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Una serpiente transportada como mascota escapa en un avión en Alaska

La tripulación recupera al animal, que mide metro y medio de largo, y no es venenoso

Una azafata sostiene a la serpiente que había escapado en pleno vuelo en Alaska.
Una azafata sostiene a la serpiente que había escapado en pleno vuelo en Alaska. AP

Como si se tratara de la película Serpientes en el avión, los pasajeros de un vuelo interno en Alaska escucharon atónitos el aviso del piloto: había una víbora a bordo y no sabía donde estaba. La historia ocurrió el pasado domingo, pero ha sido dada a conocer este martes por la cadena de televisión local KTVA. A pesar de la conmoción inicial, los viajeros mantuvieron la calma y la tripulación pudo recuperar al reptil, de aproximadamente un metro y medio de largo.

La serpiente, enrollada bajo una bolsa. ampliar foto
La serpiente, enrollada bajo una bolsa. AP

La culpa la tuvo un pasajero del vuelo anterior, que introdujo al animal en la cabina sin permiso. Después de dejar el avión, se dio de que no estaba el animal, y avisó a la aerolínea. El nuevo vuelo, que cubría la ruta entre Aniak a Anchorage, recibió la alerta 15 minutos después de despegar.

No ha hecho falta que Samuel L. Jackson, que en la película de 2006 protagoniza a un policía, disparara a las ventanillas para que la serpiente saliera volando. Fue un niño quien poco después del anuncio del piloto encontró al reptil acurrucado en un rincón, debajo de una bolsa de lona. "Me dijo: '¡mamá, mira eso!'", recordaba Anna McConnaughy, la madre del niño, en entrevista con ABC News.

La azafata introduce a la víbora en una bolsa. ampliar foto
La azafata introduce a la víbora en una bolsa. AP

El piloto fue a la parte de atrás del avión para ponerse de acuerdo con una azafata sobre qué hacer con el animal. "Yo sostengo la bolsa y tú metes a la serpiente", se dijeron, según recuerda McConnaughy. Como la particular mascota no era una especie venenosa, una azafata pudo capturarla con la mano. La levantó ante los ojos de los pasajeros, que aprovecharon para tomar fotos con sus teléfonos. Después la guardó en una bolsa de plástico en un compartimento superior, donde viajó sin volver a causar problemas hasta volver a tocar tierra.

Un portavoz de la aerolínea ha dicho que está prohibido llevar a bordo roedores y reptiles, así que el pasajero que lo hizo violó las normas, aunque no ha detallado si le impondrán alguna sanción.

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