Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Universidades por la convivencia, el diálogo y la razón

Lo visto y vivido en Cataluña es la muestra más evidente del fracaso de la política aplicada

Dos mujeres sostienen carteles a favor del diálogo este sábado en Barcelona.
Dos mujeres sostienen carteles a favor del diálogo este sábado en Barcelona. REUTERS

Las Universidades hemos estado siempre presentes en los grandes acontecimientos sociales y en los momentos críticos del país. Hemos contribuido decisivamente, y lo seguiremos haciendo, al gran cambio social y desarrollo económico que hemos experimentado en las últimas décadas, al fortalecimiento de la democracia, al cultivo del estudio, la reflexión, el debate y la palabra como herramientas para el progreso y la resolución de los conflictos. En estos momentos difíciles por el clima de tensión creciente, y las actuaciones que se están sucediendo en Cataluña, no podemos ni queremos ser meros espectadores de la complicada situación en la que nos encontramos.

Lo visto y vivido en las últimas semanas en Cataluña, especialmente el pasado domingo 1 de octubre, es la muestra más evidente del fracaso de la política aplicada. Hemos visto imágenes lamentables, impropias de nuestro país y que no deberían haberse producido nunca. Hechos que nos hacen daño como país, que dañan a las instituciones públicas y dañan a nuestra sensibilidad como ciudadanos.

Dañan también a nuestra razón. Es evidente que ningún argumento racional puede justificar una decisión de declaración de independencia basada en una consulta sin las más mínimas garantías objetivas y los anunciados 2 millones de votos, absolutamente respetables, pero que suponen menos del 40% del censo electoral de Cataluña. Cualquier analista, cualquier ciudadano sabe que esta decisión es insostenible y antidemocrática. Pedimos, por tanto, al actual Gobierno de la Generalitat que pare en esta sinrazón, en esta absurda huida hacia delante que nos conduce a un callejón sin salida.

Al mismo tiempo es también evidente que los sentimientos y las opiniones de ese 40% de ciudadanos catalanes no pueden obviarse. El Gobierno de la Nación no ha sabido tomar las iniciativas políticas suficientes para evitar llegar a este punto. Cualquier analista, cualquier ciudadano entiende que no se puede mirar hacia otro lado y hay que abordar el problema, desde el diálogo, preservando la convivencia, buscando puntos de entendimiento, sin más líneas rojas que la no aceptación de la violencia y el que dicho diálogo se haga dentro de nuestro marco constitucional, incluyendo, por supuesto, la posibilidad de su propia modificación.

Pedimos al Govern que pare esta absurda huida hacia delante que nos conduce a un callejón sin salida

Nuestras Universidades llevan años, siglos, de colaboración fructífera. Amamos Cataluña, amamos España y queremos seguir construyendo juntos nuestro futuro desde el máximo respeto a todas las ideas, con el diálogo dentro de la ley y los cauces de los que nos hemos dotado para ello. Porque hasta las razones más poderosas se descalifican si se pierde la razón.

Frente a la confusión debe imponerse la reflexión. Frente a quienes de modo reduccionista plantean como únicas alternativas la independencia o la situación actual, tenemos que señalar que hay también otras opciones. Frente a la sucesión vertiginosa de los acontecimientos, frente a la huida irracional hacia adelante, es el momento para hacer una pausa que serene, que permita que el polvo que enturbia el agua se sedimente, que nos proporcione perspectiva y análisis de lo sucedido.

Hace 40 años dimos un ejemplo al mundo de cómo transitar de un régimen autoritario a una democracia plena. Ahora debemos demostrar que podemos abordar esta situación con madurez, dentro del marco de esa democracia. Las universidades, con todos nuestros expertos y estudiosos, y como un agente más de la sociedad civil, queremos colaborar a ello, al tiempo que reclamamos también de los representantes políticos que recuperen la capacidad de diálogo y de negociación tan necesaria en estos momentos.

Carlos Andradas es rector de la Universidad Complutense de Madrid; Joan Elias es rector de la Universidad de Barcelona; Juan Romo es rector de la Universidad Carlos III de Madrid; Rafael Garesse es rector de la Universidad Autónoma de Madrid; Margarita Arboix es rectora de la Universidad Autónoma de Barcelona; Jaume Casal es rector de la Universidad Pompeu Fabra. Romo, Garesse, Arboix y Casal también son integrantes de la Alianza 4U.

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.