad que la hidráulica y casi nueve veces más que los parques eólicos. En la comparativa con la fotovoltaica, la nuclear se impone por 62 a 1. “Los datos son alarmantes porque reflejan la dificultad para cumplir los objetivos para el 2030″, advirtió el informe anual del Observatorio de las Energías Renovables de Cataluña (Obercat), presentado este verano bajo el patrocinio de las principales empresas y organizaciones catalanas que trabajan en la gestión energética eficiente.

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Desde Nueva York, Teresa Jordà aseguró este lunes que “por primera vez a la historia de Cataluña” se desarrollará una empresa pública de energía “para incidir desde el sector público, provocando una mejora sustancial del mercado energético catalán”.


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