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Diez razones por las que no debemos olvidar el ébola

La epidemia todavía no ha terminado y no deberíamos bajar la guardia contra uno de los virus más letales, según la autora

Amadu aprendiendo a escribir el abecedario en una escuela de Makeni, Sierra Leona.
Amadu aprendiendo a escribir el abecedario en una escuela de Makeni, Sierra Leona.

Hace ya más de un año desde que empezamos a oír hablar del virus del ébola en las noticias y aparecieran en numerosos medios de comunicación alarmantes titulares como:

Ébola, el virus de la muerte, El ébola está en España, Una sanitaria de Madrid, primer contagio de ébola fuera de África o ¿Próxima pandemia mundial de ébola?

Sin embargo, aunque desde hace meses apenas aparezca en los periódicos o telediarios (o en nuestro muro del Facebook), todos debíamos ser conscientes de que la que ha sido la peor epidemia de ébola de la historia aún no se ha terminado.

Como cooperante española en Sierra Leona he visto con mis propios ojos el devastador impacto que este virus ha causado en toda África. La situación actual me resulta inmensamente frustrante, a la par que decepcionante. ¿Quién se acuerda ya del ébola? Ahora que los países más desarrollados no tenemos miedo de que esta enfermedad llegue a nosotros, ya nos hemos olvidado de esta tragedia. Muchos amigos me han preguntado: “Pero, tú, ¿qué sigues haciendo todavía por Sierra Leona si ya no se oye nada del virus ese del ébola?”. Sin embargo hay tanto, tantísimo trabajo todavía por hacer... Aquí un resumen de las 10 razones más importantes por las cuales no deberíamos dejar al ébola caer en el olvido.

Cartel en las calles de Makeni:
Cartel en las calles de Makeni: "El Ebola no se ha acabado. Juntos podemos alcanzar 0 casos. Juntos, podemos mantener 0 casos”.

1- La epidemia no ha acabado: todavía sigue habiendo casos. A pesar de que los niveles de nuevos infectados han ido decreciendo desde principios de este año, todavía se siguen detectando casos todas las semanas en Sierra Leona y Guinea. Lo peligroso de este virus es que una persona infectada puede llegar a contagiar a otros cientos, y estos a cientos más. Por eso se tiene que seguir luchando para conseguir cero casos. No se dará por acabada la epidemia hasta que hayan pasado 42 días tras la última diagnosis positiva de ébola. Afortunadamente, Liberia se considera ya libre de ébola con el último caso detectado el pasado julio.

2- Ha provocado, sin lugar a dudas, la peor crisis humanitaria de la historia reciente de África del Oeste. Desde diciembre de 2013 (cuando tuvo lugar el primer brote de esta epidemia), el balance de infectados supera los 28.200 con más de 11.200 muertes. Da la triste casualidad de que esta epidemia de ébola ha afectado de una manera especialmente dramática a tres de los países más pobres del mundo: Liberia, Guinea y Sierra Leona. No podemos ignorar el devastador daño y trauma sufrido en estos lugares y la imperiosa necesidad de apoyo que necesitarán en los próximos años.

3- Más de la mitad de las personas que se infectan de ébola mueren. La tasa de mortalidad varía según la especie del virus entre el 30% y el 90%. Durante la presente epidemia en África del Oeste, la tasa de mortalidad se estima al 60% aunque la OMS reconoce que este porcentaje podría ser aún mayor dado que muchas muertes pudieron no haber sido reportadas. En epidemias anteriores (como la del Congo en 2002) nueve de cada diez infectados fallecieron.

4- Todavía no existe un tratamiento. Se está investigando mucho, sin embargo, todavía no se ha encontrado un tratamiento de eficacia demostrada. El empleado actualmente es parecido al de la gripe: lo único que puedes hacer es descansar, tomar buenos alimentos y esperar a que tu sistema inmune venza al virus. Sin embargo, el del ébola es mucho más agresivo que el que causa la gripe. Aquellos cuyo sistema inmune consigue derrotarlo, son llamados supervivientes (survivors) y aquí son considerados héroes. Recientemente, se ha demostrado efectividad en una vacuna contra el ébola y se está empleando ya en los poblados en cuarentena en Sierra Leona tras los casos más recientes.

