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La posverdad sobre los muertos de tráfico y la trampa de los datos provisionales

El número de fallecidos en el asfalto ha aumentado por cuarto año consecutivo, no por segundo

Accidente de tráfico en Irún (Gizpuzkoa), el pasado noviembre.
Accidente de tráfico en Irún (Gizpuzkoa), el pasado noviembre. EFE

El número de muertos por accidente de tráfico ha aumentado por cuarto año consecutivo. Pese a ello, después de que la Dirección General de Tráfico (DGT) diera a conocer el 4 de enero el balance provisional de la siniestralidad vial del año pasado, gran parte de la prensa ha informado de que 2017 es el “segundo año” sucesivo en el que se incrementan las víctimas de la siniestralidad vial. Aunque parezca una contradicción, las dos afirmaciones son ciertas, pero mientras que la primera describe de forma más precisa la realidad y alerta de una posible tendencia en el crecimiento de los fallecidos en la carretera, la segunda se sirve de una lectura alternativa de los datos y minimiza el peligro de que sigan aumentando las víctimas del asfalto.

¿Cómo es posible, por tanto, que sea verdad decir al mismo tiempo que las víctimas mortales crecen desde hace cuatro años y que crecen desde hace dos? La clave está en la provisionalidad de los datos.

Según las cifras provisionales, un total de 1.200 personas perdieron la vida en las carreteras españolas durante 2017. El balance, que el director general de Tráfico, Gregorio Serrano, presentó el pasado jueves, solo incluye los accidentes en carreteras interurbanas y las personas que murieron en un siniestro vial o en las 24 horas posteriores. Cuando los datos sean definitivos, —la DGT necesita tiempo para recopilarlos— el balance final contemplará, además, tanto los fallecidos en accidentes en ciudad como las personas que murieron en los 30 días posteriores al siniestro —Tráfico considera que un fallecido es “toda persona que, como consecuencia del accidente, fallezca en el acto o dentro de los 30 días siguientes”—.

Si se tienen en cuenta esos datos provisionales, efectivamente, 2017 fue el segundo año en el que el número de muertos de tráfico creció. Sin embargo, los balances definitivos, que se pueden consultar en la web de la DGT, desvelan que desde 2014 los fallecidos de tráfico en España no han dejado de aumentar. Aquel año murieron en las vías españolas 1.688 personas (ocho más que en 2013), en 2015 fueron 1.689 los fallecidos y, en 2016, un total de 1.810.

La mayoría de los medios de comunicación que informaron sobre el balance de la DGT afirmaron que 2017 era el segundo año consecutivo en el que aumentaban los muertos de tráfico, si bien especificaron que las cifras que proporcionaban eran provisionales. Y no mentían. Sin embargo, aunque no se pueden comparar balances provisionales con datos definitivos, no mencionaron el preocupante dato de que desde 2014 la cifra de víctimas mortales en la carretera no ha dejado de crecer, tal y como reflejan los anuarios estadísticos de Tráfico.

Tampoco mencionó esta información Gregorio Serrano, pese a que la gravedad de que los muertos de tráfico hayan aumentado durante cuatro años consecutivos obligue a ser lo más preciso posible para tomar las medidas adecuadas, concienciar a la sociedad para que no se relaje al volante y atajar el problema antes de que empeore más.

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