Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los múltiples enemigos de la iguana

Esta especie, aparte de sufrir los ataques de sus enemigos naturales, viven las consecuencias del comercio ilegal y la destrucción de sus hábitats

Una iguana nadando en el mar.

La distribución geográfica de las poblaciones de iguanas es amplia. Viven en las regiones tropicales de América, desde el Sur de Estados Unidos, México, América Central y en un amplio territorio de América del Sur, así como Madagascar y algunas islas del Pacífico Sur. No obstante, aunque son abundantes muchas de sus poblaciones están experimentando un importante proceso de regresión. A sus enemigos naturales, felinos, serpientes y aves de presa entre otros, actualmente hay que añadirle los perros y gatos asilvestrados y, sobre todo, el impacto de las actividades humanas sobre el medio natural. Tradicionalmente las iguanas se han capturado para consumo humano puesto que hay lugares en los que se aprecia mucho su carne y sus huevos.

Estos reptiles son también víctimas del comercio ilegal de animales. Muchas se capturan para que comercios de todo el mundo puedan venderlas como mascotas. Pero seguramente lo que más les afecta es la desaparición de sus hábitats naturales, debido a la transformación de los bosques y selvas tropicales en campos de cultivo así como su sustitución por zonas urbanas residenciales e industriales. Las iguanas aparecen en los Apéndices CITES II, los acuerdos internacionales para proteger a las especies de una explotación excesiva, lo que significa que su comercio debe de ser limitado y controlado.

Más información