5- Los supervivientes podrían seguir transmitiendo el ébola sexualmente. En estudios recientes se ha demostrado que el virus del ébola puede permanecer en semen durante meses tras recuperarse de la terrible infección. En los centros de tratamiento de ébola les facilitamos a los supervivientes cuantiosas cantidades de preservativos y les manifestamos los gravísimos riesgos que supondría que mantuvieran relaciones en los próximos seis meses. Sin embargo, como podéis imaginar, no todos los supervivientes se abstienen de tener relaciones sexuales durante meses y se cree que esto causó la reaparición de nuevos focos en regiones de Liberia y Sierra Leona que ya se consideraban libres de ébola.

Mameth, superviviente del ébola enseñando orgullosa un diploma que certifica que ampliar foto
Mameth, superviviente del ébola enseñando orgullosa un diploma que certifica que "está curada".

6- Nuevos brotes epidémicos de ébola podrían aparecer en cualquier momento. Durante los últimos 40 años, se han detectado más de 20 brotes de ébola en su mayoría en África en países como República del Congo, Uganda, Zaire o Sudán. También se han identificado casos aislados en Filipinas, Estados Unidos, Rusia y Reino Unido. Es más que probable que nuevos brotes sigan surgiendo en las próximas décadas y debemos estar preparados para ello.

7- Los supervivientes del ébola siguen sufriendo terribles secuelas. Por si no fuera suficiente haberse enfrentado a la muerte de una manera tan traumática y cruel, estudios recientes demuestran que hasta el 70% de los que sobreviven al ébola sufren graves secuelas que pueden durar años incluyendo síntomas como: depresión, anorexia, pérdida de visión (pudiendo llegar a ceguera), pérdida auditiva, fatiga, fuertes dolores de las articulaciones y de cabeza e incluso secuelas neurológicas en un pequeño porcentaje de pacientes.

8- Los miles de huérfanos del ébola. En los países más afectados por el ébola, se estima que uno de cada cuatro niños muere antes de cumplir los cinco años. Si a este panorama le añadimos los miles de niños que han perdido a uno o a ambos padres durante esta reciente epidemia, las perspectivas no son muy positivas. Y por si esto fuera poco, estos niños son estigmatizados porque “el ébola ha atacado a su familia”.

Miles de cooperantes internacionales se han desplazado a los centros de tratamiento para apoyar la lucha contar el ébola. ampliar foto
Miles de cooperantes internacionales se han desplazado a los centros de tratamiento para apoyar la lucha contar el ébola.

9- Existe un virus muy parecido al ébola descubierto en España. Se llama Cuevavirus y pertenece a la misma familia de virus que el ébola: los filoviridae. Fue encontrado por primera vez hace unos años en unos murciélagos que habitaban una cueva de Asturias a tan solo 10 kilómetros de Gijón. Pero que no cunda el pánico todavía. Pese a la similitud genética con el virus que ha causado tantas muertes durante esta epidemia, se cree que este denominado primo del ébola no es patogénico para humanos.

10- Ha sido la mayor movilización humanitaria internacional de la historia reciente. Como cooperante en esta crisis del ébola, ha sido increíble ver Organizaciones de todo el mundo —desde China, Italia, Estados Unidos, Reino Unido, Nigeria, Bélgica o España— trabajando y colaborado juntos para apoyar la respuesta humanitaria implementada por el gobierno local de las poblaciones de cada uno de los países afectados por esta epidemia. Es fascinante el entendimiento y cooperación entre profesionales internacionales y locales con el objetivo de alcanzar cero casos de ébola.

Olvidarnos de esta epidemia del ébola implica olvidarnos del terrible efecto que ha tenido en la sociedad de Africa del Oeste: muertes, huérfanos, poblados destrozados, hospitales debilitados, trabajos perdidos y, sobretodo, pobreza. Más pobreza aún de la que había. El ébola continua avanzando, traumatizando, frustrando, destrozando… matando. En Sierra Leona, la lucha continúa y no pararemos hasta alcanzar cero casos y erradicar esta cruel epidemia.

Raquel Medialdea Carrera es una biotecnóloga asturiana haciendo el doctorado en la Universidad de Liverpool y colaborando en el Centro de Tratamiento de ébola de Makeni (Sierra Leona) en la Unidad de Diagnosis para International Medical Corps (IMC).