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Más estudiantes de cine y series que nunca

El incremento de las producciones estabiliza el mercado y demanda más profesionales

Una alumna en prácticas en la ECAM.
Una alumna en prácticas en la ECAM.

El mercado audiovisual está en ebullición. La irrupción de plataformas como Netflix o HBO, que además producen muchos de los contenidos que ofrecen, y la tendencia de las cadenas privadas de televisión, entregadas también al fenómeno de las series, han hecho crecer al sector audiovisual en los últimos años, también en España. “Ya no es como antes, cuando la producción de una película era un evento artístico e individual, con otros ritmos”, dice Sergi Casamitjana, director de la Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya (ESCAC). “Ahora se estrenan semanalmente decenas de series en plataformas y cadenas privadas, el sector se ha industrializado y se ha convertido en una fábrica de producción que no para ni un segundo”.

Este crecimiento se traduce también en la creación de puestos de trabajo. El sector audiovisual necesita más profesionales formados, y esto lo saben los centros, que han virado sus programas educativos hacia esta nueva tendencia. La ESCAC, por ejemplo, estrenará en septiembre un nuevo curso, con la colaboración de Mediaset, para formar a showrunners. “Hablamos con el grupo audiovisual y, viendo la tendencia del mercado, creímos conveniente lanzar conjuntamente un curso especializado en esta figura, más conocida en el mundo anglosajón, que sobre todo se mueve en el ámbito de la televisión y la producción de series”, cuenta Casamitjana.


El showrunner es una especie de productor que puede acabar desempeñando otras funciones como la de creador, director o guionista. “En el cine, por ejemplo, todas estas figuras están muy diferenciadas. Pero en las series, el producto es diferente y permite intercalar todas estas facetas. Así, alguien que tiene una idea para una serie puede también escribirla, producirla o dirigir algún capítulo, como se lleva haciendo en el mercado anglosajón desde hace años”, añade el director de la ESCAC.


Estudiar y trabajar


Este curso de especialización en showrunner está dirigido a personas de entre 18 y 30 años y no requiere ningún tipo de formación previa. “Los tiempos han cambiado, creemos que la mejor formación se adquiere trabajando, y en estos estudios los alumnos lo harán casi desde el principio”, aclara Casamitjana. A lo largo del curso —que se divide en cuatro semestres, tres de formación en el campus de la ESCAC en Terrassa y uno de prácticas en Mediaset España— los alumnos irán proponiendo productos audiovisuales al grupo Mediaset, que podrá comprarlos o no. “Se presentan ante el comité como cualquier otro profesional y venden su pitch, su propuesta, delante de los ejecutivos”. Aún está abierto el proceso de inscripción para esta titulación, que no tendrá coste alguno para los alumnos. “Hacemos un proceso de selección y las personas escogidas recibirán una beca de la Fundación ESCAC”, añade el director de la escuela.


Otra figura anglosajona que se está instalando en España es la del productor ejecutivo. En la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid (ECAM) también han querido apostar por este nuevo tipo de formación, que se estrenará en el curso 2019-2020. “En el país, la producción ejecutiva siempre ha estado presente, pero no es igual en todas las empresas, este tipo de productor suele tener cualidades y funciones distintas”, explica María García-Castrillón, directora de Internacional y Coproducción en el Grupo Boomerang TV y coordinadora junto a Gonzalo Salazar-Simpson del máster en Producción Ejecutiva para Cine y Series de la ECAM. “Lo que buscamos con esta formación es aunar todos los aspectos de la producción (casting, rodaje, posproducción), pero también darle un contenido más financiero y de negociación. El productor ejecutivo debe tener una visión más global del proyecto”, añade.


A lo largo de este máster de 240 horas lectivas, los alumnos desarrollarán un proyecto de cine o televisión, además de ejercicios prácticos, con el objetivo de prepararles para el mercado audiovisual actual. “El modelo de producción cinematográfica está pasando por una racha un poco peor en los últimos años, pero sigue siendo muy potente”, aclara García-Castrillón. “La producción seriada está en auge, aunque no todo vale; nosotros haremos mucho énfasis en eso durante el máster”. Esta titulación ofrece dos precios, 7.250 euros en la primera convocatoria (hasta el 1 de julio) y 8.700 euros para la segunda (hasta el 23 de septiembre).


García-Castrillón celebra también que “el sector audiovisual español haya abierto la puerta del mercado latinoamericano”. “Antes eran públicos muy diferentes, pero ya no, eso te permite ahora tener una idea y salir fuera a venderla con enormes probabilidades de éxito”. Esta tendencia audiovisual de los últimos años se ha traducido en un efecto llamada y cada vez son más los alumnos que apuestan por este sector laboral. “La carrera de Comunicación Audiovisual junto a la de Periodismo ha sido siempre nuestra alma mater”, cuenta Álvaro Diezma, orientador del área de comunicación de la Universidad Francisco de Vitoria. “Pero en los últimos tres años se han duplicado el número de matriculaciones en el grado de Comunicación Audiovisual. Puede ser porque el mercado ofrece ahora más estabilidad que antes, y eso los jóvenes lo perciben”.

Además de la titulación oficial, la universidad privada madrileña ofrece la posibilidad de especializarse en Realización y Producción en Nuevos Formatos de Televisión y Cine Digital, o en Fotografía Digital. “Es una formación paralela al grado, con tres asignaturas prácticas más al año y que al final otorga al alumno un título propio que demuestra una experiencia profesional una vez acabada la carrera. Aunque es necesario completar un número de créditos de prácticas en empresas externas”, explica Diezma. El grado, que tiene un precio de 8.900 euros, es de cuatro años. “Las probabilidades de encontrar empleo después son muy altas. Más del 94% de los alumnos de la Francisco de Vitoria encuentran un trabajo tras graduarse”, concluye.

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