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CLAVES CULTURALES: MÚSICA

Giras y discos

Nuevos ritmos para acabar el año

Ilustración de Alberto Gamón. Ampliar foto
Ilustración de Alberto Gamón.

Ha sido un año muy intenso para Xoel López (A Coruña, 1977). El músico que durante casi una década estuvo detrás del nombre artístico de Deluxe, llegando a ser un referente de la música independiente española con su propuesta de pop, ha sacado su segundo disco bajo su marca actual: Xoel López, el nombre que define su proyecto en castellano y su apertura de miras estilísticas. Se trata del notable Paramales (Esmerarte), un trabajo lleno de ecos sonoros como la cumbia, el folko la canción italiana al que acompaña una larga gira. “En los conciertos hay mucho feedback. Estamos llenando en ciudades que antes nos costaba más”, cuenta en conversación telefónica. “Estoy muy contento porque creo que es la consolidación del proyecto Xoel López, que da forma a mi carrera. En este sentido, el primer disco fue el cambio y este segundo es más bonito porque es la confirmación de lo que hago”, añade. “Las novedades ya son marca de la casa”, explica con respecto a las dudas que suscitó entre la vieja guardia de fans de Deluxe. “Actualmente tengo un público muy abierto. Con los años nos vamos dando la mano”, dice. A esto hay que sumarle su aventura radiofónica. Este año, el cantante se ha puesto al frente, junto con sus amigos de El Mundo Today, del programa Oh! My Lol Son Estrella Galicia de la cadena Ser. Cada semana repasan la actualidad en clave humorística, hacen entrevistas y tocan música en directo. Y todo, discos, giras y programas de radio, mientras estrena paternidad: “Es muy difícil porque en casi todo mi entorno no hay padres. La gente sigue como si tuvieras el mismo ritmo que antes. Me toca elegir. He empezado a decir que no a muchas cosas. Tener un hijo es una responsabilidad, pero es muy bonito ejercer la paternidad”

Festivales al rescate de la música en directo

Las recomendaciones de xoel lópez

Lo tiene claro: los regalos que prefiere son los libros. Sabe perfectamente el que le gustaría que le regalasen. “Sería el de poesía de Guille Galván, guitarrista de Vetusta Morla, porque todavía no lo he leído y estoy seguro de que me va a encantar”, señala. Se trata de Retrovisores (Bandaàparte Editores), un poemario para el que Galván, compositor de las canciones de la banda, ha estado revolviendo los cajones de su pasado y su presente. Los chicos de Vetusta pasaron por Oh! My Lol Son Estrella Galicia y tocaron junto a López en una combinación que ha funcionado muy bien. Por otra parte, el cantante, conocido antes como Deluxe, sabe qué libro regalará estas Navidades. “Ranciofacts, Efectiviwonder, de Pedro Vera y la editorial ¡Caramba! Es un ilustrador de la revista El Jueves que vino al programa de radio. El libro recopila más de cien páginas que publicó en el semanario humorístico. Es muy cachondo”, reconoce.

En busca de un público ecléctico. En el último año, según el anuario de la SGAE, los conciertos disminuyeron en España un 25%. Más allá de los efectos de la crisis, la sangría viene motivada por la subida del IVA cultural al 21%. Ante este panorama desolador y mientras las salas ponen el grito en el cielo, la alternativa que se ha consolidado entre músicos, promotores y público de toda condición ha sido la de los festivales. Lejos de ir extinguiéndose tras la bajada de presupuestos de dinero público, este tipo de eventos ha proliferado, como el Huercasa Country de Segovia o el Villamanuela de Madrid, o en algunos casos ha sumado asistentes, como el Outono Códax Festival de Santiago o el Sonorama de Aranda del Duero, que abrió sus puertas como sede del indie español y en el que ha actuado el mismísimo Raphael. Mientras tanto, los mastodontes Benicàssim, Primavera Sound o Sónar siguen concentrando a decenas de miles de espectadores. La tendencia principal es ser ecléctico para atraer a más público a estas citas que animan a jóvenes y ya no tan jóvenes. Así, entre otros, el Low Festival de Benidorm incluye a Kasabian y Supersubmarina con Corizonas y Los Enemigos. Importante: anunciar el cartel con antelación para planificarse.

