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OPINIÓN i

Cuando gastar más no es suficiente: la eficiencia como receta médica

Aunque los resultados de salud en América Latina y el Caribe han progresado en los últimos 20 años, los sistemas sanitarios son en general ineficientes

Las inversiones en los sistemas de salud han sido un motor fundamental para la salud y el bienestar de América Latina y el Caribe. En los últimos 20 años, la región ha experimentado mejoras importantes en sus principales indicadores de salud, como la esperanza de vida y las tasas de mortalidad infantil. Pero el progresivo envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades no transmisibles, la aparición de nuevas tecnologías sanitarias y el horizonte de una cobertura sanitaria universal requerirían que los países de la región continúen invirtiendo con el fin de seguir mejorando sus resultados. Sin embargo, el deterioro actual de los equilibrios fiscales y las pobres perspectivas de crecimiento económico predicen restricciones presupuestarias en el futuro de esta región. Todo esto hace que las administraciones públicas tengan que centrar su atención en optimizar los recursos disponibles; es decir, en ser más eficientes.

El convencimiento de que mejorar la eficiencia en el gasto público es una tarea urgente está detrás del estudio Mejor gasto para mejores vidas: cómo América Latina y el Caribe puede hacer más con menos, cuyo capítulo dedicado a la salud acaba de publicar el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En él se presentan los resultados del primer estudio regional que compara la eficiencia de los sistemas de salud, utilizando el análisis envolvente de datos (DEA, por sus siglas en inglés). Este método comparativo incluye tanto a los países de América Latina y el Caribe, como a países de ingresos medios y a los países de la OCDE.

Según este estudio, Chile tiene el sistema de salud más eficiente de América Latina y el Caribe y es el único país latinoamericano de los 71 analizados que figura entre el 25% de los que obtienen mejores resultados de eficiencia. Muy alejados de la octava posición chilena, aunque por encima del promedio, se encuentran Barbados (29º), Costa Rica (31º), Cuba (32º) y Uruguay (35º). Sin embargo, 22 de 27 países latinoamericanos y caribeños analizados se encuentran en la mitad inferior y 12 están en el último cuarto.

La eficiencia se logra al obtener el máximo resultado con una determinada cantidad de recursos disponibles. La ineficiencia del gasto en el sector salud es preocupante, pues resulta en que los pacientes no reciban la mejor atención posible con un determinado nivel de recursos, pero también que quite a otros la posibilidad de recibir tratamiento y que se sacrifiquen oportunidades de inversión en otros ámbitos de la economía, como la educación. Además, puede mermar la disposición de la sociedad a contribuir solidariamente a los servicios de salud, lo que terminará afectando al sistema sanitario público y al bienestar social.

Chile tiene el sistema de salud más eficiente de América Latina y el Caribe y es el único país latinoamericano de los 71 analizados que figura entre el 25% de los que obtienen mejores resultados

El estudio que acaba de ser publicado analiza ocho indicadores sobre resultados de salud, acceso a servicios sanitarios y equidad. Una de las conclusiones que se pueden extraer es que los países de América Latina y el Caribe son, en promedio, menos eficientes que el conjunto de países de la OCDE, a los que únicamente se acercan en los indicadores de esperanza de vida a los 60 años y la tasa de mortalidad de menores de cinco años. Con respecto a los países de ingresos medios, son más eficientes en la mayoría de los resultados de salud, pero igual de ineficientes a la hora de proporcionar un acceso equitativo a los servicios. Si los países de América Latina y el Caribe que aún luchan contra la ineficiencia alcanzaran los niveles de sus pares más eficientes, incluso manteniendo estables los presupuestos públicos, se estima que la región aumentaría en promedio cuatro años la esperanza de vida y se incrementaría en más de cuatro puntos porcentuales la atención especializada durante el parto.

Con el fin de seguir mejorando en resultados de salud, acceso y equidad de los servicios en los actuales escenarios de restricciones fiscales, los países de América Latina y del Caribe necesitan hacer un mayor esfuerzo para aumentar la eficiencia en el gasto público. Ya no se trata solo de invertir más dinero en salud, sino también de obtener más salud por cada cantidad invertida. De ello dependerá que el diagnóstico de sus sistemas de salud siga siendo favorable en el futuro.

Gianluca Cafagna es consultor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

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