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Casado no es heredero de Aznar, sino de Trump

La acusación a Sánchez de golpismo es una vulgar imitación de los "hechos alternativos" del presidente de EEUU

Sánchez y Casado, en el Congreso.

Rafael Cadenas, inmenso poeta venezolano que ha cumplido ya 88 años, recibió el martes el premio Reina Sofía de Poesía en Salamanca con un discurso sin pelos en la lengua, propio de quien ha vivido exilios, persecuciones y hoy contempla, en el final de su vida, la angustiosa decadencia de su país. Sus primeras palabras se dedicaron precisamente a la libertad, la justicia, la democracia en Venezuela. Pero las últimas fueron para España: “Los nacionalismos son abominables”, dijo desde su inestable posición en pie ante el micro, frágil y pequeño, pero grande en autoridad moral: “Los que atacan este país, lo hacen en español”.

Sus palabras quedaron flotando en el paraninfo de la Universidad con el peso pluma de la poesía: con la levedad de la belleza de las palabras bien dichas y la gravedad de su mensaje. Otras palabras han cumplido hoy el efecto inverso: cayeron con la brutalidad de las mentiras gruesas y, a la vez, la levedad de quien las dijo. Pablo Casado acusó a Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados —lugar que debería ser tan solemne como el paraninfo de Salamanca y sin embargo tan pisoteado— de ser “partícipe y responsable del golpe de Estado que se está perpetrando en España”.

Pernicioso estreno el de Pablo Casado, que aunque emerge como heredero de Aznar supera con creces tanto a éste como a su inmediato predecesor: el “váyase, señor González” de Aznar se queda pequeño al lado de Casado, como la acusación de traicionar a los muertos que hizo Mariano Rajoy a Zapatero. Casado parece hoy un vulgar imitador de Trump, al que no parece ensuciársele la boca cuando acusa a la prensa de ser “enemiga del pueblo” y que suma una media de cinco mentiras diarias.

El último golpe de Estado en España que triunfó tuvo lugar un 18 de julio y dejó la herencia de división que aún estamos pagando. La intentona de ruptura institucional que llevó a cabo el Parlament catalán en septiembre de 2017 fue frenada por un artículo 155 que el PSOE votó ningún segundo más tarde que el PP y Ciudadanos en octubre. Esa es la realidad y no los “hechos alternativos” trumpistas que hoy defiende Casado y que enturbian la política española. En el aire quedan las providenciales palabras de Cadenas en Salamanca: “Los que atacan este país, lo hacen en español”. En uno de sus versos, además, el maestro dice: “Que cada palabra lleve lo que dice”. Palabra de Dios.

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