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Este dispositivo es capaz de medir las constantes vitales de tu bebé en tiempo real

La pulsera Liip Smart Monitor, diseñada por una 'start-up' valenciana, registra el pulso o la temperatura con microsensores en contacto con una pulsera hipoalergénica

La pulsera Liip.
La pulsera Liip.

A los dos meses de dar a luz, Giovanna Castillo acudió al médico con su hija pensando que quizás podría tener cólicos del lactante. Pero acabó en Cardiología Pediátrica, con un diagnóstico demoledor: el corazón de su bebé latía a 300 pulsaciones por minuto, el doble de lo normal. Con solo dos meses, la pequeña Vanesa fue diagnosticada con el síndrome Wolf-Parkinson-White y la anomalía de Ebstein, una cardiopatía congénita que se manifiesta con arritmias, taquicardias y riesgo de muerte súbita.

Después de un mes de ingreso hospitalario, cuando los médicos consiguieron estabilizar su corazón, pudieron volver a casa, pero desde entonces la niña tendría que seguir conectada a un aparatoso monitor que medía sus constantes vitales.

“La angustia de esos momentos es indescriptible. No puedes dormir; no quieres ni moverte de su lado porque temes que le pase algo sin que te des cuenta… El monitor que nos dieron en el hospital -para medir la frecuencia cardíaca y el oxígeno- era un aparato bastante grande, lleno de cables conectados, que medía sus constantes y emitía un sonido permanente, cada dos o tres minutos, las 24 horas. A veces, si ella se movía y tocaba el sensor sin querer saltaba la alarma a las tres de la mañana y te despertabas con el susto en el cuerpo”, explica Giovanna.

“No podíamos seguir así y por eso busqué en Internet información para saber si existía algo que pudiese controlar a la niña de otra forma. Y encontré la pulsera Liip, que es lo que nos ha cambiado la vida, por comodidad y por seguridad. Mi hija ahora tiene seis meses y puedo vigilar en directo sus constantes vitales a través del móvil, que está conectado a lo que mide su pulsera. La taquicardia está controlada con un medicamento, hasta que le hagan un cateterismo con dos o tres años, cuando crezca un poco más. De momento, podemos hacer vida casi normal, no vivimos con el miedo constante, ni tenemos que salir al parque con un monitor enorme enganchado en su sillita. Con la pulsera, solo salta una alarma si registra cambios en su salud, para ver si necesita unos pañitos húmedos para bajar una fiebre normal después de ponerle vacunas, por ejemplo, o si tenemos que ir a urgencias. Nos conectaría directamente con el 112 si alguna de sus constantes empeorase mucho”, explica la madre.

Emprendedores valencianos

La pulsera Liip Smart Monitor -diseñada por una start-up valenciana y con un precio de 299 euros- se ha convertido en el primer dispositivo capaz de identificar los cambios en las constantes vitales de los bebés en tiempo real. Temperatura, pulso y saturación de oxígeno en sangre son los datos registrados con microsensores de alta precisión en contacto con la pulsera hipoalergénica que se adapta al diámetro del tobillo del niño y se podría ampliar hasta los siete años.

“La novedad que presenta Liip es que utiliza un software de última generación con modelos matemáticos para entender e interpretar el estado de salud del niño, con una precisión inédita hasta ahora. Se trata de adelantarnos a los problemas, es decir, es más una cuestión de prevención. Nuestro objetivo es que los padres puedan estar tranquilos porque disponen de la última tecnología para controlar las constantes de sus bebés y actuar mucho antes. La pulsera detecta taquicardias, bradicardias, arritmias, que pueden deberse a una enfermedad del corazón que los padres ya conocieran o puede ayudar a diagnosticarla porque el registro no es normal”, explica David Güémez, bioquímico y cofundador de la compañía.

“La pulsera podría evitar también la saturación en Urgencias: antiguamente no sabíamos cuándo un catarro provocaba tos, congestión y fiebre “normal” y llevábamos al bebé a urgencias con dos décimas. Ahora, la saturación de oxígeno en sangre, las pulsaciones y la fiebre se miden en directo y el dispositivo te comunica si es normal, con el mensaje “Todo va bien”, o si la situación pasa de aguda a crítica, en cuyo caso se activa el botón de emergencia conectado al 112”.

Liip cuenta con una aplicación móvil para los padres -Liip Care- conectada a la pulsera, y con otra app específica -Liip Pediatras-, para los médicos que estén haciendo un seguimiento del niño. De esta forma, los pediatras pueden recibir informes actualizados y un histórico con los registros de sus constantes para ajustar el tratamiento necesario. Problemas respiratorios habituales como bronquiolitis, asma o neumonías, cardiopatías, laringitis, crisis epilépticas y alteraciones del sueño son solo algunas de las posibles aplicaciones médicas.

Uno de los hitos de la telemedicina que puede implicar este aparato es la detección precoz del síndrome de muerte súbita, un fenómeno que afecta a uno de cada mil lactantes en España. Todavía no se saben los motivos detrás de este tipo de muertes silenciosas, aunque los últimos estudios señalan a un déficit indetectable en los niveles de serotonina. Sea cual sea el motivo, el bebé muere mientras duerme porque no es capaz de recuperarse de forma automática cuando le falta el aire. La pulsera Liip podría detectar ese fallo en el reflejo respiratorio o la parada del corazón, según los expertos.

“Liip es útil especialmente a la hora de detectar los episodios de muerte súbita, dado que afectan de forma directa y dramática a la saturación de oxígeno y a la frecuencia cardíaca. En caso de emergencia, se activa el protocolo para padres, para que realicen la reanimación cardiopulmonar lo antes posible y así disminuir la mortalidad”, describe Sergio Negre, pediatra del Hospital QuirónSalud de Valencia. “Dada la diversidad de causas del síndrome y el desconocimiento de muchas de ellas, no está en nuestra mano asegurar que podríamos prevenirlo, pero sí podemos detectar las alteraciones que se asocien con mayor frecuencia al mismo y así disminuir el riesgo. Por otra parte, Liip proporcionará a los investigadores una información única, previamente inexistente, sobre elementos conocidos o no, que ayudarán en un futuro a caracterizar mejor este síndrome y disminuir aún más su presencia”.

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