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¿Isabel Pantoja o Beyoncé? Radiografía del último gran meme español

La imagen de presentación del nuevo tema de la cantante ha suscitado comentarios y comparaciones. Analizamos su impacto

El maquillador Alberto Dugarte, la cantante Isabel Pantoja y el peluquero Antonio Abad, en la preparación de la imagen de 'Enamórate', el 'single' que la sevillana presentó en diciembre de 2019.
El maquillador Alberto Dugarte, la cantante Isabel Pantoja y el peluquero Antonio Abad, en la preparación de la imagen de 'Enamórate', el 'single' que la sevillana presentó en diciembre de 2019.

La cantante Isabel Pantoja tiene muchas cualidades, pero entre ellas no está la de provocar indiferencia. Después de un año decisivo para la transformación de su imagen y su personalidad pública, en que ha participado con éxito en el reality show de aventura Supervivientes y se ha enfrentado a un reto -llenar el Wizink Center madrileño el próximo 6 de marzo– del que aún no se sabe si saldrá victoriosa, la tonadillera, apelativo con el que se la conoce desde el inicio de su trayectoria asociada a la copla, quiso cerrar 2019 con lo que definió como un regalo de navidad para sus fans. Y ese regalo vino en forma de un nuevo tema, Enamórate, que anuncia su regreso discográfico, pero ante todo por una imagen –una sola– que ha sido capaz de desatar una de las claves del éxito hoy: la difusión viral en internet.

Para comprender esta nueva imagen hay que acudir a la fuente, que en este caso es la página web de la cantante. En ella no hay ni rastro de su discografía anterior. La única información consiste en una sección de noticias, un vídeo de Youtube incrustado –el de Enamórate– y un enlace a la venta de entradas para su regreso a los escenarios en 2020. Todo, absolutamente todo, es de un rosa suave que recuerda tanto a la imagen gráfica de Pieles de Eduardo Casanova como a aquel Rosa Cuarzo que la empresa Pantone eligió como Color del Año en 2016, curiosamente la fecha de la que data su último trabajo discográfico. En Hasta que se apague el sol, un disco construido antes de su ingreso en prisión a partir de composiciones de Juan Gabriel, no había ni rastro de guiños contemporáneos. Tampoco de ironía. En el lanzamiento de su nueva canción, Enamórate, hay ecos de copla, de jazz y, como recordaba Boris Izaguirre, de musical de Broadway, lo que no hay son certezas.

Para empezar, porque, en la cuenta de Instagram de la artista, el protagonismo principal ha sido para la imagen, desvelada progresivamente a través de un rompecabezas a partir del 4 de diciembre. El 16 se reveló en su totalidad, con un mensaje, "Como os prometí, hoy comparto con ustedes la fotografía completa", que confirmaba que, en efecto, la noticia era la imagen. Y qué imagen: Pantoja de perfil, sonriendo con los ojos entrecerrados, con escote, pendiente de crucifijo (¿un guiño al punk? ¿a Madonna?), piel dorada y un peinado, con abundancia de rizos, que ha suscitado todo tipo de comparaciones. Los propios comentarios de la imagen, que a fecha de cierre de este artículo cuenta con más de 21.000 ‘me gusta’, permitían anticipar los titulares de los días siguientes: "Ríete tú de Rihanna", "Mariah Carey en guapo", "la Beyonce española", "La Beyonce de la copla", o directamente "Janet Jackson". El motivo de estas comparaciones posiblemente resida en el trabajo del maquillador Alberto Dugarte, que desveló en la revista Semana que había optado por tonos cálidos y dorados para rejuvenecer la imagen de la cantante.

El otro punto clave del cambio de imagen, el del cabello, viene firmado por el peluquero Antonio Abad. Boris Izaguirre describió la melena rizada de Pantoja, de reminiscencias disco, como “hiperrizada, barroca, que muchos comparan con Beyoncé pero que también tiene algo de Shirley Temple racial”.

Esta imagen de Rocío Jurado en 1976 demuestra que Pantoja no ha sido la primera artista de copla en sucumbir al rosa pálido, las plumas y el 'glamour' entendido al modo hollywoodiense.
Esta imagen de Rocío Jurado en 1976 demuestra que Pantoja no ha sido la primera artista de copla en sucumbir al rosa pálido, las plumas y el 'glamour' entendido al modo hollywoodiense.

En Twitter, como siempre, no han sido igual de generosos. "Te crees que lo habíamos visto todo hasta que la Pantoja saca disco y parece un cruce entre Nina Simone y Beyoncé”, comentaba una usuaria. Otro afirmaba que su imagen era una síntesis entre Whitney Houston, Mariah Carey y Beyonce. "Agítese fuerte", recomendaba para rematar la receta. Incluso la cuenta de Sálvame, el programa de Telecinco que posiblemente más horas ha dedicado a la cantante en 2019 (y, si nos apuran, también en la década que ahora acaba) hizo un peculiar sondeo para preguntar a sus seguidores si acudirían a los conciertos de Pantoja. Una de las posibles opciones de respuesta era “Pues no, prefiero a Beyonce”.

Lo cierto es que no es la primera vez que una estrella de la copla o de la canción melódica reinventa su imagen. Le sucedió a Rocío Jurado en los años setenta cuando su imagen se acercó más a una estrella disco como Dalida que a una folclórica con bata y mantilla. Aquel resurgimiento, acompañado por letras que hablaban de liberación (y satisfacción) sexual fue toda una bomba sociológica en una España en la que el objeto directo de “Hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo” producía carraspeos y miradas incómodas. La propia Pantoja, que inició su trayectoria cantando coplas y tonadillas tradicionales, ya experimentó en primera persona las mieles de la reinvención con la sofisticada imagen que lució en Marinero de Luces, su consagración de la mano de José Luis Perales, o incluso con sendas incursiones en la música de baile –remezclada por el dúo de productores Pumpin’ Dolls– y en el reguetón con su hijo, Kiko Rivera.

¿Será esta nueva imagen el anticipo de una nueva era o solo una excentricidad aislada? De momento, no parece que a la cantante le incomoden las comparaciones. "Eso dicen, ¿no? Muchas gracias", respondió Pantoja a un periodista que le preguntó por los comentarios que la relacionan con Beyonce. También es cierto que no es la primera vez que este símil sale a la luz; en un artículo publicado en El País en 2016, el periodista José Confuso esgrimía los motivos por los que Pantoja “tiene más de Beyoncé que de tonadillera”. No iba muy desencaminado.

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