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Tras la dimisión

José Baselga ha dimitido como director médico del hospital Memorial Sloan Kettering de Nueva York, ahora existe el riesgo de que el error que ha cometido empañe el conjunto de su trayectoria como médico e investigador y se ponga en duda el valor y el trabajo de los investigadores para el beneficio de los pacientes.

El error ha consistido en no informar de sus vínculos con empresas farmacéuticas en algunos de los artículos científicos —no en todos— de los que ha sido coautor en los últimos seis años. Este error debe ser reconocido, cosa que José Baselga ya ha hecho, y subsanado, cosa que está en proceso de hacer en coordinación con las revistas donde se publicaron los artículos, tal como él y los editores de las revistas también han reconocido. No hacerlo podría alimentar la sospecha de que los oncólogos anteponen los intereses de la industria a la salud de sus pacientes, lo cual no es cierto. Es también un incentivo para extremar por parte de todos la transparencia en todas las facetas de comunicación de resultados de la investigación que hayan contado con financiación de la industria farmacéutica y biomédica, financiación que es fundamental junto a las de las agencias públicas y de asociaciones nacidas de la sociedad civil.

En una época en que se tienden a simplificar los mensajes y en que se cae en la tentación de generalizar y confundir la parte con el todo, que el doctor Baselga haya tenido una actuación incorrecta en las normas de transparencia de declaración de intereses en algunos de los artículos científicos publicados puede llevar a algunas personas a pensar que todas sus actuaciones son incorrectas. Esto tampoco es cierto. Es oportuno recordar que ha sido uno de los investigadores que más ha contribuido a mejorar los tratamientos del cáncer de mama en los últimos 20 años. Ha sido un pionero en el desarrollo de las terapias moleculares que han transformado el tratamiento de múltiples tipos de tumores. Ha sido uno de los líderes mundiales en la apuesta por comprender la biología específica de cada tumor y personalizar los tratamientos del cáncer. Ha ayudado a sentar las bases de la oncología traslacional para que los avances de la investigación lleguen lo más rápidamente posible a los pacientes. Y ha sido una figura clave en el impulso de la investigación oncológica en Cataluña y en el conjunto de España. Su dimisión es comprensible después de que se haya cuestionado su integridad. Sin embargo, para continuar mejorando las oportunidades de nuevos tratamientos, es conveniente contar con todos los expertos, incluido el doctor Baselga, para que sigan trabajando en la investigación de esta enfermedad, esfuerzo por cierto de muchísimas personas, que hacen que los nuevos conocimientos sobre la enfermedad permitan aumentar los logros en prevención, diagnóstico precoz, tratamiento y control del cáncer, y todo ello se traslade en un aumento de la supervivencia y calidad de vida de los ciudadanos.

Josep Tabernero, jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Vall d’Hebron

Barcelona

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