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África se reforma para hacer negocios

Cada año, desde hace 14, el Banco Mundial presenta su informe 'Doing Business' sobre emprendimiento en África. Según el último, el continente lideró en 2016 las reformas para facilitar el emprendimiento

Esther Atieno vende en Kisumu (Kenia) los abalorios que fabrica ella misma.
Esther Atieno vende en Kisumu (Kenia) los abalorios que fabrica ella misma.

Las economías de África subsahariana intensificaron el ritmo de sus reformas para facilitar la realización de negocios o la implantación de empresas en su territorio durante 2016. Por segundo año consecutivo, Kenia se encuentra entre los 10 primeros países que más mejoraron en este aspecto y siete Estados implementaron cuatro o más reformas en este campo durante el último año. Sin embargo, 13 economías de la región siguen manteniendo obstáculos que impiden el desarrollo e igualdad de oportunidades para las mujeres empresarias.

Así lo afirmó Augusto López-Claros, director de Indicadores globales y análisis del Grupo del Banco Mundial, durante la presentación de los datos del informe Doing Business 2017: Igualdad de Oportunidades Para Todos, referentes a África subsahariana.

El acto, organizado por Casa África, tuvo lugar en en la sede de la Conferencia Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) en Madrid, el pasado miércoles, y contó con la presencia de varios representantes diplomáticos africanos junto a Antonio Garamendi, vicepresidente de la CEOE y presidente de CEPYME, y Luis Padrón, director general de Casa África.

Hoy día se necesita una media, en todo el mundo, de 21 días para iniciar un negocio, en comparación con los 46 de hace una década

Doing Business es una de las publicaciones insignias del Grupo del Banco Mundial que se presenta cada año desde hace 14. En ella se recogen una serie de informes que miden las regularizaciones que favorecen la actividad empresarial y aquellas que la restringen. Al mismo tiempo, presenta indicadores cuantitativos sobre las regulaciones empresariales y la protección de los derechos de propiedad que pueden compararse entre 190 economías y a través del tiempo. Por todo ello, este documento se ha convertido en un referente a la hora de tomar el pulso a la macroeconomía mundial.

Los datos de Doing Business apuntan a los continuos éxitos en cuanto a establecer requisitos necesarios que faciliten hacer negocios en todo el mundo, a medida que los gobiernos adoptan cada vez más reformas. Hoy día se necesita una media, en todo el mundo, de 21 días para iniciar un negocio, en comparación con los 46 de hace una década. África subsahariana no es ajena a este fenómeno, de hecho es la segunda región del mundo que más ha progresado en este aspecto en los últimos 12 años, aunque todavía muchos de sus países tienen por delante un largo camino por recorrer.

El 77% de los países de África subsahariana están implementando reformas con el fin de mejorar el establecimiento de empresas y crear un ambiente propicio para el empleo y, consecuentemente, reducir la pobreza, indicó López-Claros durante su exposición. Un ejemplo es que en 2005 solo existían tres países africanos en los que se requería menos de 20 días para abrir un negocio: Burundi, Ghana y Ruanda. Hoy ya son 27.

Por el buen camino, a pesar de todo

Ch.C.

Este año solo hay un país africano entre los 50 mejores del mundo para hacer negocios; se trata de Mauricio, que aparece en la posición número 49, lo que significa que ha descendido 17 puestos con respecto al año pasado, a pesar de que su puntuación general haya ascendido. Le sigue Ruanda (56º) que sube 6 posiciones, y Botsuana (71º) y Sudáfrica (74º), ambas ascienden un peldaño en el ranking de economías del mundo.

En el otro lado de la tabla hay siete países de África Subsahariana entre los 10 en los que es más difícil hacer negocios: Chad (180), Angola (181), República Democrática del Congo (184), República Centroafricana (185), Sudán del Sur (186), Eritrea (189) y Somalia (190).

El año pasado, había cinco economías africanas que estaban entre las que más progresaban de todo el mundo, en el presente informe solo Kenia se mantiene dentro de este grupo.

Todo esto indica que África Subsahariana sigue siendo el hogar de las economías con los regímenes menos favorables a los negocios, en conjunto. Sin embargo, eso no quiere decir que África Subsahariana no esté en el buen camino, al contrario, los datos de la mayoría de sus economías son positivos, de hecho, es la segunda región del mundo que ofrece más facilidades, en general, para hacer negocios o instalar una empresa.

“Cuanto más elevado es el tiempo requerido para iniciar un negocio menos trasparente suele ser el proceso y más abierto a la corrupción. Cuando no se requiere mucho tiempo y el coste no es muy desorbitado, las empresas hacen las cosas de forma normal, sin tener que sobornar a los funcionarios”, explicó López-Claros

Otra buena noticia es que en 2004-2005 era muy difícil abrir una empresa en África subsahariana, por la burocracia requerida y los altos costes del proceso. Se empleaba,, de media, 65 días para conseguirlo. Desde que se han implantado políticas adecuadas, todo ha mejorado. Un ejemplo claro es Costa de Marfil, donde se ha producido una importante caída del tiempo y los costes necesarios para abrir un negocio.

