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El rastro del etarra Troitiño se pierde tras esfumarse la pista francesa

La Audiencia ordenan la búsqueda y captura del terrorista tras revocar su excarcelación.- Los tres magistrados rectifican su decisión ante el recurso de la fiscalía cuando el terrorista ya se ha escapado.- Agentes vigilan un bufete de abogados de Hendaya, donde se supone que ha pasado pero no se ha visto a Troitiño ni entrar ni salir

El rastro del etarra Antonio Troitiño, sobre el que pesa una orden de orden y captura para su reingreso en prisión, se ha perdido. Después de toda una jornada en la que se le supuso oculto en el despacho de su abogado en Hendaya (Francia), las fuerzas encargadas de localizarlo no han podido dar con él, pese a los diversos dispositivos de vigilancia que se habían montado en su casa de Amorebieta, en las de familiares a ambos lados de la frontera y en el citado despacho de abogados, según han confirmado fuentes de la lucha antiterrorista. De momento.

La revocación de su libertad decidida anoche por la misma sala de la Audiencia Nacional que lo había dejado libre el miércoles pasado ha llegado demasiado tarde. Las fuentes apuntan a que habría pasado a Francia y una vez allí se habría esfumado, aprovechando que hasta anoche era un hombre completamente libre para moverse. Certeza sobre dónde está no hay ninguna, pero el único rastro probable le sitúa en Francia.

La policía española ha investigado hoy si el etarra Antonio Troitiño estaba en el despacho de un abogado francés y allí esperaron -algunas fuentes dicen que siguen apostados todavía- las fuerzas de seguridad galas a que la justicia les diera la orden de ir a buscarlo, una orden que de momento no ha llegado a sus manos. Agentes policiales franceses tenían un dispositivo discreto de vigilancia a las puertas del despacho de su abogado. Pero no lo vieron entrar ni salir del edificio, según las fuentes.

Lo cierto es que en los lugares donde se suponía que podía estar Troitiño no estaba hoy. Desde que tras quedar en libertad regresara a Amorebieta, donde está empadronado, apenas se le ha vuelto a ver. Algunas fuentes lo llegaron a situar en una localidad cercana, en casa de unos familiares. Pero las fuerzas de seguridad están casi seguras de que ha pasado a Francia, donde tiene también familia. Esta tarde los servicios antiterroristas admitían que no sabían dónde estaba y, por lo tanto, era imposible ejecutar la detención. Solo queda entrar en el bufete, la última esperanza del día.

Fuentes del tribunal español confirmaron por la mañana que la orden de detención a Francia había sido cursada y que no ha sufrido ningún tipo de problema; dicha orden es efectiva en el momento en que se emite, aunque con posterioridad se remita información adicional, según las mismas fuentes. Sin embargo, existen dudas sobre si la euroorden está ya en vigor, dadas las pegas para hacerla efectiva que ha puesto la justicia francesa.

De momento, los funcionarios que están sobre aviso para la detención del etarra no han recibido la orden de detención internacional. Fuentes familiarizadas con el asunto han dicho que el fiscal de Pau está poniendo pegas a la orden de la Audiencia Nacional, motivo por el que la Euroorden fue devuelta en primera instancia. El hecho es que, de momento, la policía no ha entrado en el bufete para comprobar si el buscado está allí, tal y como habría informado el servicio secreto español CNI.

"Ha habido algún defecto [en relación a la euroorden] que se ha corregido pero eso no ha impedido que se detenga a nadie", ha asegurado hoy el vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba. Por el momento, no hay ninguna prueba de que el etarra se encuentre allí porque no se le ha visto entrar ni salir, según fuentes de la lucha antiterrorista. El terrorista tiene a parte de su familia en Francia.

La Audiencia rectifica

El riesgo de que el etarra escapara precipitó la rectificación judicial aunque no evitó la fuga. La Audiencia Nacional ha revocado esta noche la libertad del etarra Antonio Troitiño, exmiembro del comando Madrid de ETA condenado a centenares de años de cárcel por múltiples atentados -entre ellos la matanza de la plaza de la República Dominicana, en la que fueron asesinados 11 guardias civiles en julio de 1986- y ordenó su busca y captura e inmediato ingreso en prisión. La policía buscaba esta noche para detenerlo al terrorista, que no se encontraba en su domicilio.

