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Por qué los edulcorantes no adelgazan

El lío de los sustituos del azúcar que muchos usan cuando están "a dieta"

chicle engorda

Los edulcorantes, ¿adelgazan, engordan o todo lo contrario? Una importante revisión de 30 estudios publicada en el Canadian Medical Association Journal dice que nos podrían hacer ganar peso a largo plazo, pero más allá de los titulares los resultados se prestan a interpretaciones. Esta es la lectura de los expertos.

La publicación de los investigadores afirma que el consumo de un producto o más al día con aspartamo, un edulcorante ampliamente utilizado en la industria alimentaria, puede provocar ganancia de peso y de contorno de la cintura e incluso hipertensión, mayor riesgo de infarto o mayor prevalencia de diabetes tipo 2.

Lo primero que se debe tener en cuenta es que estos estudios analizados son observacionales, es decir, que miden los resultados en un grupo de población y tratan de aislar estadísticamente cuál es el factor determinante que ha llevado a esos resultados; es decir, observan, pero no controlan el entorno. En los ensayos realizados en laboratorio se controlan todos los elementos, de modo que los investigadores pueden atribuir el efecto observado a la intervención o componente evaluado.

En este contexto, apunta Eduard Baladia, del Centro de Análisis de la Evidencia Científica de la Academia Española de Nutrición y Dietética (CAEC-AEND), "es posible que los efectos observados [por las investigaciones que se han analizado en esta revisión] se deban a otros factores que no sean los edulcorantes, como otras conductas de riesgo caracterísitcas de un estilo de vida relacionado con el consumo de edulcorantes: menos actividad física, más transgresiones alimentarias... Algunos de estos factores se han controlado en los estudios, pero no todos".

Sobre los datos de los resultados, la revisión concluye que los efectos de tomar esta sustancia a corto plazo estaban asociados con un mantenimiento del peso e incluso con la pérdida del mismo, mientras que los efectos a la larga se caracterizaban por todo lo contrario: un aumento en kilos. Es decir, mientras al principio parecen ayudar a controlar la báscula, en el largo plazo, este edulcorante, sustituto del azúcar en casi todos los alimentos que "adelgazan" produciría el efecto contrario. Y añade que solo dos de los estudios evaluados reportaban una pérdida de peso a largo plazo y ambos estaban financiados por la industria.

La función de los edulcorantes no es la pérdida de peso

El uso de los edulcorantes, recuerda Baladia, tiene como función "la prevención del aumento de peso o reducir este aumento"; un aspecto que se presta a confusión en esta revisión de estudios, puesto que los autores "dejan entrever que los beneficios del uso de edulcorantes es la pérdida de peso". Con este matiz, los siete estudios de la revisión a los que se da más peso por su metología "ofrecerían pruebas adecuadas de no aumento de peso y debería entenderse como un logro".

La revisión de estudios suma más 400.000 participantes en seguimientos que van desde uno a 38 años (en su mayoría 10). Aún así, los investigadores recuerdan que estos resultados de estudios observacionales deben ser contrastados en otros de caracter experimental; además, sería necesario llevar a cabo nuevas investigaciones que comparen los efectos de diferentes edulcorantes y contrastarlos con el consumo de azúcar.

El aspartamo está en los chicles y hasta en el hielo

El aspartamo, etiquetado en Europa como E-951, está presente en chicles, pastillas refrescantes del aliento, yogures, cereales, salsas, siropes para el café, agua de sabores, hielo congelados, algunos helados de hielo, medicamentos, bebidas marcadas como light, cero, zero, con 0% de azúcares añadidos...

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) realizó una evaluación del aspartamo y sus posibles efectos sobre la salud. Esta reevaluación estaba prevista para 2020 en el marco de un protocolo habitual de revisión de productos alimentarios, pero la adelantó a petición de la Comisión Europea por la preocupación que despertaban los resultados de estudios recientes (hubo algunos que incluso llegaron a afirmar que provocaba cáncer). La conclusión de la EFSA es que el consumo de aspartamo no reporta ningún riesgo para la salud en las dosis que se consume actualmente, que es de unos 40 miligramos por kilo de peso diario.

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