Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

“La desigualdad no se resolverá poniendo granitos de arena”

El escritor Anand Giridharadas critica la idea de que el voluntariado cambiará el mundo y reivindica la política como arma contra esta lacra en un debate con Javier Solana

Entrevista a Anand Giridharadas. Por ALEJANDRA AGUDO.

“Desde el Papa hasta las escuelas de negocios, que abarcan todo el espectro de la moralidad, dicen que esto tiene que empezar a cambiar. Tenemos que debatir seriamente en los más altos niveles sobre este problema”. Así respondía el influyente escritor y columnista de The New York Times, Anand Giridharadas, a la primera pregunta de Javier Solana sobre su opinión acerca de la desigualdad. Fue el comienzo de un debate entre ambos, organizado por Esade, entidad en la que trabaja actualmente el político español como presidente del Centro de Economía y Geopolítica Global. Se celebró el pasado martes en Madrid y este jueves se ha replicado en Barcelona.

Giridharadas y Solana estaban citados para tratar sobre El precio de la desigualdad, título del encuentro, en el que el ex secretario general de la OTAN ejerció más de entrevistador que de interlocutor. Por su parte, el estadounidense, autor de India Calling: An Intimate Portrait of a Nation's Remaking (2011) y The True American: Murder and Mercy in Texas (2014), adquirió el protagonismo de la charla en la que subrayó la importancia de “volver a la política” para cambiar las actuales normas que, en su opinión, permiten e incrementan la inequidad. “Pregunten a los gais, a las mujeres, las personas con discapacidad, a las minorías… No fueron las empresas las que cambiaron su vida, sino las leyes”, aseveró.

El escritor, de origen indio, no cree que las acciones de voluntariado individuales, ni siquiera empresarial, sirvan para combatir este reto colosal. “Me preocupa la idea de que sea tarea de los ciudadanos resolver este problema voluntariamente. En mi opinión, esa idea es parte del problema. Por supuesto que las personas pueden hacer miles de cosas voluntariamente. Es bonito, pero puede ser una distracción. Considero que este es un fallo del sistema y la solución pasa por repensarlo. Así que lo que siempre digo es que hay que volver a la política. Este tipo de cuestiones no se resuelven poniendo cada uno su granito de arena. Este es mi punto de vista”, detalló Giridharadas en una entrevista concedida a Planeta Futuro antes de su intervención frente al público congregado en el salón de actos de la sede madrileña de la escuela de negocios Esade.

Además de la necesidad de la vuelta a la política, para cambiar las leyes y el voluntariado como distracción, estas son las claves de la opinión de Giridharadas desde su experiencia como influyente escritor, columnista y ciudadano de dos sociedades tan distintas y desiguales como la estadounidense y la india.

Estados Unidos y su viaje a la desigualdad

Javier Solana y Anand Giridharadas durante el debate en Madrid. ampliar foto
Javier Solana y Anand Giridharadas durante el debate en Madrid.

“Me alarma que cada vez más gente en mi país, Estados Unidos, sufra el que creo que es uno de los grandes retos de nuestro tiempo: la brecha grande y creciente de oportunidades, de esperanza y de acceso a los elementos de una buena vida, aunque estemos en uno de los períodos más prósperos de la Historia”.

Girihadaras empezó su particular viaje hacia la reflexión sobre la desigualdad con su primer libro que trataba sobre el mercado, el capitalismo y las oportunidades abriéndose en India. Aquel fue la semilla de su segundo título, explica. The True American habla, en cierto modo, del colapso de sueño americano. “Al final, el individualismo del que había escrito que se abría paso en India, llevado al extremo, como parece que ocurre en Estados Unidos, puede ser una fuerza destructiva. Y escribí una historia real de dos hombres en Texas que es realmente una historia sobre dos Américas que están muy alejadas la una de la otra y ya casi no se conocen entre sí, están muy lejos la una de la otra económicamente”.

“Leo las noticias que todo el mundo lee sobre la desigualdad, pero para escribir este libro fui a los lugares que se encuentran fuera de los mapas, que no suelen salir en las noticias… y aunque había leído artículos y consultado las estadísticas, me enfrente cara a cara con la idea de que existen comunidades enteras en EE UU que no viven en un país del primer mundo”, asegura sin pestañear, en tono suave y sin alarmismos.

