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Irvine Welsh: “Veo a Escocia independiente y a Inglaterra volviendo a la UE”

Hablar con el autor de ‘Trainspotting’ es una forma muy lúcida y divertida de ver que todo se va al carajo

vine Welsh posa para ICON a la salida del Hotel De Las Letras (Gran Vía, 11. Madrid) horas antes de participar en La Noche de los Libros.
vine Welsh posa para ICON a la salida del Hotel De Las Letras (Gran Vía, 11. Madrid) horas antes de participar en La Noche de los Libros.

Con motivo de la secuela cinematográfica de ‘Trainspotting’, podíamos pensar que sentarse a hablar con su autor sería un nostálgico viaje hacia esos agridulces años noventa. Pues no.

¿Cuántas entrevistas hizo en los noventa, como esta, a las 10 de la mañana? Jajá. Alguna. Supongo, digo supongo, porque cuando las hice llegaba sin dormir y apestando a alcohol. Lo hubieras pasado muy mal conmigo. Hoy será mejor.

¿Por qué tardaron tanto en dar con una secuela para Trainspotting? Hace 10 años dijimos: “Vamos a hacerlo”. Pero el guion no nos daba nada. Hace cuatro años nos juntamos de nuevo en Edimburgo y vimos que la respuesta estaba en los burdeles. Siempre están ahí. Investigamos… como oyentes, claro, jajá.

¿Cree que fracasó el intento de hace una década porque ahora crecemos más lento y, hace 10 años, los que éramos jóvenes en los noventa éramos aún igual de imbéciles que en los noventa? Quiero decir, no se iba a notar ningún progreso en los personajes. ¡Exacto! No cambias hasta que empiezas a contemplar la mortalidad. Hace 10 años hubiera sido simplemente continuar con las aventuras de estos tipejos. Ahora ya están decepcionados con la vida, son más interesantes. Pensé mucho en si los más jóvenes estarían interesados en la secuela y vi que sí, porque ahora los jóvenes y los de mediana edad afrontamos los mismos problemas. Nadie podrá ganarse la vida. No hay capitalismo, no hay socialismo. ¿Qué coño hacemos? ¿Para qué servimos?

"En Escocia nos ha dado tiempo a hacernos preguntas importantes. Inglaterra no se ha hecho esas preguntas. Les hemos dejado todo lo malo a ellos, ahí tratando de gestionar su nostalgia por el Imperio y esas mierdas”

¿Cómo ha vivido usted sus ciclos vitales? No me interesa el tiempo en el que vivo, no sé descifrarlo. Me interesa el que he vivido. Hay dos momentos clave en tu existencia: uno es tu juventud y el otro cuando llegas a los 40. Son momentos en los que haces idioteces. Lo joven es hacer lo que sea y dale, dale, dale… y los 40 es como animarte a hacer breakdance o a ser infiel. Mis 30 y mis 50 han sido estables. Pero mis 20 y mis 40 han sido la leche.

Tiene usted 58 años. Debe estar aterrorizado con esta teoría suya de las décadas pares. Estoy acojonado. No sé si estoy preparado para volverme loco otra vez. He pasado los últimos siete años viviendo en una casa de verdad, con su jardín, y ahora la veo y, buff, ¡qué rollo! Esto tiene mala pinta.

¿Cómo recuerda su primera vez en EE UU? Llegué a los 20. Estuve unos meses en Los Ángeles. No entendía nada y no podía ni llamar a casa. Son ocho o nueve putas horas de diferencia, jamás sabía cuándo era el momento de hacerlo. Además, era carísimo.

"Yo entro en un pub de Edimburgo y le grito al barman: '¡Tú, hijo de puta, ponme una cerveza!'. Si hago eso en Chicago me ahorcan"

¿Entiende a los estadounidenses? ¿Le entienden a usted? Mi mujer es americana y me dijo un día: “Estás molestando a Adam y es uno de mis mejores amigos, ¿puedes parar? No haces más que reírte de él, y le estás hundiendo. Se lo toma en serio. No entiende que es broma. Estate quieto”. He tratado de cambiar mi forma de manejarme, sobre todo, en los bares. A ver, yo entro en un pub de Edimburgo y le grito al barman: “¡Tú, hijo de puta, ponme una cerveza!”. Si hago eso en Chicago me ahorcan.

¿Qué le fastidió más, el no a la independencia de Escocia o el sí a la salida de Reino Unido de la UE? Los dos tuvieron elementos decepcionantes. Si el referéndum escocés hubiera salido sí todo sería hoy más interesante. Hubiera ayudado a Inglaterra, y lo digo en serio. Escocia lleva buscando la independencia desde hace décadas. Nos ha dado tiempo de hacernos preguntas importantes. Inglaterra no se ha hecho esas preguntas. Les hemos dejado todo lo malo a ellos, ahí tratando de gestionar su nostalgia por el Imperio y esas mierdas. Si Escocia se hubiera independizado, en Inglaterra no hubiera triunfado el Brexit. Se hubieran visto forzados a ser conscientes de sí mismos. En un futuro, veo a Escocia independiente y veo a Inglaterra volviendo a la UE.

Esta última frase es muy de escritor, lo sabe. Jajá. Mira, a mí me gusta más escribir que ser escritor, pero ya que soy autor, pues me paseo por el mundo pontificando y dando lecciones sabiendo más bien poco. ¡A las 10 de la mañana!

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