El lugar de Odón de Buen
Esta carta quiere ser un agradecimiento a Manuel Rivas por su comentario relacionado con el olvido oficial a que se condena a Odón de Buen, promotor del Instituto Español de Oceanografía (IEO). Una trayectoria de 100 años descubre un núcleo de investigaciones complejo, desde luego mucho más rico en resultados de lo que uno cree cuando algunos de los grandes siniestros marítimos asoman a los diversos medios de comunicación.
El olvido oficial al que se refiere Rivas, coincidente en el tiempo con el centenario de la institución científica, constituye un inmejorable botón de muestra de que ciertas veleidades autoritarias permanecen incrustadas en el pensamiento oficial. Es posible que dentro de otros 100 años los mares ya no sean inmensos vertederos impotentes para asimilar la diversidad de productos que los polucionan, pero estoy convencido de que el IEO gozará de buena salud siempre que se mantenga fiel a los postulados inspirados en su día por Odón de Buen, a su esquema de valores y a sus exigencias profesionales.
Bien es cierto que los laureles corresponden muchas veces a los continuadores de quienes ganan las guerras y no a los de quienes las pierden, pero es difícil dudar que los actuales dirigentes del Ministerio de Economía y Competitividad, de quien depende orgánicamente el IEO, encontraran mejor oportunidad para restituir la figura de Odón de Buen.— Ricardo Vales Agra.


























