La decisión la adoptó la Sección Tercera, la misma que el pasado miércoles lo puso en libertad al aplicarle erróneamente la doctrina del Tribunal Constitucional del doble cómputo de la prisión provisional. Los magistrados tuvieron en cuenta la sentencia del Tribunal Supremo conocida este martes que obliga a restar los periodos de prisión provisional de cada una de las condenas del etarra Troitiño, lo que le obligará a permanecer en la cárcel hasta enero de 2017. Los tres magistrados explican en el auto que su cambio de criterio se debe a que el Supremo "completó" su doctrina en una sentencia hecha pública el pasado lunes.

Se da la circunstancia de que la resolución de la Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia que excarcelaba a Troitiño, fue dictada con fecha 13 de abril, mientras que la sentencia del Supremo a la que ahora se refieren los tres jueces está datada el 28 de marzo.

Para conseguir esta corrección, el presidente de la Sala de lo Penal, Javier Gómez Bermúdez, que había convocado un pleno el próximo 25 de abril para estudiar el recurso de la fiscalía contra la liberación del etarra, desconvocó la reunión y dejó el caso en manos de la misma sección que había resuelto inicialmente, la tercera, la que ordenó su excarcelación al entender que había cumplido su condena. El tribunal, formado por Alfonso Guevara, Guillermo Ruiz Polanco y María de los Ángeles Barreiro -en la decisión adoptada ayer fue sustituida por la juez Clara Bayarri- ha podido intervenir gracias a que ya había transcurrido el plazo para que la defensa de Troitiño se instruyera de la causa y presentara su escrito.

La otra posibilidad que se contemplaba, convocar el pleno de la Sala -que reúne a todos los magistrados- anticipadamente, se reveló imposible. La mayoría de sus miembros se encuentra de vacaciones, muchos de ellos fuera de Madrid, y habría que haberles obligado a volver para debatir el recurso.

El contenido concreto de la decisión estaba cantado después de que la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo hiciera pública anteayer una sentencia en la que se debatieron dos casos similares a los de Troitiño. Los magistrados del alto tribunal llegaron a la conclusión de que las prisiones provisionales que sufrieron esos dos etarras debían restarse de cada una de las penas a las que estaban condenados a medida que se fueran cumpliendo. En aplicación de esa doctrina, a la Audiencia no le quedaba más remedio que devolver a Troitiño a prisión hasta que cumpla íntegramente 30 años de prisión.

Los magistrados de la Sección Tercera de la Audiencia se corrigen a sí mismos y revocan su propia providencia del pasado miércoles. En ella restaron seis años de prisión preventiva a Troitiño, pero no sobre cada una de sus penas cumplidas sucesivamente, sino sobre el máximo de cumplimiento que tenía asignado, es decir, 30 años. La resolución obligó a dejarlo en libertad ese mismo día al entenderse que había llegado a la fecha de licenciamiento definitivo. Esa providencia se dictó en contra del criterio aprobado para estos casos por el pleno de la Sala de lo Penal de la propia Audiencia Nacional en febrero de 2010.

Un acuerdo de ese órgano establecía que las penas acumuladas se entendieran como una sola causa de la que solo cabía restar la prisión provisional sufrida desde la detención hasta la primera condena. Esa doctrina ha permitido a la Audiencia impedir la salida anticipada de al menos cinco etarras con una situación penitenciaria similar a la de Troitiño.

Mientras, en la casa de Troitiño a la que regresó el pasado miércoles nadie respondía esta noche al timbre, informa Isabel Landa. En el inmueble, ubicado en el extrarradio de San Sebastián, tampoco sabían de su existencia ni si quiera en los talleres de reformas y de mecánica contiguos a la vivienda. La carnicería y el bar que franquean el portal tenían la persiana cerrada a cal y canto. Los únicos dos vecinos que se pusieron al interfono desconocían que el etarra condenado a cientos de años de prisión por más de 20 asesinatos en los años ochenta estaba empadronado en el número 113 de la Avenida José Elósegui.

Nacido en el 26 de junio de 1957 en Tariego de Cerrato (Palencia), Troitiño perteneció al comando Madrid hasta que fue detenido el 16 de enero de 1987. La vivienda a la que regresó tras ser puesto en libertad está situada en una zona tranquila en la que no se ha apreciado en los últimos días presencia policial ni movimientos extraños que hayan alertado a la vecindad.