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La propuesta del sistema monetario por Varoufakis

El ex ministro griego alerta de que el Bitcoin está en la burbuja especulativa

La propuesta del sistema monetario por Varoufakis Ampliar foto

Yanis Varoufakis, ex ministro griego de hacienda, sigue llamando la atención de muchos economistas por sus palabras y acciones impresionantes. Quisiera iniciar este año por presentar su visión muy sugestiva en base a esta entrevista.

Varoufakis comienza por alertar que Bitcoin está en la burbuja especulativa, igual que el tulipán en Países Bajos en el siglo XVII, pero su crítica va más allá:

  • No se puede dejar que el algoritmo, por mejor que sea, determine qué es justo y/o correcto

  • No hay ningún control o revisión democrática

  • Es falsa la creencia de la moneda apolítica

El último argumento es más importante, porque, según este heleno, cualquier toma de decisión sobre la creación y distribución de dinero es política, incluso la de no crearlo ni distribuirlo, porque beneficiará a algunas personas / grupos en detrimento de los demás. De hecho, Bitcoin ha beneficiado a aquellas personas con alta capacidad de minería (= disponibilidad de ordenadores y electricidad barata) mientras que carece del mecanismo para controlar (aumentar y/o reducir) el flujo de esta criptomoneda, lo que podría generar graves consecuencias en caso de crisis y favorecerá a los ricos (véase mis críticas a Bitcoin).

El carácter político de cualquier decisión monetaria es un factor muy importante

En cuanto al blockchain (cadena de bloques), no obstante, Varoufakis muestra su optimismo, porque la trazabilidad de criptomonedas basadas en esta tecnología permitirá que los usuarios revisen si el emisor del dinero está abusando de su poder (= emitiendo demasiado dinero) o no. Lo más importante para el buen funcionamiento es, según este griego, “coordinación y apertura entre técnicos, diseñadores y ciudadanos.” El sistema monetario ideal será, según Varoufakis, el uso paralelo del euro como la moneda federal de toda la Eurozona y de las monedas fiscales que se circularán dentro de cada estado miembro de esta unión monetaria.

El carácter político de cualquier decisión monetaria es un factor muy importante que hemos de tener en cuenta. Existe una creencia popular de que el sistema monetario en sí es neutro, o sea no favorece a nadie, pero tanto su propio diseño como la manera de controlarlo produce resultados deseables para algunos grupos (grandes corporaciones, sector público etc.) mientras que no aporta ventaja alguna a otros segmentos de la sociedad.

Un ejemplo que demuestra que la creación monetaria no es neutra es la expansión cuantitativa, realizada por diferentes bancos centrales del mundo para inyectar liquidez en la economía mediante la compra de acciones, pues esta política no ha contribuido para estimular la economía real, beneficiando exclusivamente a los especuladores. Además, el propio diseño del sistema monetario vigente tiene fallos estructurales dificultando el desarrollo sostenible.

Quisiera destacar que existe un motivo urgente para que los bancos centrales dejen de ser neutros en su toma de decisión: el cambio climático. Se ha demostrado que el calentamiento global causará efectos dañinos para la sobrevivencia de la humanidad, tales como la ola de calor, la sequía, la falta de alimento y la subida del nivel de mar, y se han celebrado varios congresos internacionales para impulsar la coordinación de políticas públicas y otras medidas por el sector privado para evitar esta catástrofe. De hecho, algunos bancos centrales (Brasil, China, India, Reino Unido etc.) han implementando políticas para este fin porque estas autoridades monetarias saben que no podemos subsistir como seres humanos si dañamos nuestro medio ambiente sin freno.

La parcialidad innata del sistema monetario es algo que pasa sin ser percibido, pero hoy en día, frente a tantos problemas socioeconómicos y ambientales, no tenemos el lujo de dejar que las decisiones monetarias sigan siendo ajenas a estos desafíos. Valdría la pena estudiar cómo hacer que el sistema financiero contribuya para nuestro desarrollo sostenible.

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