Un año esperando una cadera nueva: “Llevo mucho tiempo aguantando dolor. Esto no es normal”

A Lluís Francés, un hombre de 62 años, le han cancelado tres veces su intervención. Las listas de espera han aumentado un 17% en un año en Cataluña, aunque el tiempo de demora es menor

Lluis Francés, el paciente del hospital de Mollet que está en lista de espera desde hace un año para la cirugía de su cadera.
Lluis Francés, el paciente del hospital de Mollet que está en lista de espera desde hace un año para la cirugía de su cadera.Albert Garcia

El calvario de Lluís Francés empezó en un teatro y tenía que haber acabado en un quirófano. En abril del 2019 cayó desde el escenario del teatro de Palau-Solità i Plegamans (Barcelona) después de que alguien quitara la escalera móvil. Fue poco más de un metro de altura y Francès, técnico cultural del Ayuntamiento de Palau, apoyó sus más de cien kilos de peso en la pierna izquierda. Desde entonces está la espera de una operación de cadera, que ya ha sido aplazada tres veces (una vez dio positivo por covid) en el hospital de Mollet del Vallès. “Hace un año que me pusieron en lista de espera. Llevo mucho tiempo aguantando dolor sin poder hacer vida normal”. Camina con muletas y hace un año y medio que está de baja laboral. Ahora pide la solución definitiva de un problema que refleja las limitaciones del sistema sanitario para vaciar las listas de espera. En un año han aumentado un 17% en Cataluña entre cirugías, pruebas diagnósticas y consultas externas, aunque el tiempo de demora es generalmente menor para los pacientes.

Las consecuencias físicas de la caída de Francés tardaron en aparecer. Primero fueron dolores incómodos en las lumbares que requirieron a la mano de un osteópata. Luego llegaron las limitaciones de movilidad. “No podía andar más de 500 metros sin parar”, explica Francés, de 62 años. Su médico de cabecera, asegura, atribuyó aquellos dolores a una inflamación del coxis, pero en septiembre del 2020 el hombre fue a urgencias porque los dolores lumbares se habían extendido a las caderas. “Era la época de covid, y era muy difícil que los médicos te visitasen presencialmente”, recuerda Francés.

Las radiografías detectaron un desplazamiento de la cabeza del fémur de la pierna izquierda que había acelerado una artrosis de la cadera, y a su vez, otra artrosis en la pierna derecha “como consecuencia de andar mal”, según los doctores que le atendieron. En noviembre de aquel año, por primera vez, un traumatólogo le avanzó que necesitaría una prótesis en las dos piernas.

No fue hasta casi un año después, el 9 de agosto del 2021, cuando un médico firmó la solicitud de una intervención quirúrgica. “Reemplazo de la cabeza del fémur”, solicita el documento. Francés tiene grabada la pregunta que le hizo el doctor: “¿Qué pierna prefiere operarse antes?”. Tardó en responder. “No lo sé, el médico es usted”. Acordaron intervenir primero la pierna izquierda.

A Francés le anularon la operación tres veces: dos por limitaciones del hospital y una por sufrir la covid
Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

La espera media para una intervención de cadera en el área de la región Metropolitana Nord (donde se ubica el hospital de Mollet) es de tres meses, según los datos públicos del Servicio Catalán de la Salud. Francés esperó siete y medio. El hospital de Mollet le citó el 23 de marzo del 2022 para la intervención y el cirujano propuso intervenir primero la pierna derecha porque una radiografía detectó una coxartrosis severa, según el informe médico. “Notaba que me dolía mucho más este pierna y ya necesitaba muletas”, recuerda. El día antes de la intervención, sin embargo, el centro hospitalario contactó con Francés. “Su operación ha tenido que ser pospuesta por motivos de intervenciones de urgencia”. No sería la última vez.

Dos meses después, en mayo, las pruebas preoperatorias detectaron que Francés sufría la covid y la intervención se pospuso de nuevo, esta vez hasta el pasado 12 de julio. Tampoco fue posible. La dirección médica del centro reprogramó las cirugías agendadas para priorizar la atención contra el coronavirus ante el aumento de casos. El hombre denuncia falta de personal y de recursos del sistema: “No es normal tener que esperar todo este tiempo. Quiero volver a trabajar y soy incapaz de andar bien”.

Desde entonces, Francés no ha recibido más explicaciones del hospital de Mollet y no tiene otra fecha programada. Cada día que pasa, dice, limita su recuperación para volver a trabajar y retrasa aún más la operación de la pierna izquierda. Cuando una persona requiere una prótesis en cada pierna, los protocolos impiden incluir los dos procesos en la lista de espera: primero se realiza una operación, y después se solicita la intervención de la otra pierna, empezando desde cero en las listas de espera. “Me siento estafado por la gestión de los recursos del sistema sanitario”, denuncia. Su caso ha llegado al Síndico de Greuges, que ya se ha puesto en contacto con el hospital de Mollet.

Unas 792.000 personas están pendientes de un proceso médico en Cataluña, un 17% más que el año pasado

Las listas de espera han aumentado un 17% en Cataluña en un año, según los datos públicos de la Generalitat. Actualmente unas 792.000 personas están pendientes de un proceso médico: una cirugía, una prueba diagnóstica o una consulta al especialista, según datos del mes de junio, los más actualizados. En julio del 2021 la cifra era de 676. 000. La demora para las intervenciones, en todo caso, ha disminuido. Una prótesis de rodilla ha pasado de 160 a 138 días de espera, mientras que las de cadera (122 días actualmente) o las artroscopias (151) se han reducido una semana. El Departamento de Salut admite el aumento de las listas, pero lo achaca a la recuperación de la actividad tras el descenso de la presión de la pandemia. “La actividad global de los procedimientos quirúrgicos ha aumentado ligeramente respecto a 2021 y sigue desde marzo un patrón similar a 2019″, analiza una portavoz de la consejería.

Comisiones Obreras coincide en que las listas de espera pueden haber crecido por el efecto rebote del infradiagnóstico de 2020. “Tras la falta de detección de algunos problemas de salud durante el primer año de la pandemia, ahora algunas dolencias pueden requerir unos procedimientos médicos más complejos”, analiza M. Àngels Rodríguez, responsable de comunicación del sindicato. Rodríguez, sin embargo, va más allá y denuncia la falta de recursos humanos. “Muchas posiciones no tienen un sustituto durante las vacaciones y no se cubren; y las condiciones económicos no son buenas porque muchos profesionales se van a trabajar fuera de Cataluña”, insiste.

Puedes seguir a EL PAÍS Catalunya en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

Sobre la firma

Bernat Coll

Periodista centrado actualmente en la información sanitaria. Trabaja en la delegación de Catalunya, donde inició su carrera en la sección de Deportes. Colabora en las transmisiones deportivas de Catalunya Ràdio y es profesor del Máster de Periodismo Deportivo de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS