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Mario Casas: sobre desnudarse, su nuevo colega ‘El Torero’ y cometer excesos para mejorar como actor

El intérprete estrena 'Adiós', una película donde afronta un papel dramático con el que trata de distanciarse de la imagen de conquistador que le dio la fama

Mario Casas posa en exclusiva para ICON en la sala de cine de las oficinas de Sony, en Madrid. En vídeo, tráiler de 'Adiós'.

Mario Casas está sentado en la butaca de una sala madrileña de cine. El actor va vestido de forma elegante: lleva un abrigo oscuro de Karl Lagerfeld, una americana que apenas deja entrever la sencilla camisa que lleva debajo, unos pantalones chinos grises y unos mocasines que dejan al descubierto sus tobillos sin calcetines. Pero la estrella del look es el sombrero de ala ancha, también oscuro, que corona su cabeza. No se lo quitará en ningún momento, y más adelante se descubrirá por qué.

"Hay gente a la que no le gusto por mis trabajos del pasado y no les interesa lo que yo pueda hacer ahora como actor. Y lo entiendo. Yo a veces veo a Robert Pattinson y digo: 'Pobrecillo'. Ha hecho muchas cosas y para mí no es el de 'Crepúsculo'. Pero hay gente a la que no le interesa"

A los pocos minutos de iniciar la entrevista el actor se pone en guardia. No se siente cómodo cuando se le pregunta sobre si el hecho de que aparezca sin camiseta en gran parte de sus trabajos ha condicionado la percepción que el público tiene de su carrera como actor. Su última película, Adiós (en cines el 22 de noviembre), no es una excepción: su personaje sale sin ropa en diferentes escenas. Y solo hay que recordar el revuelo que provocó su desnudo integral en Instinto.

El actor no considera que el masculino sea un desnudo que haya que reclamar. "No me he fijado si hay un porcentaje más alto de desnudos femeninos que masculinos. No sé cuántos penes se han enseñado en televisión. No los he contado y no creo que haya que reivindicar que se haya enseñado un pene porque se hayan enseñado más tetas", explica. El gallego, de 33 años, defiende que, si lo pide la trama, los actores muestren su cuerpo. Por eso él haría sin dudar la segunda parte de Instinto si se diera el caso: "Es que además me preparo. Voy tres o cuatro meses al gimnasio y me quito la camiseta más contento", remacha.

Tráiler de 'Adiós'.

En Adiós, el actor interpreta a un padre joven que acaba de perder a su hija y vive en los alrededores del barrio sevillano Los Pajaritos, el más pobre de España. Además del fuerte componente dramático que abordan tanto él como Natalia Molina, su pareja en la película de Paco Cabezas, llama la atención el logrado deje andaluz de Casas, que pasó meses trabajando. Para preparlo, Mario estuvo horas viendo vídeos en YouTube de programas como Callejeros grabados en las Tres Mil Viviendas (nombre con el que se conoce al Polígono Sur de Sevilla, formado por seis barrios).

En estos reportajes aparecía gente anónima que vive en esta zona conflictiva contando su historia personal. Uno de los jóvenes que descubrió Mario viendo estos programas fue el apodado El Torero, un hombre que, igual que el personaje que interpreta en Adiós, había sufrido una pérdida importante. "Yo quería jugármela y trabajar el acento. En uno de los vídeos que vi hablaban de un sitio de boxeo donde aparecía un chaval, El Torero, que tiene mi edad más o menos. Por su manera de expresarse y hablar vi a Juan [su personaje en Adiós] en él", confiesa el actor, que pidió a su hermano que buscara a este sevillano en Facebook para preparase con él el guion de la película.

Mario Casas abraza a Mona Martínez, su madre en 'Adiós'. El actor publicó esta imagen en Instagram para promocionar su última película.
Mario Casas abraza a Mona Martínez, su madre en 'Adiós'. El actor publicó esta imagen en Instagram para promocionar su última película. Foto: Instagram

"Él no se lo creía al principio. Decía: 'Pero qué Mario Casas'. Al final me fui a Sevilla a hablar con él. Allí le pasé el guion y le pedí que se grabara leyéndolo para poder escucharlo yo más tarde repitiendo las frases con su acento. Además del guion también me grabó frases que se me iban ocurriendo y que quería improvisar con su acento. Pero más allá de la forma de hablar, El Torero tenía cosas físicas y de forma de ser que yo identificaba con mi personaje. Mi madre me ha dicho que parecemos hermanos, que lo he imitado a él". La conexión que ha surgido entre ambos ha llevado al protagonista de Adiós a invitar a El Torero al estreno de la película en Madrid. "Y se va a quedar a dormir en mi casa", apunta Casas.

Mario Casas se coló en el imaginario de los espectadores a los 20 años, cuando consiguió un papel en la serie juvenil SMS. Desde entonces han pasado 13 años y el actor lleva tiempo esforzándose por dejar atrás esa imagen de conquistador que le brindó sus primeros papeles en cine y televisión (Aitor en Los hombres de Paco, Hugo en A tres metros sobre el cielo y Tengo ganas de ti, Ulises en El barco...). En los últimos años ha engordado 10 kilos para después adelgazar 22 kilos por exigencias del guion, ha pasado hambre y ha vivido momentos de encierro para evitar la tentación de comer.  "Me estoy esforzando, estoy trabajando para mejorar como actor", dice.

Con trabajos como Adiós o El fotógrafo de Mauthausen y Bajo la piel del lobo, sus anteriores películas, Mario Casas ha querido arriesgar y demostrarse a sí mismo hasta dónde puede llegar saliendo de su zona de confort. "Hay gente a la que no le gusto por mis trabajos del pasado y no les interesa lo que yo pueda hacer ahora como actor. Y lo entiendo. Yo a veces veo al de Crepúsculo, Robert Pattinson, y digo: 'Pobrecillo'. Ha hecho muchas cosas, para mí él y Kristen Stewart son de los mejores actores de su generación, no 'son los de Crepúsculo'. Pero hay gente a la que no le interesa", reflexiona.

El actor no quiere hablar de algo que le ha llevado estos días a las portadas de las secciones de crónica social: su posible ruptura sentimental con la también actriz Blanca Suárez. Durante toda la entrevista el actor ha llevado un sombrero de ala ancha que no se ha quitado en ningún momento. Mario Casas finaliza la entrevista media hora antes de lo pactado. Le espera un taxi y aún tiene que hacerse las fotos. Unos días después del encuentro con ICON se descubre el motivo por el que ocultaba su cabeza. Casas contará en El Hormiguero que se ha hecho un destrozo en el pelo por exigencias del guion. El actor está grabando con Netflix la película El practicante y, tal y como explicó él mismo, ahora parece el cantante de reguetón Nicky Jam. "Es de lo peor que he visto en mi vida. No estás ni calvo ni no calvo, es como mal", le dijo Pablo Motos.

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