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Una casa ilustrada

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Muebles de diversas décadas, soluciones constructivas creativas y papeles pintados históricos conviven en el piso barcelonés de una pareja de periodistas. La reforma de esta vivienda ha buscado conectar sus habitaciones. Las estancias dan forma a una auténtica fiesta del diseño.

Lo radical siempre vuelve. Si algo demuestra el hogar de los periodistas Thais Villas y Òscar Dalmau es que hasta los elementos más potentes pueden convivir si el espacio es el adecuado. El punto de partida fue un piso de 120 metros cuadrados cercano a la Diagonal barcelonesa, y el arquitecto Gustau Gili Galfetti (GGG), el encargado de crear una vivienda en la que pudiesen cohabitar en armonía su colección de discos —­Dalmau es editor de recopilaciones musicales—, los muebles y elementos de diseño —de los que los propietarios son grandes conocedores— y una creciente familia. Para conseguirlo, Gili redistribuyó la planta original para potenciar los espacios abiertos. Los pilares y las vigas maestras de hormigón visto recuerdan el pasado de la casa. El resto es epidérmico: los acabados y revestimientos revelan el universo de los propietarios y su interés por el diseño de los años cincuenta y sesenta, que se deja sentir en toda la decoración. Desde el romántico papel pintado de Josef Frank, un precursor del diseño escandinavo, hasta las ingeniosas baldosas Dtile, capaces de adaptarse a cualquier volumen sin necesidad de cortes. El resultado es un collage atrevido, todo un alegato antiminimalista que habla sobre las ventajas de ser radical también en el ámbito doméstico.