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Coordinado por Fernando Casado

La peatonalización de Oxford Street

La conocida calle comercial del centro de Londres podría convertirse en bulevar peatonal.

Propuesta de la peatonalización de Oxford Street
Propuesta de la peatonalización de Oxford StreetCedida por Mayor of London
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Oxford Street, la conocida calle comercial del centro de Londres, es frecuentada cada día por más de 500,000 visitantes, más de 3.5 millones de personas cada semana, por lo que es una de las más concurridas de toda la capital británica. A pesar de que la circulación de automóviles privados ya está prohibida en la mayor parte de la calle entre las 7am y las 7pm (a excepción de los domingos), Oxford Street sigue siendo la arteria principal del centro para los autobuses y taxis.

Con el fin de coincidir con el lanzamiento de la Elizabeth Line, un proyecto de Crossrail de £15bn que conectará Reading (Berkshire, el oeste de Londres) con Shenfield (Essex, el este) que espera atraer a 120.000 personas adicionales al West End todos los días, Transport for London (TfL) abrió una consulta pública para prohibir todas las formas de transporte entre el tramo este-oeste, entre Oxford Circus y Orchard Street.

En los resultados, se encontró que el 62% de los residentes y empresas apoyarían convertir Oxford Street en una zona libre de automóviles, completamente peatonalizada. De casi los doce mil encuestados, el 43% apoyó firmemente la propuesta, sintiéndose cómodo con los cambios necesarios para reducir los niveles de contaminación atmosférica. Un 19% apoyaba el plan, aunque le preocupaban los cambios tan radicales. Sin embargo, casi un tercio de los que respondieron la encuesta no aprobaban el plan para abordar accesibilidad, congestión y transporte. También se detectó que la propuesta fue mejor recibida por algunos lobbies y organizaciones benéficas, los cuales se toparon con la oposición de los pocos vecinos que residen cerca de las tiendas del West End londinense.

La propuesta consiste en prohibir estrictamente el tráfico en la sección occidental, desde Oxford Circus hasta Orchard Street- situada esta última entre las estaciones de Bond Street y Marble Arch. Todos los autobuses quedarían desviados mientras que algunas rutas norte-sur se mantendrían. A pesar de que esta propuesta no da cabida a los ciclistas, los cuales tendrían que buscar rutas alternativas o bajarse de la bicicleta cuando entren a la calle, sí crearía nuevos recorridos para taxis cerca de Oxford Street.

Fases del Plan
Fases del PlanCedida de Mayor of London

Esta es la primera de tres fases para la transformación de Oxford Street que se pondría en marcha a finales del año 2018. El segundo tramo se focalizaría en la zona entre Oxford Circus y Tottenham Court Road, el tramo más oriental que quedaría libre de tráfico a finales de diciembre 2019. Y el tercero, sería entre Marble Arch y Orchard Street, después del 2020. En la presentación del plan, Sadiq Khan, alcalde de Londres, anunció que la consulta de la segunda fase del plan comenzaría a finales del mes de noviembre.

Este plan de 60 millones de libras está destinado, principalmente, a abordar las crecientes preocupaciones sobre la calidad del aire y la congestión en horas pico; así mismo, la primera fase se pagaría con fondos de Transport for London aunque también dependería de nuevos fondos del gobierno y del sector privado, con la esperanza de que esté lista para el 2021.

El diseño propuesto para la calle consistiría en nivelar la calzada a las aceras existentes, quedando una superficie continua que podría incluir una obra de arte público de 800 metros de largo. Por el momento, esta propuesta queda abierta a consulta pública ya que el plan tiene muchos detractores.

De hecho, Better Oxford Street es una asociación de residentes que viven en las cercanías, en los barrios de Mayfair y Marylebone. La mayoría se opone a esta propuesta de peatonalización de la calle y muchos de ellos están preocupados por el impacto que tendría la reubicación del tráfico, ya que afectaría las calles secundarias, donde ellos residen. Otras compañías como New West End Company, la cual representa un total de 600 comerciantes de la zona, respaldan la propuesta del edil ya que aseguran que tendrán menos congestión y mejorará la calidad del aire.

Xavier Brice, director ejecutivo de Sustrans, la organización benéfica para caminar e ir en bicicleta, también respaldó este plan, asegurando que es posible hacer del icónico Oxford Circus un destino que esté libre de tráfico, sin contaminación y abierto para que todos disfruten del entorno. Aseguró que esta iniciativa es vital en un momento en que Londres, como muchas otras ciudades de Europa, enfrenta una crisis de contaminación atmosférica.

En cierta manera, esta propuesta podría equipararse con el caso de las supermanzanas de Barcelona, donde existe una buena intención por parte de la administración municipal para mejorar el entorno, aunque muchos de los residentes siguen oponiéndose a su implantación por un modelo ‘impuesto’.Y es que es necesario trabajar continuamente y conjuntamente con los vecinos, comerciantes y residentes para establecer acuerdos, enlaces y propuestas comunes para avanzar y encontrar soluciones que beneficien a todos.

Tal y como aseguró en este artículo José Mansilla, miembro del Observatori d'Antropologia del Conflicte Urbà (OACU): “la ilusión naíf de intentar modelar lo urbano desde un despacho, solo haciendo uso de la arquitectura y el urbanismo" no es satisfactorio. Es decir, lo que en papel parece muy bonito resulta "mucho más complejo en la realidad". Mansilla insiste en que los usos de la ciudad requieren más trabajo vecinal –"algo que se le podría reprochar al Ayuntamiento", puntualiza– y un estudio "completo" de cada zona de implementación. Sin embargo, la zona del Poblenou también cuenta con el Col·lectiu Superilla Poblenou, que avala el espacio "ganado" a los coches con el modelo de la supermanzana y celebra el "mayor uso de la calle por parte de la gente".

Quedaremos a la espera de analizar lo que sucede en Oxford Street para ver si finalmente es posible visionar la calle sin la barrera de autobuses, así como también estudiar de cerca el trabajo en equipo por parte de Sadiq Khan junto con los residentes, usuarios y comerciantes de la zona.

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