CIENCIA SIN FICCIÓN

El verdadero origen de las ventosas de Phelps y la tempura

Ni la tempura tuvo su origen en Japón, ni el cupping es una práctica milenaria china. Las terapias que creemos exóticas provienen, en ocasiones, de nuestro pasado.

Seguro que muchos recuerdan las imágenes del nadador Michael Phelps en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro con unas marcas redondas por toda la piel como si le hubiera atacado un pulpo gigante. Algunos medios de comunicación publicaron que era una práctica milenaria china que se basa en aplicar ventosas a la piel que tenía un efecto para distender los músculos, y que esto explicaba su gran rendimiento deportivo. Curiosa conclusión. No me imagino que si el 99,9% de la población utilizará ventosas pudiera ganar una medalla olímpica. Será que, con ventosas o sin ellas, Michael Phelps tiene unas condiciones físicas excepcionales. El razonamiento es similar a decir que si consumes cocaína te vas a convertir en un buen futbolista. Que algunos futbolistas ilustres hayan consumido cocaína no explica su rendimiento sobre el césped. Tampoco hay ninguna evidencia de que el cupping (así se llama la práctica de las ventosas) tenga ningún efecto reseñable, pero vayamos a la parte más curiosa: ¿realmente esta práctica viene de China?

Lo de las ventosas es una práctica milenaria, pero es tan china como el chop suey o las galletas de la fortuna, platos inventados por chinos, pero en Estados Unidos. O como la tempura, que de japonesa tiene poco, ya que es la forma de rebozar y freír ­andaluza que fue llevada por los misioneros jesuitas en el siglo XVIII. Con el cupping pasa algo similar. Es una importación cultural que viene de Europa y que al volver nos dicen que es china, pero no.

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La medicina hipocrática se basaba en que por el cuerpo circu­laban cuatro humores: la flema, la sangre, la bilis negra y la bilis amarilla. Realmente lo que hizo Hipócrates fue aplicar al cuerpo humano la visión del mundo del filósofo Empédocles de Agrigento que decía que solo existían cuatro elementos, agua, aire, tierra y fuego, asociando cada uno de estos elementos a cada humor. Con esta visión del hombre, según Hipócrates, cualquier enfermedad venía por un desequilibrio entre estos cuatro humores. Por eso muchos remedios se basaban en tratar de recuperar el equilibrio mediante vómitos, enemas o sangrados. Para facilitar estos sangrados se utilizaban ventosas que se calentaban con una vela para que el aire perdiera densidad. Esta ventosa se aplicaba a la piel, donde se había hecho una incisión, y al enfriarse el aire se creaba un vacío que facilitaba que saliera la sangre, y así se reequilibraban los humores, el mismo principio que siguen gastando hoy en día los tubos de ensayo para recoger sangre para un análisis, donde también se hace un vacío que, al romperse, succiona la sangre.

A través de la Ruta de la Seda, establecida en el siglo I antes de Cristo, hubo un intercambio cultural de Oriente con Occidente. Siempre asumimos que importamos objetos de Oriente como el papel, las naranjas o la seda, pero olvidamos que el intercambio fue en los dos sentidos y también algunos hallazgos de la cultura occidental llegaron a Oriente y se quedaron allí; entre ellas, costumbres relacionadas con la medicina. Muchas prácticas basadas en Hipócrates pasaron a Asia y fueron la base de la llamada medicina unani o yunani, que es la medicina tradicional de la antigua Persia y de los musulmanes de la India. De la misma forma que ahora en Occidente nos pirramos por la medicina oriental, hace más de un milenio, en la antigua Persia, la medicina de Hipócrates y de Galeno era la más popular, sobre todo entre las clases pudientes, y en la actualidad la siguen practicando como un tipo de medicina tradicional. ¿Le suena que en Europa hay gente que utiliza la medicina tradicional china o la medicina ayurvédica? Pues la moda no es nueva, ya en la antigua Persia utilizaban la medicina hipocrática. El propio termino unani o yunani probablemente venga de la palabra griega “jónico”, que es uno de los dialectos del griego clásico (además de un orden arquitectónico), por lo que el término vendría a significar “medicina griega” en persa.

Algunas de estas prácticas pasaron a la medicina tradicional china e india, y de ahí la confusión de muchos periodistas de atribuir el uso de ventosas a un procedimiento milenario china, pero no, era una práctica de origen occidental asimilada a China hace unos cuantos milenios. Y es que buscando lo exótico, a veces uno acaba encontrando sus propios orígenes.

Atletismo y medicina 'unani'

Tiene base científica la medicina unani? Una medicina que procede de la Grecia clásica no se basa en el método científico, ya que aún no existía. Pero ¿funciona? En la base de datos Cochrane que revisa las pruebas de funcionamiento de todas las terapias médicas no hay ninguna entrada. En revistas especializadas en medicina alternativa, que suelen tener un sesgo a favor de este tipo de medicina, sí que se pueden encontrar algunos estudios. Por ejemplo, en 2018 salió una revisión sobre su uso en atletas y dice que no hay ninguna investigación seria sobre el tema, por lo que no se puede hacer ninguna recomendación ni a favor ni en contra.

J. M. Mulet es bioquímico y divulgador.

 

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