Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Hambre y pobreza

Parece mentira que 795 millones de personas en el mundo sufran desnutrición, es decir, una de cada nueve personas no puede tener un plato de comida diario. Están pasando hambre. Tener hambre no solo significa dolor o vacío en el estómago, causa enfermedades que pueden llevarte a dar tu último respiro y, por desgracia, cierra muchas puertas y hace mucho más complicado parar este problema. Es injusto que por el hecho de nacer en países en desarrollo estés casi destinado a sufrir hambre o pobreza. Nos debería de dar vergüenza que en España mucha gente tire comida, sin pensar ni un segundo en ese niño que mañana se morirá de hambre. Me da pena que los países del norte estemos siempre comiendo y tirando, comiendo y tirando, y aunque ya tengamos lo suficiente para una vida sana, no demos ni un poco de ayuda a los países que no tienen nada porque tenemos miedo de perder un poquito de nuestra riqueza. Y, aunque solo sea una niña de 13 años, sé que hay una solución, una muy simple que nos enseñan cada día: compartir y dar un poco de lo mucho que tenemos. Con tan solo un euro puedes salvar una vida, y si cada persona diera dos euros al mes sería suficiente para parar la desnutrición global. Debemos ayudarles, porque quién sabe, a lo mejor el siguiente en pedir ayuda eres tú.—Carlota Rodríguez.

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.