Cómo escoger el mejor MBA para un mundo en constante cambio

Los entornos de aprendizaje híbridos y ‘online’, la especialización, la formación en habilidades blandas y el bienestar personal marcan las tendencias más relevantes a la hora de escoger un máster

Un profesor de IESE Bussiness School imparte una clase virtual.
Un profesor de IESE Bussiness School imparte una clase virtual.Joaquim Roser i Puig

La digitalización, el teletrabajo, los entornos híbridos, las habilidades blandas e, incluso, una nueva relación con los trabajadores son solo algunos de los cambios acontecidos tras dos años de pandemia; una crisis social, económica y sanitaria que ha tenido un impacto notable tanto en el mundo empresarial como en el académico: “No podemos predecir el futuro (…), pero sí podemos asegurar que la tecnología ha transformado los empleos, los negocios e incluso los sectores. Las competencias con las que hemos trabajado y que nos han enseñado a lo largo de nuestra carrera cada vez se ajustan menos a las que se requieren en un mundo donde la única constante es el cambio”, afirma Borja Adanero, cofundador y presidente ejecutivo de ThePower Business School. Preparar a los estudiantes para un entorno laboral caracterizado por una flexibilidad y una fluidez sin precedentes es, precisamente, una de las líneas maestras de los distintos másteres en Administración de Empresas (o MBA) ofertados de forma presencial, híbrida u online.

“Tenemos que reconocer que el futuro del trabajo ya ha llegado para muchos trabajadores cualificados. Se imponen cada vez más la digitalización y el trabajo remoto, y hay una preocupación por el bienestar de los empleados”, afirma Luis Vives, vicedecano de Programas de Esade Business School. Una transformación que, añade, implica asignar un nuevo rol a las oficinas, de manera que pasen a ser espacios que fomenten la colaboración, el aprendizaje y la innovación. Se trata de “ser capaz de generar un espíritu de comunidad y pertenencia en un contexto distribuido, que permita obtener la máxima productividad gracias a las herramientas digitales”.

Y es que la covid-19 no solo ha provocado una serie de cambios estructurales cuya importancia, dicho sea de paso, comienza poco a poco a diluirse a medida que se retorna progresivamente a la presencialidad. También ha conllevado un giro fundamental en la motivación de los trabajadores, como señala Norman Kurtis, decano de Programas en IE Business School: “El mayor cambio es la búsqueda de propósito de los estudiantes. Cada vez más, los alumnos quieren trabajar en una empresa u organización que esté alineada con sus valores, mientras que otros aspectos que han sido, tradicionalmente, grandes motivadores (como la posición o la remuneración) pierden importancia, en términos relativos”.

Tendencias destacadas en 2022

En el contexto actual seguirán siendo relevantes los MBA de prestigio (online o híbridos) que fomenten no únicamente las competencias necesarias para ser emprendedor e innovador, sino que enseñen a liderar de forma cooperativa y favorezcan el desarrollo de una serie de habilidades blandas (o soft skills) que demanda ya el mercado laboral, y cuya importancia la pandemia no ha hecho sino acrecentar: el pensamiento crítico y analítico, la capacidad de resolución de problemas y de autogestión, el aprendizaje activo, las aptitudes comunicativas, la empatía... “Es importante entender que los conocimientos siempre acaban quedando desactualizados, mientras que las habilidades nos permiten navegar entornos complejos y ser resilientes”, apunta Vives.

Una de las demandas crecientes entre los participantes de un programa MBA es desarrollar las habilidades necesarias para innovar y emprender, a fin de poder no solo trabajar en empresas ya consolidadas, sino crear sus propias compañías. Por eso, señala el docente de Esade, “muchas escuelas de negocios están planteándose cómo desarrollar ecosistemas que apoyen la innovación y el emprendimiento, desde el desarrollo de la idea hasta la búsqueda de financiación, a través de business angels o venture capital”.

Pero también hay otra serie de tendencias que merece la pena monitorizar: una mayor especialización dentro de los MBA (a través de concentraciones o tracks), más importancia de la sostenibilidad en los currículos, una mayor aplicación en proyectos reales y la duración como factor diferencial (con MBAs de 10 u 11 meses) y su impacto en el ROI [el retorno de la inversión, por sus siglas en inglés]. “Además, cada vez es más frecuente la necesidad de formar a los alumnos en bienestar, de manera que posean las herramientas adecuadas para gestionar su salud física y mental. Por eso [en IE] creamos hace cuatro años el Center of Health, Wellbeing and Happiness, que ofrece seminarios, actividades y cursos sobre vitalidad, resiliencia, atención, empatía o mindfulness”, cuenta Kurtis.

Retos y desafíos

Entre los mayores desafíos que afronta el mercado laboral a corto y medio plazo, están la urgencia por solucionar el desequilibrio entre las capacidades actuales de los trabajadores y las demandadas, la conversión digital y el incremento, por parte de las empresas, de perfiles digitales y tecnológicos, desde el Big Data hasta el Computer Science. Pero, además, y a largo plazo, “la necesidad de reubicar (con la necesidad de reentrenar) a un porcentaje significativo de trabajadores sin habilidades digitales y que ocupan puestos de trabajo que, en gran medida, serán automatizados”, apunta el cofundador de ThePowerMBA; la importancia de un liderazgo positivo y el protagonismo del aprendizaje continuado (lifelong learning).

