Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

De estación fantasma a museo

Reabierta la estación de Chamberí, reconvertida en sala de exposiciones junto a la Nave de Motores de Pacífico

El Ayuntamiento de Madrid y Metro han recuperado la estación de Chamberí y la Nave de Motores de Pacífico, dos instalaciones que se encontraban en desuso a pesar de haber desempeñado un importante papel en la historia del suburbanp, para transformarlas en el museo del metro. En su rehabilitación, el Ayuntamiento han invertido 6,2 millones de euros, a los que hay que sumar los 800.000 anuales en mantenimiento, que serán cofinanciados por Metro y el consistorio. Ambos espacios constituyen una "máquina del tiempo" a través de la cual los visitantes podrán realizar un viaje por la historia de Metro desde los albores del siglo XX a los primeros años del XXI.

El consejero de Transportes, Manuel Lamela, acompañado del alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, ha inaugurado la antigua "estación fantasma" de Chamberí, que ha sido totalmente restaurada y conservada según su estado original para poder abrirla al público, y la Nave de Motores de Pacífico. Ambas instalaciones constituyen "el más valioso testimonio del nacimiento y desarrollo de la compañía metropolitana", ha asegurado Lamela. Tanto la estación como la Nave de Motores abrirán al público de martes a viernes de once de la mañana a siete de la tarde. Los sábados, domingos y festivos, de diez de la mañana a dos de la tarde. Su entrada es gratuita y cuenta con visitas guiadas en grupo.

Metro ha acometido una profunda obra de reforma en la antigua estación de Chamberí, perteneciente a la primera línea de Metro y diseñada bajo el sello del arquitecto Antonio Palacios. La estación estaba cerrada desde 1966, año en el que Metro decidió alargar las estaciones de la línea 1 para introducir trenes de mayor capacidad, y Chamberí quedó fuera de estas obras dada su situación curva y su proximidad a las estaciones de Bilbao e Iglesia. Hoy, tras los trabajos de recuperación, es posible volver a contemplar los acabados brillantes, coloristas y luminosos impuestos por Palacios. Lamela ha explicado que la intervención ha consistido en la restauración integral del interior, sus suelos, muros, bóvedas y carteles publicitarios, así como la recuperación del mobiliario y los andenes originales. Además, se ha creado un nuevo acceso, ya que el original fue clausurado y demolido.

Una estación de 1919

Esta boca cumple la normativa de accesibilidad, cuenta con ascensor y escalera y se ha adaptado a la organización urbana de la plaza de Chamberí. Los trabajos permiten al público recorrer la estación, desde las taquillas hasta el andén. A lo largo del recorrido, el visitante descubre una estación de 1919 con todos sus elementos originales -paneles publicitarios de cerámica y el mobiliario de época- que se acompaña de documentación audiovisual sobre la historia del Metro. El consejero ha querido destacar que todos los trabajos se han desarrollado con una cuidadosa planificación y con las restricciones impuestas por el paso continuo de los trenes, que ha obligado a trabajar en los andenes en horario nocturno.

Por su parte, las obras de conservación de la Nave de Motores de Pacífico han consistido en la recuperación del aspecto original del edificio, así como la limpieza y restauración de la maquinaria y muebles, y la creación de un espacio de acogida para el público. Cerrada desde 1972, esta nave se construyó para solventar las posibles insuficiencias de suministro eléctrico y prestar un mejor servicio de la red de Metro. A lo largo de sus años de funcionamiento, llegó a suministrar electricidad no sólo al resto de subestaciones de Metro, sino a toda la población de Madrid durante la Guerra Civil. "Este proyecto de recuperación va a poder ofrecer a los madrileños un pedazo de historia, no sólo del Metro, sino de su ciudad, del transporte público y de los avances en la ingeniería", ha concluido el consejero.

Pero éste sólo es el primer paso, ya que la estación de Chamberí y la antigua Nave de Motores de Pacífico son las dos primeras sedes de Andén Cero, el nuevo centro de interpretación de Metro de Madrid. "Desde hoy, los madrileños pueden disfrutar de dos instalaciones históricas y a veces desconocidas, que les van a permitir conocer cómo era el suburbano en sus orígenes y, en parte, poder viajar en el tiempo", ha subrayado el consejero de Transportes.