Soleá Morente. ‘Tendrá que haber un camino’ (Sony).

Tras algunas aventuras artísticas, la hija de Enrique Morente se confirma como una voz de primera categoría en este disco asombroso, que cuenta con un variopinto plantel de colaboradores, como J de Los Planetas, La Bien Querida, Lagartija Nick, Lori Meyers o Pájaro Jack.

Francisco Nixon. ‘Lo malo que nos pasa’ (Siesta Records).

Pop suave e íntimo, puro y delicado. Nixon reivindica las sonoridades soft pop de las producciones españolas de los setenta rindiendo tributo a productores como Augusto Algueró, Alfonso Santisteban, Rafael Trabucchelli o Juan Carlos Calderón.

Julia Holter. ‘Have You in My Wilderness’ (Domino / Music As Usual).

Esta joven californiana, que ha publicado cuatro discos en cuatro años, estrena este último álbum, considerado como uno de los más sobresalientes de todo su curso musical. Frágil y etérea, la cantautora ofrece un muestrario de sensibilidad pop.

Los Lobos. ‘Gates of Gold’ (Proper / Promola!).

Cuando se hable de música americana, el nombre de Los Lobos, que fueron teloneros de Bob Dylan en Madrid, debería escribirse en mayúscula. La banda, que atesora varios Grammy, lanza el primer disco de estudio en cinco años y vuelve a mostrar que sigue imparable.

Benjamin Clementine. ‘At Least For Now’ (Universal Music).

Este cantante británico al piano es lo más parecido a Nina Simone que se recuerda. Ganador del último Premio Mercury como artista del año, su álbum, el primero de su carrera, es arrebatador. Letras autobiográficas con tintes poéticos conforman su obra.

Brian Setzer. ‘Rockin’ Rudolph’ (Warner Music).

El guitarrista y compositor de los legendarios Stray Cats lleva años desarrollando una notable carrera en solitario. Sus discos navideños han vendido más de un millón de copias y en este último lo vuelve a bordar con su electrizante rockabilly.

Ludovico Einaudi. ‘Elements’ (Universal Music).

Uno de los reyes del new age y del minimalismo musical regresa con este álbum que ha servido de ritmo emocional al anuncio de la Lotería de Navidad. Otra gran obra de Einaudi, consagrado como uno de los compositores más interesantes del presente.

Glenn Gould. ‘Obra completa’ (Sony Classical).

El poder de atracción que despierta Glenn Gould crece con el tiempo. Pocos como él han sabido dar un aire de figura del pop al piano clásico. Sony publica todas las grabaciones de quien después de tocar a Bach en un instrumento de cola cambió su visión para siempre.

‘La creación’. de Haydn, por Philippe Herreweghe (PHI).

El director holandés Philippe Herreweghe sigue su colección propia con una magnífica Creación, de Joseph Haydn. Lo hace con el Collegium Vocale de Gante y la Orquesta de los Campos Elíseos. Una más que exquisita indagación en la obra coral y religiosa del clásico vienés.

‘Don Giovanni’. Barenboim, Netrebko, Bryn Terfel (Deutsche Grammophon).

Un barítono en estado de gracia (Bryn Terfel), una soprano tan controvertida como superdotada (Anna Netrebko) y un director de escena que imprime poesía al movimiento (Robert Carsen) protagonizan esta ópera de Mozart, que dirige Barenboim en La Scala de Milán.

JONAS KAUFFMANn. ‘Wintereisse’ (Sony Classical).

Del gran tenor dramático del momento, el alemán Jonas Kaufmann, destacamos esta joya en una versión tan pura como sugerente. Los míticos lieder de Franz Schubert derriten la devastadora huella romántica que alienta estas canciones.

JORDI SAVALL. ‘L’Orfeo’, de Monteverdi (Alia Vox).

Dentro del catálogo propio de Jordi Savall, este año, aparte de La misa de Biber, destaca la grabación de L’Orfeo, de Monteverdi. Es el título con el que se inicia el arte de la ópera y de la propia música, muy bien explorada en sus raíces por el rigor del artista catalán.