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Vivir en un último piso en Tlatelolco

Así habitan las familias en la última planta de los edificios de una zona con una historia sísmica catastrófica

Adriana morales desde su habitación en el último piso de la torre Veracruz. El País

Adriana Morales llegó a Tlatelolco a los siete años. A su madre le ilusionó tener casa propia. Les ofrecieron un departamento en el último piso de un edificio en esta zona del centro de Ciudad de México. En 20 años han aprendido a vivir en una zona de alta sismicidad, en la torre del edificio Veracruz, a 89 metros de altura. Ahí viven, junto a Adriana, su hijo de 10 años Oberlin, sus dos padres y su hermana menor. El niño sabe perfectamente que cuando suena la alerta sísmica debe correr al baño con sus abuelos y esperar a que pase el movimiento.

Adriana dice que de niña la llevaron a terapia para que no le diera miedo estar en casa cuando temblara. Ella ha hecho lo mismo con su hijo, a quien lleva con un doctor para que no se asuste tanto. “Tengo que hacerlo: entender que está en una zona que tiembla y que está muy alto, pero que es normal, porque de acostumbrarse, nunca te acostumbras. Lo único que decimos es que nos toque juntos y con eso me doy por bien servida”. Esto cuenta Adriana a propósito del terremoto del 19 de septiembre del año pasado.