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El empresario veinteañero que conecta a las grandes marcas con los jóvenes consumidores

El empresario Pablo González en la sede de Trivu, en Madrid.
El empresario Pablo González en la sede de Trivu, en Madrid.

Desafiando el “mensaje derrotista” que ha rodeado a su generación, el empresario veinteañero Pablo González ha construido una plataforma de talento joven que se encarga de ayudar a grandes empresas a conectar con los nuevos consumidores.

Todo empezó en 2015. Pablo González (Sevilla, 1994) recuerda que pasó de ser un estudiante de 21 años a salir en los medios nacionales e internacionales como un joven emprendedor con futuro. Grandes compañías comenzaron a demandar los servicios de su empresa Pangea, ahora reconvertida en Trivu (“por tribu, como organización primitiva de personas que colaboran, pero con v, por la visión de futuro”). En 2017, la Fundación Eisenhower Fellowships le escogió como el representante de España en su lista de los menores de 25 con más talento del mundo y un año más tarde fue incluido por Forbes en su lista de los 30 menores de 30 de España.

Pero si tuviese que señalar el momento en el que su proyecto germinó, sería durante un viaje a Panamá cuando estudiaba segundo de Administración y Dirección de Empresas en el IE de Madrid. Se fue con un programa del Gobierno estadounidense a pasar tres meses a un poblado de pobreza extrema. “El objetivo era entender sus retos vitales de salud, transporte, educación, etcétera, y desarrollar soluciones. Aquello me transformó por completo. Conocí a gente que con muy poco era capaz de conseguir mucho”.

Regresó con una dosis muy alta de motivación, pero se dio de bruces con su realidad: “Al buscar prácticas, comprendí que a las grandes compañías se les llenaba la boca hablando de la importancia del talento joven, pero no nos daban una oportunidad laboral. Esa falta de coherencia en el mensaje sumado al negativismo que rodeaba a mi generación me transformó en el empresario que soy hoy”, dice. “Muchas personas de mi edad estábamos contaminadas por ese mensaje derrotista y decidí darle la vuelta”. Así nació Pangea, “una plataforma para potenciar el talento de las nuevas generaciones”. Con ayuda de algunos compañeros de clase puso en marcha un ambicioso plan: traer a Madrid a jóvenes que estaban consiguiendo cosas espectaculares. Como los entonces quinceañeros Alyssa Carson, la astronauta más joven de la historia de la NASA, y Jordan Casey, el CEO más joven de Europa. “Quería demostrar que el futuro no era tan negro como lo pintaban”. Tras el evento, Endesa llamó a su puerta y le pidió ayuda para conectar con la gente joven, sus futuros clientes. Después vinieron Seat, Estrella Galicia, Mondelez, KFC, el Banco Santander o Aristocrazy. Ya van más de 70 proyectos, con más de 50 compañías en 10 países. “Los ayudamos a transformarse para dirigirse a nosotros”.

El “ecosistema Trivu” está formado por miles de jóvenes talentos del mundo asociados a su comunidad y tiene distintos acuerdos con universidades y aceleradoras. “Ahí lanzamos un proyecto, la gente se presenta y de entre los candidatos seleccionamos al mejor equipo para cada reto”. Su fórmu­la funciona. Hoy cuenta con 21 trabajadores fijos repartidos entre sus oficinas de Madrid y Barcelona, y sus ingresos superaron el millón de euros en 2018, creciendo un 35% respecto al año anterior. Una tendencia que se ha mantenido en 2019. Además, cada año siguen organizando en la capital la reunión de jóvenes brillantes con la que nacieron, bautizada como Unleash (“sin correas” en inglés). “Porque en nuestra sociedad el talento vale cero si no haces nada con él o si te dejas paralizar por las ataduras impuestas”.