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La casa de Ava Gardner que burló la represión del franquismo

¿En qué se parece la vivienda de la estrella de Hollywood en 'Arde Madrid' a la que de verdad tuvo en la capital en los años sesenta (aparte de en sus fiestas)?

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La piscina de la casa de Ava Gardner en 'Arde Madrid' después de una bacanal, en una imagen del rodaje.

Los 13 años que Ava Gardner vivió en Madrid dejaron huella, como bien saben camareros, taxistas, banderilleros y algún que otro torero. Veintinueve años después de su muerte (25 de enero de 1990), y gracias a recreaciones como la de la serie Arde Madrid (Movistar+, 2018), nos imaginamos la que fue su vivienda como un centro de operaciones del after hour madrileño de la época; un lugar donde no tenían cabida los tapetes de encajes, los visillos ni por supuesto las cruces de madera (salvo en el cuarto del servicio).

La serie escrita, dirigida e interpretada por Paco León (hace de chófer de la actriz) y los escenarios donde se desarrolla —como ese enorme salón con piano y acceso a la piscina, o la entrada con un modernísimo panel de madera— contribuyen a esa reconstrucción mental del universo de la "americana" libre y descarada.

"La casa que burló la represión", proclaman los autores de Arde Madrid en la web interactiva desde la que se puede navegar por sus salones o el dormitorio de la actriz, y encontrar objetos como el documento en el que la protagonista de Mogambo pedía el permiso de reunión pertinente a las autoridades del régimen: "La srta. Ava Gardner solicita de este Excmo. Ayuntamiento autorización para celebrar una reunión social con cantantes de flamenco a las nueve de la noche en su domicilio de la calle Dr. Arce 11, evento que podría congregar a gran cantidad de personas de bien. Rogamos comprensión por parte de los agentes de la benemérita, que siempre serán bienvenidos para comprobar el correcto devenir del evento. Dios guarde a Vd. muchos años. Saludo a Franco. Arriba España. Madrid, 15 de agosto de 1961".

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La modernidad de la estrella de Hollywood era como una bofetada a los valores de una España constreñida en el más represivo nacional-catolicismo. En ese contexto la imaginación, puestos a elucubrar cómo sería la lujosa vivienda de Gardner en El Viso, sugiere sin esfuerzo un salón de la sofisticación del de la casa Vandamm, de Con la muerte en los talones (Alfred Hitchcock, 1959), con mobiliario escandinavo y arte chino y precolombino. Lo sentimos, fans de Ava, su verdadera casa en Madrid no era tan glamurosa.

Una mujer contemporánea rodeada de muebles clásicos

Pilar Revuela, ganadora de un Oscar a la Mejor Dirección Artística por El laberinto del fauno (Guillermo del Toro, 2007), fue la primera encargada de diseñar el interior de la vivienda de Gardner para Arde Madrid y empezó documentándose a través de referencias variadas: "Quién era ella, dónde vivía, con quién estuvo, qué gente frecuentaba, qué se llevaba en ese momento, cómo era su casa en Estados Unidos, cómo era la de Madrid, cómo fue su casa posteriormente en Londres… Basándote en eso, te creas una especie de cuaderno de bitácora para poder ir recreando estos espacios". Encontró que la vivienda de la actriz no tenía nada de vanguardista. "Ella en Doctor Arce tenía una casa bastante más clásica", dice.

Idoia Esteban, directora de arte de la serie, se llevó una impresión similar. "Investigamos cómo era su casa en realidad. Según las fotos que pudimos ver, tenía un estilo muchísimo más clásico [que el de la serie], tanto en los muebles como en toda la decoración". No representaba al personaje, así que el equipo de producción decidió crear para la actriz otra casa más pegada a la moda internacional. "Preferimos llevarnos el clasicismo al matrimonio Perón [vecinos de la actriz en la vida real y también en la serie], lo que nos servía para contrastar la actitud de unos y otros", explica Esteban. "No nos importó ser poco fieles a la realidad en este sentido. Como es una ficción nos parecía que de esa manera funcionaba mejor".

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El objetivo de Paco León era reflejar el contraste entre la modernidad de la actriz y el tono rancio de la sociedad española de principios de los sesenta. "Ya en las primeras reuniones con Paco tenía muy claro que quería hacer una casa de Ava Gardner muy moderna", cuenta Esteban. "La decoración tenía que ser muy vanguardista, con muchas piezas de los cincuenta y sesenta, pero no irnos más atrás. Estar a la última. Reflejar a una mujer muy contemporánea", explica.

