Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Así eliminó Tailandia la transmisión materno infantil del VIH

El país asiático ha bajado la tasa de contagio de madre a hijo del 40% en los noventa al 1,9% en 2015 y es ejemplo mundial

Una enfermera realiza test de VIH en Bangkok, Tailandia.
Una enfermera realiza test de VIH en Bangkok, Tailandia.

Cuando Em se quedó embarazada hace cuatro años su mayor miedo fue transmitir a su hija el VIH. Los médicos aseguraron que todo iría bien y la pequeña estaría libre del virus si tomaba la medicación (tres antirretrovirales durante todo el embarazo). “Estuve asustada durante todo el proceso, soy feliz de que mi hija esté sana", explica la tailandesa de 22 años en una sala del Mercy Center, un hogar en Bangkok (Tailandia) para menores que viven con el Sida y el VIH.

Tailandia ha avanzado mucho los últimos años en la lucha contra la enfermedad. En junio se convirtió en el primer país de Asia en eliminar la transmisión materna infantil de VIH y los funcionarios mundiales de salud aplaudieron que fuera el primero con una gran epidemia de VIH en asegurar "una generación libre de sida".

La empresa británica Taylor & Francis publica este miércoles el informe “Eliminación de la transmisión del VIH de madre a hijo: lecciones aprendidas del éxito en Tailandia” redactado por Usa Thisyakorn, del departamento de pediatría de la Universidad tailandesa de Chulalongkorn. La autora expone que una “respuesta tan temprana y concertada“ permitió al país abordar con éxito los cuatro puntos de la estrategia de eliminación recomendada la Organización Mundial de la Salud (OMS). Como resultado, la tasa de transmisión del VIH de madre a hijo se redujo del 20-40% a mediados de 1990 a 1,9% en 2015 (superando el objetivo de eliminación de la OMS de menos del 2%).

La estrategia de la OMS se centra en cuatro aspectos clave: la prevención primaria del VIH en mujeres en edad fértil, embarazos no deseados en mujeres que viven con el VIH y transmisión de una mujer infectada por el VIH a su bebé. Por otro lado, el suministro de tratamiento, atención y apoyo a las mujeres y los niños que viven con el virus.

El informe destaca que el éxito tailandés es, en parte, “consecuencia de un fuerte liderazgo político”. La política nacional de sida fue transferida del Ministerio de Salud Pública a la oficina del primer ministro en 1991. Bajo el gobierno de Anand Panyarachun aumentó la inversión de gasto público para luchar contra la enfermedad de 684.000 dólares en 1988 a 82 millones en 1997. Se aprobaron también políticas de promoción de relaciones sexuales seguras y la sensibilización acerca de los peligros del VIH. Nadie quedó de lado: la labor se llevó a cabo en todas las comunidades incluidas las prostitutas, los drogadictos y los adolescentes sexualmente activos.

Panyarachun nombró a Mechai Viravaidya como ministro de turismo y de información del sida en su gabinete. Los preservativos se hicieron omnipresentes: fueron repartidos entre el tráfico, en hoteles y escuelas. Mechai y sus asociados fundaron incluso el popular restaurante de Bangkok Cabbages and condoms (coles y condones). El local cuenta con una tienda de regalos adyacente con llaveros hechos con condones envueltos en plástico transparente y prendas creadas a partir de estos profilácticos de colores. El ministro es conocido hoy como “señor condón” y algunos tailandeses se refieren a los preservativos como “mechais”.

La respuesta a la epidemia del sida en Tailandia ha sido una inspiración para sus países vecinos

El texto destaca por otro lado la tasa de atención prenatal en Tailandia. En la primera visita clínica se ofrece una prueba voluntaria de VIH (los resultados se conocen el mismo día), seguida de una prueba de embarazo para las mujeres VIH-negativas. Gracias a los cambios legislativos se ha permitido la producción no comercial de antirretrovirales y los tratamientos están disponibles a un costo mucho menor (y gratuitos para los tailandeses). Los servicios de consejería de las clínicas prenatales también promueven el uso de los métodos duales anticonceptivos para prevenir el embarazo no deseado en las mujeres que viven con VIH.

La transmisión del virus de una madre seropositiva a su hijo se produce durante el embarazo, el parto o la lactancia. Cuando los antirretrovirales se administran a tiempo durante las etapas cruciales, como los médicos recomendaron a Em, la probabilidad de que el bebé nazca infectado se reduce al 1%.

Unicef destaca que la respuesta a la epidemia del sida en Tailandia ha sido ejemplar. Karin Hulshof, directora regional de esta agencia de la ONU para Asia Oriental y el Pacífico, expone que su logro ha sido “una inspiración para sus países vecinos” en una región donde todavía 21.000 bebés nacen con el VIH cada año y más de 200.000 niños que están creciendo con el virus. Para Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA, “los progresos de Tailandia demuestran cuánto se puede lograr cuando la ciencia y la medicina están respaldadas por un compromiso político sostenido.

Pero todavía queda hacer frente a algunos obstáculos: ONUSIDA dice que en Tailandia 430.000 personas mayores de 15 años son VIH positivas y alrededor de 4.100 niños menores de 14 años son portadores del virus. Lisanee Janngeon, asesora de SIDA y VIH de Mercy Center, señala por otro lado que queda pendiente pelear para “erradicar el estigma y la discriminación”de esta enfermedad mortal.

Más información