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Recuperar la dignidad perdida

Un diputado de Ciudadanos reflexiona sobre la cooperación tras un viaje a República Dominicana

Vista cenital de una calle en un barrio de Santo Domingo. Ampliar foto
Vista cenital de una calle en un barrio de Santo Domingo.

Era mi quinto viaje a República Dominicana. Uno cuando me casé. Dos más de vacaciones.  Todos a Punta Cana, lugar de playas paradisiacas. Otro año me desplacé a Santo Domingo para un evento en el que no salimos prácticamente del hotel, por lo que no pude tomar el contacto que me hubiera gustado con la realidad. Hasta que hace pocas semanas contactaron conmigo desde Oxfam Intermón para plantearme participar en el proyecto Héroes de la Ayuda. Precisamente en un momento donde nuestra contribución y compromiso internacional raya lo inmoral con una aportación del 0,12 % de la RNB del país para cooperación al desarrollo.

Tras el aterrizaje montamos en un vehículo para desplazarnos hasta el hotel en Santo Domingo, momento que aproveché como hago siempre para observar todo lo que aparecía frente a mis ojos. Todo dentro de lo normal para lo que conocía, hasta que a mi izquierda, al cruzar el puente que nos adentraba en la ciudad, apareció una imagen en la que reparé inmediatamente. Decenas, muchos cientos de chabolas junto a la ribera del río Ozama. Lo comenté y me dijeron que en el programa estaba previsto un recorrido desde la Ciénaga de Los Guandules hasta Villa Eloisa.

Todo lo contrario a esos viajes de placer en rutas diseñadas para los turistas. Danilo nos transportaba en su yola por el río, mostrando su bondad, su resignación y su obligado pragmatismo para no olvidarse nunca de que de él dependía ser feliz. A cada golpe de remo, una frase suya llena de sapiencia digna de enmarcar, y un pellizco en mi estómago al comprobar a pocos metros la precariedad de las chabolas y la gran cantidad de basura que anegaba todos los accesos a sus viviendas.

La sensación se tornó en indignación al ver la construcción de un megaproyecto de puente para el proyecto de metro en el que se están invirtiendo más de mil millones de dólares, mientras más de doscientas mil personas vivían en esas chabolas en la más absoluta pobreza. Desigualdad igual a aumento de la violencia en el conjunto del país.

Afortunadamente para aliviar nuestra sensación, pudimos comprobar la importancia de un pequeño proyecto de cooperación con financiación española, que había permitido que ambulancias y bomberos pudieran acceder a un núcleo de población hasta entonces absolutamente aislado. Habían convertido un caudal de agua y basura donde habían desaparecido varios niños en una carretera que embovedaba la salida al río. Ese pequeño gesto inundaba sus rostros de esperanza.

Recuperar la dignidad perdida

Luis Salvador es Diputado en el Congreso por Ciudadanos, y portavoz en la Comisión de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Ha viajado a República Dominicana con el proyecto Héroes de la Ayuda impulsado por Oxfam Intermón.

Conocer a Patricia Gómez y Ciudad Alternativa, comprobar cómo se organiza la sociedad para dar respuesta al fracaso de la política desde la propuesta, la profesionalidad y el compromiso social, ha sido un soplo de ilusión y la muestra de que el país tiene futuro. Una sociedad civil organizada contra la corrupción y la impunidad, por la educación y por forzar a que el Gobierno se aplique en políticas públicas contra la desigualdad y por la calidad de vida de los dominicanos.

Yo como español quiero poder mirarles a los ojos, con la satisfacción de que mi país recupera la dignidad perdida en materia de cooperación. Y en eso me voy a emplear durante esta legislatura desde mi grupo, Ciudadanos.

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