Cómo convertir una casa de los ochenta en una de los sesenta

"Se pretendía hacer algo que tuviera coherencia con la época, pero al mismo tiempo teníamos claro que no es un documental", dice Revuelta. "Llevó tiempo encontrar una casa de esas características; en la que se pudiera recrear ese mundo, y con elementos que podían facilitar la ambientación en los años sesenta". Finalmente, eligieron una que no se encuentra en Doctor Arce, sino en el Club de golf de Las Rozas (a las afueras de la capital). Se la conoce como "la mansión colgante", con diseño del arquitecto Fernando Higueras, y ahora mismo está a la venta por 1,8 millones de euros. "Era muy amplia [800 metros cuadrados], tenía tres salones seguidos, podíamos ocuparla durante un tiempo largo…". Revuelta explica que, al contrario que en el cine, las series pueden exigir rodar en un mismo espacio incluso durante años.

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Sofá Tokyo, de Moanne, como el que la firma cedió para decorar la casa de la actriz en la serie española. |

Pese a que encajaba en sus necesidades, hubo que realizar una adaptación profunda de la vivienda. "Era muy ochentera. Tenía mucha pared de madera", explica Revuelta. "Y estaba muy deteriorada: hubo que reparar y cambiar bastantes cosas". Por ejemplo, el acceso a la entrada principal de la vivienda era hacia abajo, al pie de unas escaleras, "y nosotros necesitábamos que ella estuviera en alto", pues hacía falta que se viera que era la vecina de arriba de los Perón. "Tuvimos que adaptar la puerta trasera, la de servicio, y hacer en ella una entrada como de los años cincuenta, con un voladizo, y cambiar la arquitectura para que fuera creíble, dándole una importancia a esa entrada para convertirla en la principal".

En el interior, reemplazaron ventanas y transformaron la puerta principal en un armario empotrado gigante que se pudiera quitar. "También hicimos un mural enorme en la nueva entrada, falseamos un montón de cosas…".

Aromas del Campo, Moanne y diseños propios

La fuente de inspiración fue el diseño de aquellos años. "Nos ilustramos con libros que hablan del mobiliario de esa época", señala Idoia Esteban; "al final acabas viendo formas, materiales". Muchos elementos se fabricaron ex profeso por un equipo de carpinteros y pintores: "Algunos muebles, los separadores del salón, un aparador muy grande que está en la entrada de la casa...". La mesa del comedor y el cabecero de la cama son diseños de Idoia Esteban. Se optó por reflejar la personalidad de Ava Gardner en los detalles.

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El cabecero de la cama de Ava es un diseño de Idoia Esteban, directora de arte de la serie.

Y también crearon los cuadros, que pintó la artista sevillana Ana Cervera Cano (pintora de escena de Han Solo: Una historia de Star Wars, Ron Howard, 2018). "A Ava le gustaba mucho el arte contemporáneo, tenía piezas de muchas partes del mundo, era muy ecléctica; y eso nos servía para hablar de una tía culturalmente inquieta", explica Esteban. "Hemos fabricado cuadros que representan los movimientos artísticos de mediados del siglo pasado: hay piezas cubistas, abstractas, algún cuadro más impresionista, una copia-homenaje a una obra de Kandinsky…". La decisión de pintar los cuadros evitaba, además, problemas de derechos.

Otros objetos son alquilados: sofás, sillones, algunos aparadores, como el que está en la antesala de su habitación, o los que están en el salón-comedor.

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La actriz Debi Mazar, que encarna a Ava Gardner en 'Arde Madrid', retratada por Ana Cervera Cano para un cuadro que cuelga en la casa de la actriz en la ficción. |

Las lámparas son una cesión de Aromas del Campo. "Tienen diseños retro que nos funcionaban muy bien", dice Esteban. Usaron las lámparas de techo Pago, y las de mesa Cohen Gold, Lace, Noa, Lusa, y Ponn.

Moanne, firma española con aire hollywoodiense, también quiso contribuir con la serie cediendo parte del mobiliario, como el sofá Tokyo, la butaca Majestic o la mesa de comedor Rio, con diseños muy alejados de los muebles de los que Ava se rodeó en sus viviendas reales. No resulta tan extraño que los ladrones de la serie confundieran con suya la casa de los Perón.

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