Junqueras: “Confío en que el diálogo se abra paso”

Los indultados salen de la cárcel reivindicando la secesión pero con intenciones diferentes sobre su continuidad en política

Oriol Junqueras, el miércoles a su salida de la cárcel de Lledoners gracias a los indultos aprobados por el Gobierno.
Oriol Junqueras, el miércoles a su salida de la cárcel de Lledoners gracias a los indultos aprobados por el Gobierno.MASSIMILIANO MINOCRI (EL PAÍS)

Largo, mediano y corto plazo. Los tres escenarios básicos con los que cualquier persona intenta organizar su vida se evaporan en la cárcel. Tras más de tres años y medio en prisión, Oriol Junqueras, Raül Romeva, Dolors Bassa, Josep Rull, Jordi Turull, Carme Forcadell, Quim Forn, Jordi Cuixart y Jordi Sànchez buscan retomar sus vidas, sus tiempos. Y también el nuevo papel político. Entre los suyos nadie duda de que su compromiso con el independentismo es firme pese al juicio en el que se les condenó por delitos de sedición y en algunos casos malversación. Otra cosa es la manera como piensan vehicularlo en el futuro.

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En el largo plazo, el panorama es borroso. Pese a la retórica encendida del acto de salida de la cárcel, la inminencia de cualquier intento unilateral para conseguir la independencia es inexistente. Está aparcada pero no muerta. La renuncia total a esa vía, opinan desde el secesionismo, implica abandonar la única carta que permite tener una salvaguarda de presión en una operación de diálogo con el Gobierno que, incluso desde Junts, defienden que ha de intentarse.

“Es necesario plantear una negociación sincera que apueste por soluciones y que responda a la voluntad mayoritaria del pueblo de Cataluña. Y, a la vez, ofrecer una solución a los exiliados y miles de represaliados por causas abiertas”, asegura Cuixart.

El viernes, en TV-3, Turull fue el primer cargo de Junts en aceptar que, si bien su liberación es un paso “muy pequeño”, efectivamente cambia el mapa. El exportavoz del Govern no cree que se abra de par en par algo nuevo pero sí un camino a explorar. “El martes se verá si hay posibilidad de que haya una nueva etapa”, dijo. Ese día Pedro Sánchez y Pere Aragonès se reúnen en Madrid, pero también los ex altos cargos del Govern afectados por la causa del Tribunal de Cuentas sabrán el dinero que deben depositar mientras se investiga la posible malversación por el procés. “Confío en que el conflicto político vuelva a la política, de donde no habría debido salir nunca y que el diálogo y la negociación se abran paso delante de la represión y la judicialización”, añade Junqueras en declaraciones a EL PAÍS. E insiste en que su propuesta en ese sentido sigue siendo la misma: amnistía y autodeterminación. Romeva ve una herramienta incontestable para forzar ambas: “Seguir ganando elección tras elección, como lo hemos hecho en los últimos años”.

El mediano plazo plantea incógnitas más personales. En la puerta de las prisiones de Lledoners, Wad-Ras y Puig de les Basses, los nueve líderes dejaron claro que trabajarán para conseguir la independencia y la amnistía. La duda es cómo. Turull confesó que le preocupa que las condiciones de la “reversibilidad” de los indultos sean imprecisas. “Si ir a una manifestación es un delito grave, entonces tendremos un problema”, ejemplificó.

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Forn, cuya madre murió hace pocos días, seguirá trabajando como jurista especialista en Derecho Público en Mediapro, un trabajo que consiguió cuando se le flexibilizó el régimen penitenciario. En su entorno dudan de que quiera volver a la primera línea o que tenga intenciones de regresar a la política municipal de Barcelona, pero sí le ven una vocación de “trabajo de base” para mantener viva la apuesta secesionista. Tiene la voluntad de responder y visitar muchos pueblos y entidades que se molestaron en hacerle llegar algún tipo de muestra de afecto durante su encarcelamiento.

Se da por descontado que Junqueras (que buscará cómo volver a ser profesor universitario), Turull y Sànchez sí abrazarán sus cargos de partido. “Estoy muy contento de poder ejercer como presidente de Esquerra, con toda la energía y toda la disponibilidad que la prisión me limitaba”, asegura el exvicepresident. Con Pere Aragonès en el Palau, ERC se prepara a asumir un esquema de gobernanza similar al del PNV, donde partido y Gobierno están separados.

Sànchez ya demostró, durante la negociación del nuevo Ejecutivo, que disfruta la primera línea. Visitará, como otros expresos, a Carles Puigdemont en Bélgica e intentará finalmente encarrilar a Junts de cara a la cita electoral de las municipales dentro de dos años. Turull asumirá con muchas ganas el rol de vicepresidente de ese mismo partido. Forcadell dice que seguirá trabajando por la igualdad de las mujeres. “Hacer república”, como llaman sus copartidadarios a cualquier acción de Gobierno.

Formentera, Bizum y la gran cena de Rull

El corto plazo, cortísimo. La expresidenta del Parlament, Carme Forcadell, acepta que sale en busca del tiempo perdido. Intentará recuperar los aniversarios de su madre, de sus hijos y de sus nietos que la prisión le impidió disfrutar. Lo propio hará la exconsejera Dolors Bassa, que se dedicará a cuidar a su madre de 90 años. El exvicepresident Oriol Junqueras aprovechará las mañanas calurosas para “llevar cada día” a sus hijos “al casal de verano”. El exlíder de la ANC, Jordi Sànchez, tiene en Formentera el primer destino para esta nueva etapa de la vida. El exconsejero de Territorio, Josep Rull, explicó en RAC-1 que tiene en lo más alto de su lista hacer una cena con sus amigos de su natal Terrassa. Turull, por su parte, tiene una cita con la tecnología: ha descubierto el Bizum.

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Sobre la firma

Camilo S. Baquero

Reportero de la sección de Nacional, con la política catalana en el punto de mira. Antes de aterrizar en Barcelona había trabajado en diario El Tiempo (Bogotá). Estudió Comunicación Social - Periodismo en la Universidad de Antioquia y es exalumno de la Escuela UAM-EL PAÍS.

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