Globalización y talento

“La globalización está cambiando el juego de muchas maneras, junto con la tecnología. Han llegado como un tsunami a muchos lugares y han creado nuevas oportunidades para muchas personas. Si eres un cantante talentoso en Estonia, tienes más probabilidades de ser descubierto hoy que antes de que se inventara Youtube”, expone. Este es, dice, un ejemplo entre millones de la cara positiva de ser ciudadanos del mundo. Pero también hay un lado oscuro, según Giridharadas. “El dinero se mueve, y no hemos resuelto el problema de que una empresa monte un negocio en una ciudad y haga dinero que al final acaba en una cuenta bancaria en el extranjero”, explica.

Falta de empleo

Una de las cuestiones que el escritor relaciona con la desigualdad es la destrucción de empleo debido a las nuevas tecnologías. Y cree que podría ir a peor si no hay cambios. “Hay quienes apuntan que el 90% de los trabajos actuales no existirán en el futuro. No estamos tan lejos de eso. Los aviones apenas necesitan a un humano unos minutos en el despegue y otros tantos en el aterrizaje. Eso era inimaginable hace 30 o 40 años”, apunta. La mecanización de las tareas, insiste, hará que las personas no sean necesarias y estas tengan que emplearse en labores distintas, quizá por inventar.

Cambio de tendencia

En su opinión, hay que elevar la conversación sobre la desigualdad a los más altos niveles del debate público implicando a todo el espectro ideológico del arco político. “Creo que muchas personas de izquierdas están normalmente más concienciadas con este problema que las de derechas, pero tienen un marco sobre cómo funciona la economía que no es válido ya. Y los de derechas son más favorables al crecimiento, pero están un poco ciegos ante el hecho de que el 90% de la sociedad está lejos de acceder a la universidad o un empleo”, destaca. La reivindicación de la política para transformar la realidad es, de hecho, una de las ideas en las que Giridharadas insiste con tenacidad. “Hay que hacerla sexy para los jóvenes que han perdido el interés”, diría luego durante el debate con Solana despertando un murmuro de risas entre el público. Solo así, se puede acometer esa necesaria reforma de la sociedad en todos sus aspectos que reclama el columnista. Desde las instancias educativas hasta los gobiernos deben replantearse su razón de ser, su rol y función. “Y creo que necesitamos una nueva generación de empresarios que no sean ladrones, que no sientan placer acaparando tanto como puedan”.

Talento

“Te puedo garantizar que en los países más pobres del mundo, los violinistas en la orquesta nacional no son los más talentosos de la sociedad, sino hijos de personas ricas. Nunca descubrirás a los mejores porque no hay procesos para ello”. Así argumenta Giridharadas uno de los riesgos que tiene el incremento de la desigualdad: la pérdida de talento. “He vivido en India muchos años, de donde procede mi familia, y he aprendido que en las sociedades tan desiguales, las personas más inteligentes y las que tienen más éxito, no son las mismas. Esto representa un coste tremendo para la sociedad”, añade.

Desigualdad de allí y de aquí

Giridharadas expone una idea que se está extendiendo entre la gente de negocios en EE UU: que el incremento de la desigualdad dentro de los países ricos está propiciado por su reducción entre estos y las naciones pobres. “Esencialmente, dicen que los americanos o los españoles tienen que sufrir porque en China o India están mejorando y hay más igualdad”, detalla. ¿Y cuál es su percepción? “No sé si es verdad”, dice. No sin mencionar durante el debate, el primero de una serie sobre grandes retos de la humanidad que organiza Esade, que “alguien siempre pierde”.

Una imagen

“Si te vas por carretera a una hora y media desde cualquier gran ciudad de EE UU, Chicago, Nueva York, Washinton… verás lo mismo: vacío. Da la sensación de que allí ya no vive nadie”. Con esta descripción, Giridharadas evoca la que para él es la imagen de la desigualdad. Coches, fábricas y casas abandonadas apenas a unos kilómetros de la Gran Manzana. “Es como un segundo país ahí al lado que hemos dejado de ver. No parece el primer mundo”.

Agenda de Objetivos de Desarrollo Sostenible

“Admiro lo que se ha hecho con los ODS. Es heroico. Han tratado de redefinir los objetivos para hacerlos más inclusivos y que impliquen a los países desarrollados”, opina. Hasta ahí las alabanzas. Luego Giridharadas despliega su pensamiento crítico: “Me encanta lo de que hay que acabar con la pobreza. Pero creo que no he oído una discusión honesta en tanto que este no es un problema técnico”. Quizá llevar agua a todo el mundo lo sea, apostilla, pero los demás retos pasan por cambiar el sistema. “Y no creo que en 15 años lo vayamos a lograr”, zanja.