Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Negocios que viven al amparo de Airbnb

Los propietarios pagan hasta el 20% del alquiler a las empresas que gestionan sus pisos turísticos

Una empleada de Minty Host entrega las llaves a un grupo de turistas estadounidenses.
Una empleada de Minty Host entrega las llaves a un grupo de turistas estadounidenses.

El alquiler de apartamentos turísticos mediante plataformas como Airbnb y Homeaway ha generado al menos una docena de nuevas empresas que, a cambio de una retribución, se encargan de recibir a los viajeros, de limpiar la vivienda y promocionar el piso en Internet. Estas compañías, que operan principalmente en Barcelona, Madrid y Sevilla, buscan obtener una parte de los 650 millones de euros en ingresos que generó Airbnb en España durante 2016, según las cifras difundidas por la propia plataforma.

Guillermo Martínez, director de Minty Host, una empresa que gestiona este tipo de apartamentos, asegura que no todos los dueños de una vivienda turística cuentan con el tiempo para atender a los huéspedes. “El propietario del piso es quien tiene el perfil en la plataforma y nosotros le prestamos servicios en línea, haciéndonos cargo de su cuenta, mejorando las fotografías y empleando un sistema de optimización de precios”, expone. En función de los servicios contratados, las tarifas van desde un 8% a un 20% sobre el precio del alquiler, explica Martínez.

Minty Host administra 120 pisos turísticos en Madrid y Sevilla. Esta cantidad es pequeña si se compara con competidores como Friendly Rentals, una empresa que gestiona más de 500 viviendas, principalmente en Barcelona, Madrid y Sevilla. “En España ahora tenemos una posición muy fuerte. La mejor temporada en Barcelona es julio y agosto y este año no tenemos ningún apartamento disponible”, indica Carlos Molinet, director de Marketing de Friendly Rentals.

Aunque en Madrid los pisos turísticos van en aumento con más de 13.000 ofertas, Barcelona supera a la capital con alrededor de 17.000 proposiciones de alojamiento, según el sitio web Inside Airbnb, que analiza la plataforma de alquiler. Este nivel de inventario también ha despertado el interés de intermediarios en esta zona, ha asegurado Agustín Villafañe, director de My Rental Host, una compañía que administra 40 pisos para viajeros en esta ciudad, con un promedio de 200 reservas mensuales y un repunte de la demanda de hasta un 40% durante el verano.

Antonio M., de 48 años, es uno de los propietarios que cedió la gestión de su apartamento a My Rental Host. En un inicio, él administraba su residencia, pero su trabajo como funcionario le impedía encargarse del piso. “El tema de la limpieza y los contactos con los inquilinos eran cosas que me quitaban tiempo”, indica. Por estos motivos, prefirió entregar un 15% de sus ingresos a esta empresa. “Mi tiempo es más valioso que ese tanto por ciento”, concluye.

Fuente: información de empresas gestoras. ampliar foto
Fuente: información de empresas gestoras.

En lugar de los propietarios, los empleados de estas gestoras se encargan de mostrar la vivienda, compartir la clave de Internet y de entregar las llaves a los turistas. Sugerir restaurantes y bares, comprar ramos de flores o botellas de cava son parte de las tareas de estos anfitriones sustitutos. “Lo más extravagante que me han preguntado ha sido por un coffeshop donde conseguir marihuana”, relata Bryan Paz, estudiante de turismo, de 22 años, quien trabaja desde hace un año en Minty Host.

Por cada entrega de llaves los estudiantes que colaboran con Minty Host cobran 10 euros. La tarifa aumenta si las llegadas de viajeros son durante la madrugada y en fines de semana. Paz asegura que en un mes con alta actividad puede ganar hasta 500 euros. Celia Ortín, de 22 años, también estudiante de turismo y encargada de la atención a huéspedes de esta gestora, cuenta que en una ocasión esperó hasta las cuatro de la madrugada a unos viajeros cuyo vuelo se había retrasado. “Es el mismo servicio que en un hotel, pero aquí tienes la dificultad de que no estás en la misma localización, tienes 120 localizaciones diferentes”, comenta.

Las expectativas de negocio de estas gestoras avanzan al mismo ritmo que crecen los huéspedes en pisos turísticos. En 2016 un total de 5,4 millones de viajeros utilizaron Airbnb para encontrar alojamiento en su visita a España, un crecimiento de un 82% respecto al año previo, según las cifras de la plataforma. Con estos números bajo el brazo, la mayoría de las compañías de gestión anticipa un ascenso de clientes e ingresos al concluir este año.

¿Conoces a Raquel?

Airbnb comenzó como una plataforma para que los particulares ofrecieran sus pisos en alquiler, sin embargo, ahora también es un canal en el que las empresas operan a través de perfiles ficticios. Este es el caso de Friendly Rentals, que creó en 2014 el usuario “Raquel” para gestionar las viviendas en Madrid. Aunque al explorar su perfil sí se identifica a la empresa, algunos vecinos del centro de la capital han colocado en las calles letreros con las frases: ¿Conoces a Raquel? y Buscando a Raquel, para manifestar su rechazo sobre el aumento de pisos turísticos administrados por esta empresa.

Carlos Molinet, director de Marketing de Friendly Rentals explica que usan este nombre ficticio porque no están autorizados a dar a conocer el nombre de sus clientes. “Airbnb es una plataforma que empezó orientada a un solo huésped, a un solo anfitrión y no está pensada para que la empresa pueda operar como tal”, precisa. El representante de esta compañía asegura que han solicitado a Airbnb que adapte su sitio para gestores profesionales. Airbnb no ha querido hacer comentarios al respecto.

Más información