“Las empresas deberán reinventar los perfiles profesionales y acercarlos a las demandas de un futuro casi inminente, y para eso deberemos aprender tanto nuevas habilidades que se adapten a los puestos ya existentes (upskilling), como adquirir otras para trabajos nuevos (reskilling). Adanero llama además la atención sobre un fenómeno de nuevo cuño: las crecientes dificultades de los empleadores para fichar y fidelizar. Antes había muchas compañías en las que la gente se peleaba por entrar, pero ahora no es así. La gente talentosa, por lo general, busca una cultura dinámica, cercana y flexible”.

Elegir el MBA más apropiado

Puede que se parezcan, pero no todos los MBA son iguales, y por eso conviene informarse bien antes de optar por uno en concreto. Contar con un MBA de una institución de prestigio contrastado puede ayudar a marcar la diferencia en una trayectoria profesional, y permite a los alumnos “desarrollar una visión holística y competencias para gestionar mejor no solo en el contexto actual, sino sobre todo en el mundo que aspiramos a crear”, reflexiona Vives. Un buen MBA no solo puede abrir las puertas de sectores muy competitivos como la consultoría y la banca de inversión, sino que tiene una empleabilidad superior al 90 %, y provoca una subida salarial en torno al 32,9 %, según datos de la consultora Hamilton.

Lo primero, en cualquier caso, es tener claro los objetivos que pretenden conseguirse y el tiempo que se le podrá dedicar, a fin de optar por un máster a tiempo completo (Full Time MBAs) o parcial (Executive MBAs). Mientras, a la hora de elegir el centro educativo, entran en juego factores de diversa índole. Es importante fijarse en el prestigio de la institución en el ámbito empresarial y académico, tanto nacional como internacional (un factor que dependerá de la calidad del claustro, las acreditaciones internacionales de sus programas, el contenido y el formato de enseñanza (presencial, online o blended); el modelo pedagógico y la cultura de la institución; la vinculación con el mundo empresarial y los servicios que ofrezca la escuela, como una bolsa de trabajo o la red de alumni. El perfil de los demás estudiantes y la flexibilidad del máster son, además, otros aspectos que deben tomarse en consideración.

Ahora bien, ¿presencial u online? Depende de las circunstancias de cada uno, ya que la calidad de la formación dependerá más de la institución y del claustro, más que del formato en sí. “Los formatos híbridos ofrecen posibilidades de extraer lo mejor del aprendizaje presencial y en remoto, si bien requieren de un mayor esfuerzo (en dedicación temporal síncrona) y del desplazamiento físico para asistir a las clases”, explica Vives.

El coste, por supuesto, es un factor que también ha de tenerse en cuenta, a causa de la disparidad de programas, servicios y precios: la matrícula va desde los 585 euros por el máster online de ThePowerMBA hasta los más de 120.000 euros del Global Executive MBA de IESE, un programa presencial que, a lo largo de 17 meses, te lleva a seis ciudades de tres continentes diferentes. La opción de realizar un máster online o híbrido puede en muchas ocasiones abaratar los costes y aportar un grado de flexibilidad mayor, especialmente si necesitamos compaginarlo con otras ocupaciones laborales o académicas. Así, por ejemplo, el Executive Master en Entrepreneurship e Innovación, de UOC, cuesta 8.965 euros, mientras que el Executive Master in Finance (de Esade) sube hasta los 23.000. Ambas formaciones lideraron el último ranking FSO 2021, que incluye a las mejores instituciones que ofrecen másteres online enfocados en ADE y en habla hispana. Por otra parte, es importante recordar que cada escuela de negocios tiene su propio sistema de becas y ayudas económicas, basadas en méritos académicos o profesionales.

¿Se puede hacer un MBA con 15 minutos al día?

De acuerdo con Adanero, cofundador de ThePower Business School, sí. El MBA de esta escuela ofrece dos versiones (de 75 y 120 horas, esta última con marketing digital) estructuradas en sesiones de solo 15 minutos diarios. El contenido, explica Adanero, es el mismo que el de un máster de una escuela de negocios tradicional, pero explicado de una manera más efectiva y práctica: “El 50 % de las clases son teóricas; un 25 % presenta casos de éxito y otro 25 % sirve para analizar casos de empresas que están cambiando el mundo. Se repasan los errores que cometieron en el pasado y se estudian las estrategias que les hicieron alcanzar el éxito, de manera que puedan replicarlas”.

“Nosotros creemos que el aprendizaje se debería adoptar a tu rutina diaria, y no al revés. ¿Por qué deberías tener que dejar tu trabajo o apartar tu vida durante dos años?”, se pregunta Adanero. “Además, está científicamente comprobado que tu cerebro desconecta en un determinado punto. Entonces, ¿por qué no aprender en pequeñas píldoras?”.

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Nacho Meneses

Coordinador y redactor del canal de Formación de EL PAÍS, está especializado en educación y tendencias profesionales, además de colaborar en Mamas & Papas, donde escribe de educación, salud y crianza. Es licenciado en Filología Inglesa por la Universidad de Valladolid y Máster de Periodismo UAM / EL PAÍS

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