Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La nave de motores de Metro, declarada BIC

Después de 30 años cerrada, en 2008 se reabrió al público restaurada y ha recibido ya 38.000 visitas

La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha el procedimiento para declarar Bien de Interés Cultural (BIC), la máxima protección que contempla la legislación sobre patrimonio histórico, la nave de motores de Metro de Madrid. Lo ha anunciado esta mañana el vicepresidente y consejero de Cultura y Deporte, Ignacio González, durante la visita que realizó a esta sala, uno de los enclaves del patrimonio industrial de la región, ubicada en el barrio de Pacífico. La nave, completamente restaurada, fue inaugurada en marzo de 2008.

Según el vicepresidente, la nave "tiene una gran singularidad, ya que es la única de estas características que existe", y también por su significado desde el punto de vista de la ingeniería y de la evolución de los transportes. González ha explicado que "con el procedimiento de declaración de BIC de la nave de motores, la Comunidad de Madrid quiere profundizar en su compromiso con la protección de los signos de nuestro pasado y su conservación para las próximas generaciones". El vicepresidente, que estaba acompañado por el consejero de Transportes e Infraestructuras, José Ignacio Echeverría, y del coordinador general de Infraestructuras del Ayuntamiento de Madrid, Juan José Echeverría, entre otras autoridades, ha explicado que "es un ejemplo del patrimonio histórico industrial que atesora la Comunidad de Madrid".

Tres enormes motores de Alemania

Se terminó de construir en 1923 como un gran centro de transformación de energía, que permitía garantizar el suministro a la primera línea del metro -inaugurada por Alfonso XII en 1919- para que pudiera funcionar de manera ininterrumpida si fallaba el abastecimiento de la red general. Además, al estar dotada con tres enormes motores diésel traídos de Alemania, de 1.500 caballos cada uno, la instalación podía generar su propia energía eléctrica que se aportaba a la red general, permitiendo así suministrar electricidad para el uso de la población de Madrid durante gran parte de la Guerra Civil.

La instalación de la maquinaria, que llegó a tener una potencia de 5.000 Kw, corrió a cargo de los ingenieros José María y Manuel Otamendi, mientras que la construcción de la nave fue obra del arquitecto Antonio Palacios, que extendió el uso de azulejos a los edificios de Metro, como imagen de la compañía. La creciente regularidad del suministro eléctrico hizo innecesaria la producción de energía y la Sala de Motores de Pacífico quedó definitivamente fuera de servicio en 1972. Las obras de restauración de la nave, a cargo del arquitecto Carlos Puente, han recuperado el aspecto original de edificio, además de la limpieza y restauración de la maquinaria.

Más de 30 años después del cierre, cuando ya Metro rondaba las 300 estaciones y los 300 kilómetros, el Ayuntamiento de Madrid y Metro de Madrid acordaron en 2005 la apertura de la Estación de Chamberí y de la Sala de Motores. Los trabajos de restauración de la Nave de Motores, según el proyecto del arquitecto Carlos Puente, consistieron en la recuperación del aspecto original del edificio, así como la limpieza y restauración de la maquinaria y la creación de un espacio de acogida para el público. Desde 2008, la nave, ubicada en la calle Cavanilles junto a la sede de Metro, y la Estación de Chamberí, en la plaza del mismo nombre, se pueden recorrer de manera gratuita, de martes a viernes entre las once de la mañana y las siete de la tarde, y los sábados, domingos y festivos, entre las once y las tres de la tarde.