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Bumerán

Cuando pase la emergencia, habrá que recordar el proyecto de privatización con el que el Gobierno de la Comunidad de Madrid pretendió desmantelar la Sanidad Pública

Sanidad en la Comunidad de Madrid
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. COMUNIDAD DE MADRID

Cuando pase la emergencia habrá que dar explicaciones. Lo hemos oído muchas veces en los últimos días y es cierto. Cuando volvamos a la normalidad, habrá que analizar, discutir y replantearse muchas cosas, pero no sólo acerca del último 8 de marzo, qué va. Porque durante años, en Madrid y en el mismo trayecto, hubo una manifestación cada semana. Pancartas blancas, banderas blancas, batas blancas colgadas en los mismos balcones a los que salimos todas las tardes a aplaudir a las ocho en punto. No creo que nadie lo haya olvidado. Así que, cuando pase la emergencia, habrá que recordar el proyecto de privatización, parcialmente detenido por la movilización ciudadana, con el que el Gobierno de la Comunidad de Madrid pretendió desmantelar la sanidad pública. Habrá que contar el número de profesionales que perdieron su empleo. Habrá que calcular qué habría pasado si en aquella época no se hubiera concedido la gestión de hospitales públicos a ciertas empresas privadas que se han forrado gracias al deterioro de la atención sanitaria que reciben los madrileños. Y habrá que valorar algunas cosas más. Por ejemplo, que la concesión de licencias para instalar residencias de ancianos concertadas y el control de su gestión dependen de la Comunidad de Madrid, no del Gobierno central. Habrá que ver en qué condiciones se han obtenido, qué calidad de servicio se les ha exigido. Por eso no me extraña que Díaz Ayuso pida 14 millones de mascarillas y ni una menos. Dicen que la mejor defensa es un buen ataque, pero conviene calibrar las propias fuerzas mejor que las del enemigo. Cuando pase la crisis habrá que dar explicaciones, y muchas de las maniobras populistas de Ayuso acabarán estallándole en la cara, como un bumerán.

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