También en 2004-2005 existían unos impuestos muy altos y era muy complicado pagarlos. Ahora muchos países han reducido tasas e informatizado su gestión, gracias a lo cual se reduce la burocracia y la corrupción.

Igualmente, se ha disminuido considerablemente el tiempo que se requiere para registrar una empresa o una propiedad. El mejor ejemplo lo ofrece Ruanda, donde este plazo ha pasado de los 370 días que se necesitaban en 2006 a los 12 de la actualidad. Así, en la actualidad, es el cuarto país del mundo donde resulta más fácil realizar este proceso, por detrás de Nueva Zelanda, Lituania y Georgia.

A pesar de los buenos datos, África subsahariana tiene todavía un gran desafío: el comercio interior en la región es muy complicado. En la actualidad, requiere mucho tiempo y esfuerzo cumplir con las formalidades y la burocracia necesaria para importar y exportar. Además los costes de estas acciones son mucho más altos que en el resto del mundo. La falta de infraestructuras también se suma a esto. De hecho, hoy día resulta más fácil realizar operaciones de importación y exportación con países asiáticos que entre los de la zona.

Lo ideal, para resolver este problema, sería que existiese "un espacio integrado, tipo Unión Europea, libre de barreras, lo que facilitaría el comercio interregional y la inversión. El comercio interafricano representa solo un 10%, mientras que en Europa es el 80%. Para estimularlo es necesario reducir las formalidades de las fronteras” explicó López-Claros. Además, es necesario invertir en más y mejores infraestructuras.

Ruanda es el cuarto país del mundo donde resulta más fácil registrar un negocio, por detrás de Nueva Zelanda, Lituania y Georgia.

La gran novedad de Doing Business 2017 es que incorpora por primera vez la perspectiva de género tras darse cuenta de que existen países en los que es más difícil para las mujeres emprender un negocio. Esta realidad, esta circunstancia era responsable de que algunos de los indicadores utilizados por el informe estuvieran sesgados. Para corregir esta situación se considera por primera vez una serie de escenarios específicos de género. Así, el área de la incorporación de empresas, por ejemplo, ahora explora si las empresas propiedad de mujeres tienen los mismos requisitos de registro que las empresas propiedad de los hombres. Se constata que en algunos países las mujeres deben presentar un papeleo adicional o autorizaciones de sus maridos. En el caso de las trasferencias de propiedad, hay un nuevo enfoque, y también se considera cómo diferentes derechos entre hombres y mujeres afectan el acceso de las empresarias al crédito. Finalmente, cuando se trata de la igualdad de género en los tribunales, el indicador de la ejecución de contratos ahora pone de relieve los lugares en los que el testimonio de una mujer recibe menos peso que el de un hombre, lo que la coloca en desventaja fundamental en las relaciones comerciales. “Doing Business incorpora ahora estas consideraciones para reflejar mejor la facilidad de hacer negocios para la más amplia gama de empresarios en una economía dada, las empresarias incluidas”, dice el informe.

Todos estos datos ayudan a declarar que, a pesar de la realidad tan diversa que representa África subsahariana y de sus muchas desigualdades, cada vez es más fácil hacer negocios o establecer una empresa en la región.

España 8 - África 6

ch.c.

La diplomacia económica es uno de los tres pilares de acción de Casa África y está dirigida a reforzar la presencia de las empresas españolas en África, continente al que van destinado el 8% de las exportaciones del país y mientras que las importaciones que provienen de él suponen solo un 6%. Lo positivo es que, hoy día, España exporta más a África que a Latino América, asegura Luis Padrón, director de la institución, consciente de que el organismo tiene que seguir favoreciendo la penetración de las empresas españolas en África.

Más de 1.500 empresas españolas operan en África, el 40% de Marruecos, país del que Madrid se ha convertido en el primer socio comercial y el segundo inversor.

De África llega el 40% del petróleo y el 40% del gas que utiliza España. En Sudáfrica las empresas españolas de energías renovables son líderes en el sector. Además, nuestro país es el tercero que más licitaciones y concursos ha ganado en el continente. Este último dato hace que vicepresidente de la CEOE, Antonio Garamendi, vea una gran oportunidad para las empresas españolas en Plan estratégico de infraestructuras africano, que prevé invertir 40.000 millones de dólares anuales, ya que estas son punteras en este campo, como en tantos otros. “Hace poco todo esto era impensable”, exclama Padrón.

“África está mejorando y España está haciendo muy bien en el continente, pero todavía puede hacer mucho más, solo le falta algo más de empuje”, apuntó el embajador de Sudáfrica al final del acto animando a que Casa África no decaiga en su labor.

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