El mal dato de inflación de agosto en Estados Unidos provoca un desplome de las Bolsas

La tasa interanual baja solo al 8,3% y mantiene la presión sobre la Reserva Federal para que suba los tipos con fuerza

Una gasolinera de la firma Marathon, fotografiada esta semana en Elk Grove Village (Illinois).
Una gasolinera de la firma Marathon, fotografiada esta semana en Elk Grove Village (Illinois).SCOTT OLSON (AFP)

La caída del precio de la gasolina apenas ha servido para dar un mínimo respiro a la inflación en Estados Unidos. Pese al abaratamiento de los combustibles, los precios han subido en el mes de agosto un 0,1%, dejando la tasa interanual en el 8,3%, por encima del 8,1% que se esperaba. A eso se une el deterioro de la inflación subyacente. Los mercados han reaccionado con fuertes caídas, del 3,9% en el Dow Jones, del 4,3% en el S&P 500 y de más del 5% en el Nasdaq al cierre, las mayores en más de dos años, pues los inversores interpretan que la Reserva Federal subirá los tipos de interés 0,75 puntos la semana próxima, la tercera subida consecutiva de esa cuantía. También las bolsas europeas se vieron arrastradas, con caídas en Fráncfort (-1,59%), París (-1,39%) y Madrid (-1,59%).

La inflación sigue siendo muy alta frente al objetivo del 2% en que la Reserva Federal cifra la estabilidad de precios. La parte positiva es que acumula dos meses de retroceso, lo que no había ocurrido en todo el año. Tras el 9,1% de junio, el máximo en cuatro décadas, la inflación cedió hasta el 8,5% en julio, y ahora baja al 8,3%, según la Oficina de Estadísticas Laborales. Ese retroceso, sin embargo, se ha quedado por debajo de lo que cabía esperar con el abaratamiento de la gasolina.

El gas y la electricidad suben. El precio de los alimentos para consumir en casa se encarece un 0,8% en agosto y un 13,5% interanual, su mayor ritmo desde 1979. Y la inflación subyacente, que excluye en su cálculo los precios de los alimentos y de la energía, ha pasado del 5,9% al 6,3% interanual, tras un encarecimiento del 0,6% de los precios en agosto. Esa es una señal preocupante de que las tensiones sobre los precios se están enquistando y pueden durar más de lo esperado.

El banco central de Estados Unidos tiene su siguiente reunión de política monetaria el día 21 de septiembre, la semana próxima. Powell advirtió de que vigilaría cada dato que se publicase hasta llegar a ese día. El de inflación es uno de los más importantes, pero los que han ido saliendo hasta ahora, en particular los que muestran la fortaleza del mercado laboral, apuntan a una tercera subida consecutiva de los tipos de 0,75 puntos porcentuales. Los malos datos de inflación conocidos este martes tienden a confirmar ese pronóstico, que es el que descuentan los mercados de futuros. En lo que va de año, los tipos de interés ya han pasado de un nivel cercano a cero hasta el rango actual del 2,25% al 2,50%.

De hecho, si hasta hoy las dudas estaban entre la posibilidad de una subida de 0,50 puntos y de 0,75 puntos, ahora más bien la disyuntiva está entre si será de 0,75 o de 1 punto. La Reserva Federal no sube los tipos de interés un punto de golpe desde 1981, cuando Paul Volcker era su presidente.

Los mercados estadounidenses han reaccionado con fuertes caídas ya desde la preapertura. Caen los precios de los bonos (con subidas de los tipos de interés de la deuda) y caen sobre todo las Bolsas. El fuerte descenso de Wall Street se ha contagiado además a los mercados internacionales. El Ibex 35 español, que se movía al alza, ha acabado con cerrado con una caída del 1,59%. El Euro Stoxx 50 también subía hasta la publicación del sato de inflación y al final ha terminado la sesión con un descenso del 1,65%. En el mercado de divisas, la previsión de una fuerte subida de tipos ha impulsado al dólar, que se mueve en torno a la paridad con el euro.

La Reserva Federal está subiendo los tipos de interés agresivamente para contener los precios y ha advertido de que bajar la inflación supondrá causar “algo de dolor” a familias y empresas, en palabras de su presidente, Jerome Powell: “Es probable que la reducción de la inflación requiera un periodo sostenido de crecimiento por debajo de la tendencia. Además, es muy probable que las condiciones del mercado laboral se debiliten. Los tipos de interés más altos, el crecimiento más lento y las condiciones del mercado laboral más débiles reducirán la inflación, pero también supondrán cierto dolor para los hogares y las empresas”, dijo en Jackson Hole (Wyoming), en el habitual simposio veraniego sobre política monetaria.

Sobre la firma

Miguel Jiménez

Corresponsal jefe de EL PAÍS en Estados Unidos. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS, donde ha sido redactor jefe de Economía y Negocios, subdirector y director adjunto y en el diario económico Cinco Días, del que fue director.

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