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CARTAS AL DIRECTOR

‘Els pastorets’

Francesc Arroyo nos cuenta que el genocidio cultural se asomó en el Simposio “España contra Cataluña” y para ilustrar el supuesto desprecio de los catalanes hacia el castellano, nos informa de que la magnanimidad de las autoridades al permitir representar Els pastorets en catalán en Torelló, era correspondido por los de la Plana de Vic, con un único personaje que hablara en castellano: el demonio.

Le ruego informe a sus lectores que el origen de este comportamiento lo podemos encontrar en el Boletín del Estado de 29 de enero de 1867, número 244, con la publicación de una Real Orden por la que “haciéndose notar el gran número de producciones dramáticas escritas en los diferentes dialectos y que considerando que esta novedad ha de contribuir forzosamente a fomentar el espíritu autóctono de los mismos, destruyendo el medio más eficaz para que se generalice el uso de la lengua nacional, la Reina (q.D.g.) ha tenido a bien disponer que en adelante no se admitan a la censura obras dramáticas que estén exclusivamente escritas en cualquiera de los dialectos de las provincias de España”.

Los autores catalanes se adaptaron rápidamente y aprovechando el “exclusivamente”, decidieron que “el malo” de la obra hablara siempre en castellano. A tal señor, tal honor.— Sebastià Ruscalleda i Gallart.

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