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El secreto mejor guardado de Testino

El famoso fotógrafo subasta su hasta ahora desconocida colección de imágenes de otros profesionales de la imagen

El fotógrafo peruano Mario Testino.
El fotógrafo peruano Mario Testino. GTRES

No hay celebridad que no haya pasado por el objetivo de Mario Testino. Diana de Gales, Madonna o Gisele Bündchen encontraron gracias a él su mejor perfil y cuando hace dos años recibió en Nueva York el premio Infinity, que le sumaba a la lista que ya formaban Richard Avedon, Henri Cartier-Bresson o Annie Leibovitz, el peruano consiguió sentar en su mesa a Carolina Herrera a su derecha y a Naomi Campbell a su izquierda.

Precisamente por eso, ahora que se van a subastar algunas de las fotografías de su colección personal, llama la atención que ninguna celebridad aparezca en ellas. “Siempre quise coleccionar cosas que no tuvieran nada que ver conmigo. Siempre me ha entusiasmado todo lo que me hacer mirar a algo diferente”, explica Testino a la casa de subastas Sotheby´s, que será la encargada de vender al mejor postor su colección en tres sesiones cuya recaudación irá íntegramente para el MATE, el museo que el célebre fotógrafo inauguró en 2012 en Lima con el fin de apoyar la cultura y el arte local.

La subasta se divide en tres sesiones: dos pujas convencionales en Londres (el 13 y 14 de septiembre) y una virtual que se abre desde el 1 al 15 de septiembre. Las tres forman un conjunto de 300 obras que se exhiben en Londres en una exposición diseñada por el propio Testino y que ha llamado Shake it up (agítalo). Forman, desde luego, una coctelera en la que se mezclan referencias no tan evidentes de Testino y se aprecia su no tan conocida calidad de coleccionista, que arrancó en los años 80. “La gente siempre dice que tienes que comprar lo que te gusta, pero no estoy tan seguro de esa afirmación. Creo que tienes que comprar lo que te desestabiliza, lo que te atrae pero al mismo tiempo te confunde”, explica.

Imagen de Jeff Burton, de 1997.
Imagen de Jeff Burton, de 1997.

Entre las fotos que enamoraron al fotógrafo hay nombres indiscutibles como Cindy Sherman o Richard Prince, con el que descubrió el concepto de apropiación. Su fotografía Girlfriend se subastará en Londres y las estimaciones sitúan su precio en 350.000 dólares. También hay artistas de generaciones posteriores como Douglas Gordon, que sí recurre a una celebridad, Vivien Leight que puede alcanzar los 20.000 dólares.

Imagen de Vibeke Tandberg, titulada 'Beautiful' de 1999.
Imagen de Vibeke Tandberg, titulada 'Beautiful' de 1999.

En la subasta online, en cambio, los artistas son menos célebres pero quizá más agitadores: los pies sucios con la uñas verdes de Marilyn Minter en Soiled, la monja retratada por Andrés Serrano en The Church o las homoeróticas imágenes tomadas por Jeff Burton, o la pareja de roqueros desmelenados de Chatherine Opie. Fotos que demuestran que el ojo de Mario Testino va mucho más allá  de la moda.